Empleadas de casas particulares: 7 de cada 10 está “en negro” en nuestra ciudad
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Desde el 1º de julio se pone en marcha en la provincia de Córdoba la Constancia Única de Personal de Casas de Familia.
Desde el próximo 1 de julio entrará en vigencia la Constancia Única de Personal de Casas de Familia que obligará a los empleadores a registrar la relación laboral que mantienen con su trabajadora en relación de dependencia.
Esta situación intenta poner blanco sobre negro para comenzar a trabajar en determinar la altísima informalidad que tiene el sector. En nuestra ciudad se estima que 7 de cada 10 trabajadoras están 'en negro'.
El futuro sistema exigirá que, a través de internet, todos los empleadores realicen mes a mes una declaración jurada de los alcances de la relación laboral que mantienen con su trabajadora, detallando una serie de datos tales como tipo de contrato, días y horarios de trabajo, salario convenido, modalidad de prestación de los servicios, entre otros.
Cada mes se deberá informar si hubo cambios en las condiciones laborales, como aumentos o bajas de sueldo, modificación de horas, pedidos de licencia e incluso una eventual desvinculación de la trabajadora. Para ello los empleadores deberán contar con clave tipo 2 de Ciudadano Digital de la provincia y completar el formulario todos los meses. En caso de no contar o actualizar periódicamente la Constancia Única, los empleadores se expondrán a recibir intimaciones y multas por parte de la autoridad laboral.
La encargada del Sindicato del Personal de Casas de Familia (Sinpecaf) delegación San Francisco, María Bertea, explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que "con esto se busca que las empleadas de casas de familia estén registradas para que puedan acceder a sus beneficios como jubilación, vacaciones, obra social, etc".
"El empleador cree que si la blanquea le va a
salir mucho más caro, pero no es así"
Al analizar la situación por la que atraviesa el sector en nuestra ciudad, Bertea expresó que existe un "altísimo" índice de informalidad en la relación laboral estimando que la misma llega "a un 70 por ciento".
Sobre esto último, expresó que "si bien no tenemos forma de sacar una estadística ante la falta de datos suministrados por Afip o la Anses, por lo que vemos en la ciudad, más o menos un 70 por ciento está trabajando en negro. Es un cálculo que surge de la misma realidad donde por cada diez familias con niños cuyos adultos trabajan, alrededor de 6 tiene una empleada en su casa. De esa cantidad, creemos que el 70 por ciento tiene una relación laboral informal en principio por desconocimiento de la situación tanto para el empleado como el empleador. El empleador cree que si la blanquea le va a salir mucho más caro cuando no es así porque en realidad, de lo que abona el empleador, un porcentaje correspondiente a la obra social lo abona la empleada así que del valor más alto que es 684 pesos, 419 pesos es de obra social o sea que el empleador abona 265 pesos".
"No pierden la asignación"
"Otra ventaja de blanquear -continuó Bertea- es que muchos pueden descargar en Ganancias y la empleada a su vez tiene miedo de reclamar porque siempre fueron más vulnerables en la relación laboral. Tienen miedo además de perder alguna asignación (como la AUH), cuando esto no es así porque no llegan al mínimo, vital y móvil".
A partir de esta situación, Bertea indicó que "de a poco tenemos que ir trabajando en intentar revertir esta costumbre. En el último tiempo se lograron muchas cosas para el sector como igualarnos a tantos otros trabajadores que en lugar de utilizar una lapicera, una computadora un torno o una máquina, trabaja con una escoba o un palo de piso. Nuestra principal lucha pasa por el respeto a nuestra actividad y dentro de esto pesa mucho la posibilidad de que cada vez tengamos acceso a todos aquellos derechos que tienen el resto de los trabajadores en actividad como la posibilidad de tener un empleo formal".
La crisis se cobra fuentes de trabajo
Cuando se atraviesa una crisis económicas es imposible que esto no repercuta en la pérdida de fuentes de trabajo, especialmente en aquellos que desarrollan tareas de limpieza.
Sobre esto último, Bertea comentó que "cuando pasa algo así es lógico que se pierdan trabajos, especialmente entre aquellas trabajadoras que realizan tareas de limpieza porque aquellas que cuidan niños continúan ligadas a su trabajo porque sus empleadores deben tener a alguien responsable de sus hijos cuando ellos están trabajando".
En cuanto al personal de limpieza, reconoció que "en el último tiempo han bajado horas de trabajo" y agregó que "lamentablemente estamos viendo que aquellos empleadores con mayor poder adquisitivo son quienes se resisten a blanquear a nuestras trabajadoras mientras que el que vive de un salario y tiene personal en su casa se esfuerza para blanquearlo porque entiende de la importancia que esto tiene para la actividad".
Cabe señalar que actualmente el valor de la hora de trabajo para aquellas trabajadoras que realizan tareas de limpieza asciende a $ 57,50 mientras que para las que tienen niños a cargo, el valor es de $ 61,50.