El trineo de Papá Noel voló el cielo de San Francisco
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Aldolfo Morlachi se sube a su paratrike asemejado al trineo de Papa Noel cada 24 de diciembre, desde hace 5 años.
Cada 24 de diciembre, desde hace cinco años, cuando al sol le falta poco por caer y aprovechando las térmicas más amenas del final del día, el entusiasta de los deportes aéreos, Aldolfo Morlachi (31) toma su paratrike desde el Aeroclub de la ciudad y sale a volar el cielo local con el objetivo de regalar golosinas y juguetes. Un gesto, pedazo de ilusión en épocas festivas.
El último domingo, fiel a su costumbre, lo volvió a hacer previo a la Nochebuena cuando se subió a su paratrike intervenido alegóricamente a la ocasión, para hacerlo parecer un trineo tirado por renos, como si fuera Papá Noel.
"Todos los
años voy con juguetes y golosinas, cosas livianitas que se puedan tirar desde
arriba, incluso con miniparacaídas para que caigan muy despacito. Golosinas y
pelotas de pelotero, para que justamente caigan y se puedan agarrar con la mano
sin inconvenientes", contó Morlachi a LA VOZ DE SAN JUSTO. Sin embargo, en esta
oportunidad el viento no cooperó con uno de sus objetivos: "Dentro de los
vuelos de prueba que habíamos hecho previo al del domingo notamos que el trineo
con los renos requería de mucho pilotaje, es decir, que en ningún momento
podíamos perder la noción de donde estábamos, así que se optó por salir a volar
por la ciudad, dar una vuelta, pero hacerlo de manera segura a 150 metros de
altura y no tirar regalos porque había que estar más atento al vuelo que a otra
cosa", agregó.
Atento a ello, Morlachi no se quedará con eso y redoblará la apuesta para la fecha de los Reyes Magos: "La idea ahora es salir para la Noche de Reyes. O hacer algo, porque hubo navidades que el viento condicionaba mucho el vuelo, entonces hemos hecho cosas en el suelo como salir todos en un camioneta como Papá Noel a repartir regalos. Algo vamos a hacer", prometió.
Ante la pregunta de por qué decidió poner en marcha esta iniciativa, Adolfo contó: "Lo hago porque me gusta ver feliz a las otras personas, sin esperar nada a cambio. Y segundo cuando era chico, y creo que nos pasa a todos los que nos hemos metido en el deporte aéreo, cada vez que veía un avión o cualquier cosa que volaba en el cielo me volvía loco y nos enamorábamos. Ahora, de grande, tengo la posibilidad de volar y busco no solo alimentar la ilusión de los chicos por la fiestas sino también la ilusión de todo aquel que ve algo que vuela en el cielo y le pasa lo mismo que me pasaba a mí cuando era chico", sostuvo.
