Elecciones y prevención del cáncer de mama
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La campaña “Elijo cuidarme” renueva el llamado a profundizar la concientización sobre el cáncer de mama. Cada octubre, las actividades de prevención buscan ampliar el alcance de las recomendaciones de los especialistas y convertir a más personas en promotoras del cuidado y la detección temprana.
En este octubre se llevan a cabo numerosas actividades para despertar conciencia respecto de la prevención temprana del cáncer de mama. Bajo el lema “Elijo cuidarme”, se incluye una campaña que cuenta con varias propuestas.
Mientras el monumento al santo patrono se ilumina con el rosa que identifica, cada octubre, a las propuestas para atender la problemática de uno de los cánceres más frecuentes, especialmente en las mujeres, se han organizado talleres de nutrición, kinesiología, zumba, yoga y charlas sobre acompañamiento durante tratamientos, además de mamografías gratuitas en la Asistencia Pública. Y se prevé para el 31 de octubre la tradicional Caminata Rosa, en conjunto con la filial San Francisco de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec).
El verbo elegir tiene este año una importancia central. Porque las actividades parten de elecciones distintas para profundizar en la concientización y la prevención. Por caso, se habla de “Elijo conocerme”, lo que supone un acto de autocuidado vital. No se discute la necesidad de un control anual, especialmente a partir de los 40 años, porque esta enfermedad tiene más del 90% de posibilidades de curación si se la detecta a tiempo.
Asimismo, aquello de “Elijo nutrirme” permite comprender la trascendencia que tiene la alimentación en la salud. Hacerlo de forma saludable es una decisión poderosa que impacta en el bienestar físico a corto y largo plazo. Algo similar ocurre cuando se proponga “Elijo moverme”, ya que la actividad física regular ayuda a regular los niveles hormonales, reduce la inflamación y fortalece el sistema inmunológico. Además, mejora notablemente la fuerza, la movilidad y la autopercepción corporal.
No tiene menor importancia el lema adaptado que reclama “Elijo escucharme”. Porque el bienestar emocional es el pilar que sostiene lo demás. Validar los miedos, hablar abiertamente sobre los cambios en la imagen corporal y construir redes de contención disminuye el impacto psicológico del diagnóstico y mejora la condición de los tratamientos.
En definitiva, conocerse, nutrirse, moverse y escucharse son elecciones que indefectiblemente conducen al cuidado. Y también permiten visibilizar la problemática del cáncer de mama, simbolizado con un lazo rosado que pretende abrazar la salud de todas las mujeres y, al mismo tiempo, acompaña a las que padecen el mal y recuerda a quienes ya no están.
Bienvenida sea, entonces, esta nueva campaña de prevención. Intensificar y profundizar las actividades cada mes de octubre habilita a pensar que las recomendaciones de los especialistas serán conocidas por muchas más personas que, en el mismo momento, tomarán debida nota y serán activas promotoras de la prevención del cáncer de mama.
