En el Hospital se duplicó la demanda por problemas de salud mental en pandemia
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Se duplicaron las consultas diarias de pacientes que necesitan asistencia por sufrir trastornos depresivos, de ansiedad, de sueño, mentales y de comportamiento debido al consumo de sustancias. Todo esto afecta no solo a los adultos sino también a muchos niños y adolescentes.
Por Isabel Fernández|LVSJ
La pandemia de coronavirus tuvo un fuerte impacto en la salud mental. Depresión, ansiedad, insomnio, miedo, irritabilidad, duelo, marcaron los tiempos y son las secuelas psicológicas más graves que se convierten actualmente en el desafío de atención que enfrentan en el Hospital "J. B. Iturraspe".
En el servicio de Salud Mental, se duplicó la demanda de consultas diarias de pacientes que necesitan asistencia por sufrir trastornos depresivos, de ansiedad, de sueño, mentales y de comportamiento debido al consumo de sustancias. Todo esto afecta no solo a los adultos sino también a muchos niños y adolescentes.
Hoy domingo 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental con el fin de visibilizar la temática, haciendo hincapié en la necesidad de acotar la brecha en el acceso al cuidado y propiciar un abordaje integral. En el escenario actual, la pandemia tiene un fuerte impacto en lo social y en lo económico, así como en la subjetividad y la salud mental de la sociedad. Esto genera angustia, impotencia e incertidumbre y plantea grandes desafíos.
LA VOZ DE SAN JUSTO dialogó con la médica psiquiatra, Paola Cirelli (MP-27598) y la psicóloga Laura Litwin (MP-3111) del servicio de Salud Mental del Hospital quienes se refirieron al desafío que enfrentan al asistir y contener las secuelas psicológicas que está dejando la pandemia.
"Todavía estamos atravesados por esta situación, la pandemia no ha finalizado estamos trabajando con las consecuencias de lo pasado y la incertidumbre del futuro. El desafío actual que enfrentamos es poder dar atención a la altísima demanda que duplicó en relación a años anteriores a la pandemia", aseguró la psiquiatra Cirelli.
Afirmó que se hace "difícil poder contener a toda esa demanda que aumentó, pero en el Hospital seguimos trabajando para poder dar respuestas, contener cada caso y situación".
El impacto en los chicos y adolescentes
La psiquiatra dijo también que con la apertura de las escuelas muchos chicos sufren ansiedad y no quieren asistir. "La demanda de las instituciones es alta, los chicos en todas las edades sufrieron la repercusión de la pandemia, hay trastorno de ansiedad en adolescentes lo que dificulta la asistencia, por eso se trabaja de manera conjunta con las instituciones", afirmó.
Recordó por otro lado que al principio de la crisis, "el mayor desafío fue lograr sostener la asistencia en un contexto en el que estaba todo limitado, la salida de las personas, la atención hospitalaria estaba reducida y el Hospital era exclusivo para la atención covid y había mucho miedo en la gente".
El trauma de no poder despedirse de familiares
Por su parte, la psicóloga Litwin afirmó que muchos sufrieron la pérdida de seres queridos y no pudieron despedirse normalmente, realizar el duelo. "Esta situación puede derivar en un incremento mayor de la ansiedad, depresión e incluso en síndromes de estrés agudo, como así también en enfermedades mentales por lo que debemos realizar seguimientos y controles".
Al respecto Cirelli recordó que muchos de los duelos vividos fueron de forma masiva, en muchos casos falleció más de un integrante de la familia y de manera abrupta, sin tener la posibilidad de la despedida o el acompañamiento. "Eso genera un impacto traumático al proceso del duelo y también otras pérdidas como el trabajo y las limitaciones económicas que cambian el estilo de vida".
El trabajo interdisciplinario es clave
Ambas profesionales destacaron que el trabajo interdisciplinario fue y es imprescindible para afrontar esta demanda. "No solo desde la salud mental (psiquiatría y psicología) sino también con trabajo social, enfermería, el resto de las especialidades médicas, las escuelas, los gabinetes, los merenderos. Mientras mayor sea la red, mayor es la contención", aseguró Cirelli.
Esta situación replantea la necesidad de una urgente organización en los sistemas de salud mental. En ese sentido la psiquiatra estimó que sería "necesario incrementar el personal para poder dar una respuesta en tiempo y forma con la calidad que la situación amerita. La necesidad de recibir asistencia es inmediata y poder tener un seguimiento periódico en los tratamientos es fundamental. El incremento del personal es necesario no solo desde la provincia sino también desde el municipio para ampliar la atención de la salud mental en los barrios".
