En los galpones del Belgrano cinco mujeres cosen sus sueños
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Su emprendimiento se llama Creando sueños y tiene cinco años, coser con telas y materiales reciclados les permite aportar dinero a su economía familiar de la que son la cabeza. Todo eso gracias a que el merendero comunitario Compartiendo Sueños que les abrió las puertas.
Por Ivana Acosta | La Voz de San Justo
Más de 100 años atrás los galpones del ferrocarril tenían un uso comercial muy diferente del que ahora lucen. Dentro del Belgrano, donde funciona el Comedor Compartiendo Sueños, un grupo de mujeres dan el ejemplo de que en los espacios que les dan contención, de comer y asistencia también puede crecer la semilla del trabajo.
Desde hace cinco años se mantiene vigente el emprendimiento de costura y reciclado de ropa al que primero llamaron "Puntada Recta". Son cinco mujeres jóvenes que tienen hijos y son el único sostén de su pequeña familia.
Con el rédito de lo que producen, las chicas aportan a su propia economía diaria el dinero que obtienen de la venta de sus trabajos. Tres veces a la semana se sientan a pensar, mirar telas y coser de almohadones y bolsos, cartucheras, entre otras.
Actualmente el emprendimiento se llama "Creando sueños" y cada vez que venden juntan para pagar el Monotributo Social que mantienen desde hace tres años. Eso les permite soñar con algún día tener a sus hijos criados y ellas contar con una jubilación amén de una obra social a la cual acudir.

En los galpones del ferrocarril también se emprende
Nacieron a la par
El merendero funciona desde hace 6 años y 5 tiene este emprendimiento. Funcionan en el mismo lugar, el galpón del ferrocarril ubicado en Av. 9 de Septiembre 702. Las mamás muchas veces saben que ahí los chicos tienen la merienda y apoyo en sus tareas.
Cuando ellos van a la escuela, sus mamis van hasta el merendero a preparar todo porque están comprometidas con la labor social que se hace allí. También van a trabajar. Se sientan frente a las máquinas de coser con hilos y tijera en mano para poder confeccionar almohadones, cartucheras, bolsas, mochilas y bandoleras.
Esas máquinas fueron compradas a fuerza de bingos y recientemente, de acuerdo a lo que comentó aLA VOZ DE SAN JUSTO Stella Maris Juncos, cuentan con una de tipo industrial que una empresa local es donó.
Las telas también son obtenidas a partir del corazón y las donaciones de distintos negocios de la ciudad y los vecinos. Ellas las reciclan, diseñan una idea y después la unen con los hilos dándole forma a los productos que venden.

En los galpones del ferrocarril también se emprende
Un poco para todos
El ingreso se divide en dos. Una parte de las ventas se reinvierte en el propio merendero permitiéndoles subsistir y seguir con las tareas sociales. La otra termina en los bolsillos y la economía de las familias.
¿Les alcanza? Y no. En realidad, lo obtenido les permite vivir mejor, pero no por ello sus hijos dejan de asistir al merendero. Sin embargo, como todos saben no es lo mismo no tener nada a obtener algo fruto del trabajo.

En los galpones del ferrocarril también se emprende
A ellas en este caso, les permite reinsertarse en un sistema del que si no estarían probablemente excluidas y, en segundo lugar, también es vital que puedan empezar a tener lo suyo.
Actualmente fabrican almohadones, cartucheras, bandoleras, bolsas de fiselina y pequeñas. Todo lo que hacen tiene amor. Los materiales que les llegan son recibidos de la misma manera porque provienen de donaciones.

Cada puntada no es solo el arte de la confección sino un paso hacia su independencia económica
Soñar siempre
Hace tres años el emprendimiento se volvió más formal dijo Stella Maris, ya que gestionaron el Monotributo Social para poder facturar como una pequeña empresa. Esto les permitirá el día de mañana tener su propia jubilación y una obra social.
Sucede que esta herramienta que otorga el Estado le permite a los cuentapropistas trabajar en un ámbito de formalidad soñando con cosas más grandes.
Las mujeres se reúnen tres veces por semana lunes, miércoles y viernes por la mañana cuando sus hijos están en el colegio. Sus mamis les dan el ejemplo buscando nuevas herramientas para seguir adelante.
Existen otros proyectos que contribuyen a la realización de otra economía que permite a grupos sociales revalidar su trabajo. Ellas en un galpón del ferrocarril que tanto le dio a mucha gente en el siglo XIX cosen nuevas oportunidades.

En los galpones del ferrocarril también se emprende
