Entregaron frazadas, abrigos y “pulpitos” a la Neo del Hospital
La campaña convoca a gran cantidad de personas de todas las edades que dedican su tiempo a tejer para ayudar a quienes más lo necesitan.
La solidaridad pone cada vez más calor al frío del invierno en el Superdomo. En un nuevo encuentro que propone la campaña "Al frío le ponemos corazón" -organizada por la municipalidad- se entregaron pulpitos tejidos en crochet para la Neonatología del Hospital "J. B. Iturraspe", frazadas, colchas y prendas de abrigo al Grupo Lucía que trabaja en el mismo nosocomio y a La Luciérnaga.
La campaña convoca a gran cantidad de personas de todas las edades que dedican su tiempo a tejer para ayudar a quienes más lo necesitan. Todos aportan su granito de arena y entre lanas, mates y espectáculos, el tejido solidario continuará, todos los martes de 15.30 a 18.30, hasta mediados de julio.
Durante la jornada de ayer estuvieron presentes abuelos del Hogar Diehl de Sienra, quienes tejieron mantitas para bebé que fueron donadas, también integrantes del grupo Azul Grana de la Peña de San Lorenzo, que donó indumentaria. También el director del Hospital "J. B. Iturraspe", Valentín Vicente; la jefa del Servicio de Pediatría, Mónica Macello; la coordinadora de la Red Serenar, Gabriela Faya; integrantes del grupo "Madres Canguritas" que realizan acompañamiento a madres que tienen sus bebés internados en la Neonatología. Además participaron integrantes del Grupo Lucía, -que trabaja hace 20 años en el Hospital entregando elementos de higiene y acompañando a quienes están internados y sus familiares-, y representantes de La Luciérnaga.
El Hospital Iturraspe apoya la campaña "Abrazos de Pulpitos -Octopus for a preemie (un pulpo para un prematuro)" que nació en Dinamarca y que también se lleva adelante en el Superdomo. Los pulpos al crochet se tejen siguiendo un patrón original aprobado por Dinamarca, para ayudar a los bebés prematuros a su pronta recuperación y mejorar su calidad de vida en el período en el que se encuentran internados.
Según una investigación realizada en 2013, el contacto de un bebé prematuro con un pulpo tejido ayuda emocionalmente al desarrollo en incubadora, ya que al estar en contacto con los tentáculos imita la relación intrauterina con el cordón umbilical, disminuyendo los niveles de estrés del bebé y mejorando su ritmo cardíaco y respiratorio, a la vez que evita que se arranque las sondas o vías que pueda llegar a tener conectadas.
La doctora Mónica Macello, jefa del servicio de Pediatría del Hospital, agradeci para io del tejido, dos historias emocionaron a todos los presentes. El reencuentro de dos amigas y el regalo del don del baileó las donaciones y destacó: "Todo lo donado es muy importante para el Hospital. Es importante la formación de estas redes sociales entre un grupo de gente que teje yuna institución tan importante como es nuestro Hospital J. B. Iturraspe".
Agregó que la "Red Serenar dará un uso a los pulpitos entregándole a todos los niños que concurren a la red, para que sea una terapia que continúa en el hogar".
Por su parte, Gabriela Faya, coordinadora de la Red Serenar del Hospital, -que realiza atención y seguimiento de los recién nacidos en riesgo- afirmó que en la Neonatología desde el área de estimulación temprana "vamos a tratar de hacer una experiencia piloto en el uso de los pulpitos, siempre priorizando el contacto de la mamá piel a piel, planteado como elemento esencial del trabajo en la Neo".
"También se hará un acercamiento de los pulpitos al consultorio de la Red Serenar que es de seguimiento y todos los chicos que vengan se llevarán su pulpito como una prolongación del trabajo en casa", añadió.
"La necesidad es muy grande"
Por otro lado, desde el Grupo Lucía, Oscar Lamberti agradeció el aporte y afirmó que el grupo voluntario "trabaja desde hace 20 años en el Hospital, la necesidad es muy grande. Recorremos el Hospital y le ofrecemos a quienes están internados y sus acompañantes, elementos de higiene personal, pañales, ropa. Cuando ocurre un accidente o una emergencia la persona llega al Hospital sin nada y estamos nosotros auxiliándolo en higiene personal e indumentaria".
"Pero una de las funciones más importantes es la de prestar el oído, acompañar para que la persona se desahogue, brindando una palabra de aliento, amor y el contacto", dijo.
También se entregaron frazadas y prendas de abrigos para niños y jóvenes de La Luciérnaga. "Estamos muy agradecidos desde la institución porque tenemos muchas familias y 150 chicos que asisten todos los días y el frío golpea duro y esto viene muy bien. Este trabajo no es en vano, sino que hay gente que necesita y lo va a disfrutar", afirmaron desde La Luciérnaga.
"Cuando uno da, recibe y se siente feliz"
El baile y la música siempre son buenos compañeros para alegrar la jornada. Ayer en el Superdomo, el baile de Darío Burgener y su academia Candela entusiasmó e hizo aplaudir a todos los presentes.
"Conozco la parte pobre materialmente hablando porque nací y me crié en La Milka -contó Darío-; mi familia es muy humilde. El frío castiga cuando no se tiene una frazada, un sweater, una colcha y entonces venir acá a mí me da una felicidad enorme porque es apoyar con nuestro granito de arena esta campaña que vale tanto la pena".
"Quienes participan no se dan cuenta de todo lo que ayudan con su tejido a los que menos tienen. Cuando uno da, recibe y se siente feliz, la verdadera felicidad no está en tener más sino en poder utilizar el don que Dios te dio para hacer feliz a otro. Cuando se puede hacer feliz al otro con lo que uno hace, ya está el objetivo está cumplido", remarcó.
