El universo Marvel de Ton
Gastón Gilli es un fanático de los comics y sus personajes. En su haber tiene los más curiosos Legos de las películas animadas que enloquecen al mundo entero.
Solo para fanáticos o no. Muchos seguramente vieron las películas de Iron Man o Avengers y hasta ahí llega su interés. Sin embargo, meterse en el Mundo Marvel puede ser un viaje de ida no solo por lo atrapante de sus historias sino por sus personajes. Tal es así, que conquistó a personas en todo el mundo y San Francisco no es la excepción.
Detrás de la puerta del departamento 4 de calle Dante Alighieri al 2000 Gastón Gilli, más conociendo como Ton, recreó su propio universo Marvel a partir de piezas Lego de los personajes de todas las películas de la marca del comic.
Fanático absoluto de estas figuras, es un ferviente admirador de Iron Man y luego de su creación en Papercraft está realizando su primer traje de plástico hecho a medida con impresora 3D.
Ton tiene alrededor de 380 Legos que están meticulosamente ubicados sobre plataformas de diez en diez para que estén intactas, no se caigan y parezcan una verdadera estatuilla respetando la aparición de los personajes en las películas que se fueron estrenando.
Las piezas que tiene Ton son las clásicas, pero también sorprenden personajes de aparición secundaria y hasta casi que pasan desapercibidos en las películas. En los estantes están todos los Iron Man vistos en la pantalla grande pero también puede aparecer alguno que solo haya tenido una aparición de segundos.
Y si de rarezas hablamos, hay figuras de Stan Lee, el creador de Marvel hasta Kevin Feige, director creativo de Marvel. También está Doctor Octopus, el villano de SpiderMan 3 y un Doctor Strange especial.
Por otro lado, Ton está interesado en todos los trajes de Iron Man. "Estoy buscando con mi importador de China. Quiero tenerlos a todos".
Del cine a "formato Lego"
La pasión de Ton por los Legos comenzó, aunque parezca mentira, con DC. Anteriormente, el compró piezas de otros comics como el caso de Dragon Ball Z, pero cuando se topó con los Legos todo cambió. "Una vez vi al villano de Flash en formato Lego en una vidriera. Pero cuando llegué a la esquina de la tienda donde lo compré, sentí que tenía que tener el bueno. Ahí compré ese. A la semana siguiente compré ocho piezas de Avengers y desde entonces no paré, cada vez fueron más y más".
"Estoy a un nivel obsesión porque me gusta tener todas estas piezas coloridas, una al lado de la otra".
Sin embargo, Ton no solo los tiene y los observa. También le gusta customizarlos, adaptarlos y darle su toque. "Los Legos vienen desarmados en una bolsita y uno los tiene que armar. Cuando lo armas, se te va la emoción, pero queréis hacer otro y otro. Llegué a comprar hasta 20 juntos".
Ton se da algunos permisos a la hora de armarlos. "Hay algunos difíciles de conseguir y otros son feos. Si puedo, le cambio o le adapto una pieza".
Para armar esta colección única, Ton tiene un ojo crítico. "Hay muchos que vienen desprolijos, despintados. Lo importante es elegir un personaje que no tenga".
"Me gusta contemplar cada uno de los personajes", expresó Ton.
Sobre qué significa esta colección para él, Ton aseguró que "mucho sacrifico y esfuerzo, pero sé que, si tuviera que irme a otro lado del mundo, me la puedo llevar conmigo, Lo bueno es que el mundo Lego y de las figuras es infinita y eso es lo interesante".
En la piel
Ton es tatuador independiente, pero en su faceta de artista artesano creó su propio Iron Man en Papercraft, una pieza que se convirtió en un hito en San Francisco. De hecho, fue una de las obras con las que se inauguró el Centro Cultural de nuestra ciudad.
El paso siguiente, según Ton, era la creación de un traje a medida, pero de plástico. Un traje donde Ton se sienta Iron Man.
Del papercraft, Ton fue por más y a partir de una impresora 3D empezó a crear su propio universo Marvel. Además de la colección de Legos, Ton tiene una colección de muñecos de 12 centímetros de Marvel creados a partir de sus propios diseños.
Un trabajo de experto, que Ton explotó sin ser estudiado, pero si apasionada y aunque no vende las figuras, los patrones de las mismas son de las más demandadas en el mundo de los impresores en tres dimensiones. "Es muy costoso imprimir y pintar estas piezas por eso no la vendo físicamente pero sí los archivos para que la gente pueda hacerlo en su casa. Tengo más de 250 figuras que compro, articulo, le doy poses específicas y otros pueden tenerlos".
Por eso, desde hace tres meses, su impresora 3D trabaja sin descanso en cada una de las piezas a escala. Ya tiene los arneses para la colocación y el paso siguiente es la pintura para terminar de crear el verdadero traje que usa Tony Stark. "
