El último tango de Messi: se terminó una era en la Selección Argentina
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El capitán tuvo su despedida con la camiseta albiceleste en el Monumental, en una noche cargada de emoción que terminó con un triunfo ante Benín y con Lionel Messi como protagonista absoluto
Por Ignacio Omedes | enviado especial de LVSJ y AM1050
Ya en la previa se sabía que no iba a ser una noche más. La Asociación del Fútbol Argentino la había bautizado como “El último tango”, una definición que resumía lo que estaba por suceder: la última vez de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina.
El Monumental se preparó para una noche especial. Algunos la imaginaban triste, porque se iba el 10, porque se iba Messi. Otros elegían disfrutar de la posibilidad de verlo una vez más dentro de un campo de juego con la camiseta celeste y blanca.
Desde que comenzó el precalentamiento, el apellido Messi bajó desde las tribunas. Se repitió durante el momento de los himnos, en el inicio del partido y prácticamente durante toda la noche. El capitán se mostró emocionado desde que pisó el barrio de Núñez hasta que llegó el momento de retirarse del estadio. Se sabía que iba a ser así.
En lo estrictamente deportivo, la Argentina tuvo un primer tiempo discreto. El propio Messi tuvo dos oportunidades que pudieron haberle permitido ampliar su cuenta goleadora con la camiseta de la Selección, pero no logró convertir.
Del otro lado, Benín también tuvo sus momentos y obligó a trabajar a Emiliano “Dibu” Martínez. El marcador terminó 0-0 al descanso.
En el complemento, con algunas variantes realizadas por Scaloni, la Argentina comenzó a imponerse y a jugar cada vez más cerca del arco de Benín.
Y entonces apareció el primer capítulo de lo que parecía un guion escrito para una película.
Centro de Messi y aparición de Nicolás Otamendi para marcar el 1-0. Nico, el que convirtió aquel golazo en el Maracaná, el que defendió a la Selección en tantos momentos, fue el encargado de abrir una noche inolvidable.
El segundo gol también tuvo un componente especial. Nicolás Paz, el europeo, el futbolista al que muchos señalan como uno de los herederos de esa camiseta número 10, recibió y la clavó en un ángulo en el Monumental para poner el 2-0.
El tercer tanto llegó desde el punto penal. En una noche bautizada como “El último tango”, tenía que ser de Lionel Andrés Messi. El capitán tomó la pelota, ejecutó el penal y desató la locura de las más de 90 mil personas presentes en el Monumental de Núñez.
Con el partido encaminado, Scaloni movió todas las piezas y puso a los más jóvenes para que compartieran sus últimos minutos junto a Messi. La Argentina empezó a tocar, a llegar y a exigir nuevamente al arquero del seleccionado africano.
Todos sabían que el reloj corría hacia el momento más esperado y, al mismo tiempo, más difícil.
Llegó el final y explotó el Monumental. La gente se levantó, volvió a cantar por Messi y el capitán se emocionó. Él también sabía que había llegado el final de su era con la Selección Argentina.
Una era que dejó una Copa del Mundo, dos Copas América, una Finalissima, una medalla de oro en los Juegos Olímpicos y muchas otras conquistas.
También quedaron dos finales de Copa del Mundo, finales de Copa América y una cantidad de partidos y momentos que, con el paso del tiempo, seguramente seguirán creciendo en dimensión.
Máximo goleador. Máximo asistidor. El jugador con más partidos disputados con la camiseta argentina. Todo Messi. Siempre Messi.
¿Y hasta cuándo Messi? Hasta hoy.
Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina. Se terminó una era en la Albiceleste. Una etapa que dejó lágrimas, alegrías, frustraciones, títulos y noches que quedarán para siempre en la memoria de los argentinos.
Ahora, después de tantos años, llegó el momento de decirlo. Simplemente, gracias, Messi.
