Mes de la Endometriosis
Endometriosis: “Si duele no es normal”
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Es una enfermedad crónica que afecta a millones de mujeres en el mundo. El dolor intenso, muchas veces naturalizado, aparece como una señal de alerta que no debe ignorarse ni silenciarse. Desde el municipio, la secretaria de Salud, Silvina Martín, pidió reforzar la concientización y confirmó controles y consultas ginecológicas gratuitas el próximo 26 de marzo.
En marzo, mes de concientización sobre la endometriosis, los testimonios de quienes conviven con esta enfermedad crónica vuelven a poner en primer plano una problemática que durante años fue invisibilizada. Se trata de una afección que impacta en la calidad de vida, condiciona la salud física y mental y, en muchos casos, tarda años en ser diagnosticada.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la endometriosis afecta a alrededor de 190 millones de mujeres en edad reproductiva en todo el mundo, lo que equivale al 10% de esa población. Entre sus manifestaciones más frecuentes se encuentran el dolor intenso durante la menstruación, sangrados abundantes, dolor pélvico crónico, infertilidad, distensión abdominal y náuseas.
Pero más allá de las cifras, son las voces de quienes la padecen las que permiten dimensionar su impacto real. “Se vive con dolor continuamente, hay que aprender a vivir con eso porque no tiene cura. Es una enfermedad que me cambió la vida, hay que luchar para que la endometriosis tenga voz, que todos sepan sobre la enfermedad. Dicen que la endometriosis no mata, pero sí mata”, expresaba Melina Taborda en una entrevista.
En la misma línea, Melina Gaitán relató el largo camino hasta ponerle nombre a sus síntomas: “Es importante contar con médicos especialistas en la enfermedad para encarar los tratamientos. Siento que la endometriosis me quitó mucho tiempo, me quitó calidad de vida, de poder hacer cosas que me gusten con mi familia y amigos, el dolor es insoportable”.
Su testimonio refleja una realidad común: la demora en el diagnóstico. “Con cada menstruación tenía mucho dolor, náuseas y malestares estomacales. Consulté con la ginecóloga y como yo venía teniendo quistes, me dijeron que quizá fue eso lo que me causó el malestar. Pero seguían pasando los meses y seguía sintiendo lo mismo. Durante el mes estaba quince días mal y el resto un poco mejor, pero recuperándome de todos esos días. Todos los meses lo mismo”, recordó.
Según la OMS, la endometriosis se caracteriza por la presencia de tejido similar al endometrio fuera del útero, principalmente en la pelvis, aunque también puede aparecer en otras zonas del cuerpo. “Puede afectar a las relaciones sexuales, la defecación y la micción, además de repercutir en la salud mental, causando ansiedad y depresión”, advierte el organismo.
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En Córdoba, la problemática también forma parte de la agenda pública. En 2019, la Legislatura provincial aprobó una ley que impulsa campañas de información, sensibilización, detección precoz y tratamiento.
Síntomas clave
Uno de los principales desafíos es diferenciar la endometriosis del dolor menstrual habitual. Especialistas coinciden en que los cólicos no deberían ser incapacitantes. Sin embargo, muchas mujeres crecen escuchando que el dolor es “normal”.
El dolor pélvico intenso que interfiere con la vida cotidiana es uno de los signos más relevantes. Puede aparecer fuera del período menstrual y agravarse al ovular, defecar u orinar. También es frecuente el dolor durante las relaciones sexuales, conocido como dispareunia.
A esto se suma la infertilidad, que en algunos casos es el motivo que lleva a la consulta médica. La fatiga crónica, muchas veces asociada al dolor persistente, y el impacto emocional completan un cuadro complejo que excede lo físico.
Tratamientos: abordajes posibles sin cura definitiva
Actualmente no existe una cura para la endometriosis, pero sí diversas alternativas para controlar los síntomas. Los tratamientos varían según la gravedad del cuadro y los objetivos reproductivos de cada paciente.
En una primera etapa suelen indicarse antiinflamatorios y terapias hormonales, como anticonceptivos. En casos más complejos, pueden considerarse intervenciones quirúrgicas para remover lesiones o adherencias.
Cuando existe infertilidad, la fertilización in vitro aparece como una opción. Sin embargo, incluso los procedimientos más avanzados no garantizan la desaparición total de los síntomas. “La histerectomía no es curativa y algunas pacientes continúan presentando síntomas”, advierte la OMS.
Los especialistas también destacan la importancia de un enfoque integral que incluya apoyo psicológico, fisioterapia y acompañamiento médico continuo.
Puntos Amarillos: concientización y atención en la ciudad
En San Francisco, la municipalidad impulsa distintas acciones para visibilizar la enfermedad. Entre ellas, la instalación de los denominados “Puntos Amarillos” en espacios públicos, donde profesionales brindan información y orientación.
La secretaria de Salud, Silvina Martín, explicó que “el objetivo de estos ‘Puntos Amarillos’ tiene como finalidad llamar la atención de la gente de manera de lograr una toma de conciencia de la población acerca de esta enfermedad”.
Además, remarcó la importancia de desterrar mitos: “Todos los años sostenemos el slogan ‘Si duele no es normal’, ya que se trata de una enfermedad crónica que muchas veces se diagnostica tarde. Cuando una mujer menstrua no es normal que le duela”.
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En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias de la falta de tratamiento: “Muchas veces es un dolor incapacitante a punto tal que te impide ir a trabajar, ir al colegio o realizar cualquier otra actividad. En definitiva, con endometriosis sin tratamiento muchas mujeres no pueden hacer una vida normal”.
Las actividades también incluyen consultorios ginecológicos y charlas informativas. El próximo 26 de marzo se realizarán estudios y consultas en la Asistencia Pública (Colón 165), con el objetivo de facilitar el acceso a controles y avanzar en diagnósticos tempranos. “Estamos educando a la comunidad, reconociendo a esta patología y aconsejando a quienes la padecen que se acerquen a una consulta ginecológica”, señaló Martín.
Finalmente, destacó el rol del entorno: “Si bien esta es una enfermedad que sufrimos las mujeres, también depende del hombre. Es necesario no relativizar nada en cuanto a esta enfermedad sino abordarla con un tratamiento médico adecuado”.
La endometriosis sigue siendo una enfermedad subdiagnosticada, en gran parte por la normalización del dolor menstrual. Los testimonios coinciden en un punto: escuchar el propio cuerpo y buscar atención médica puede marcar la diferencia.
El mensaje es claro: el dolor no debe ser minimizado. Visibilizar la enfermedad es el primer paso para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen y avanzar hacia diagnósticos más tempranos.
