El señor de los ascensos
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El entrenador Eduardo Blengini recordó el título provincial que le permitió ascender al Torneo Federal junto a Asociación El Ceibo en un 2021 inolvidable.
El año que hace algunas horas acaba de finalizar quedará guardado para siempre en la memoria del simpatizante de la "Flor Nacional". Dos títulos -local y provincial- y un ascenso - al Torneo Federal- marcaron una temporada histórica para el básquet de la entidad de Aristóbulo del Valle y Cabrera que luego de varios intentos pudo concretarlo.
Un 2021 para el recuerdo donde se consiguió la "figurita más difícil", la de El Ceibo campeón. Epicas consagraciones en Las Varillas ante Almafuerte y en Río Cuarto frente a Banda Norte que invitaron a emocionarse y lógicamente desataron un festejo de sus protagonistas que aún sigue retumbando.
En ese contexto, el "padre de la criatura", Eduardo "Mara" Blengini con su lenguaje sencillo habló del capítulo más importante escrito en la historia del club junto a sus colaboradores y jugadores. El entrenador en una amena charla con LA VOZ DE SAN JUSTO, dejó sus sensaciones tras esa exitosa campaña a la que le puso su sello emulando lo realizado con el "9" de Freyre en 2019. Una reiteración con la que se ganó un nuevo apodo como el "señor de los ascensos" aunque él no se la crea.
-¿Se puede decir que disfrutaste de una temporada 2021 inolvidable?
-Sin dudas se trató de una temporada inolvidable para el básquet de El Ceibo, de la ciudad, se vivió con mucha alegría, euforia, la verdad que lo que estamos pasando es increíble con el reconocimiento y el apoyo de mucha gente del ambiente y fuera de él.
Obviamente que se define como "´súper" porque cuando uno arranca la temporada tiene un sueño y cuando se concreta se lo vive de una manera muy especial.
-¿Llegaste al El Ceibo con dos objetivos a cumplir, pero pensabas que se iban a dar tan rápidos?
-Cuando llegué a una institución, siempre digo lo mismo, trato de buscar un equipo que se identifique con una manera de jugar, eso nos llevó un tiempo, pero siempre hubo mucho compromiso de los chicos, tenían muchas ganas de lograr algo, y cuando uno se lo pone en la cabeza y entrenaron de la manera en que lo hicieron, todo se hizo mucho más fácil.
Insistieron porque estaban convencidos de lo que buscábamos, el torneo asociativo y la Liga Provincial, pero quizás se dio más rápido de lo que pensaba.
-¿Siempre te abrazaste al "paso a paso" como para no levantar falsas expectativas?
-Yo trabajo de esta manera, trato siempre de hacerlo de manera intensa, comprometido con lo que hago y hubiese sido una mentira garantizar un resultado. Entonces al encontrar una manera de jugar fuimos partido a partido tratando de ser competitivos, de estar a la altura de las circunstancias.
-¿Quedaste feliz y satisfecho porque pudiste devolver con logros la confianza que habían depositado en vos?
-Uno siente la tranquilidad de haber cumplido, aunque si no se lograba el objetivo máximo igual me iba a sentir muy conforme con la manera que los chicos se identificaron, que defendieron la idea, obviamente que al ganar es cómo responder de la mejor manera a los dirigentes que me llamaron.
-¿Este premio es también parte de los integrantes de tu cuerpo técnico?
-Sin dudas, todos conformamos una unidad, el "profe" Gabriel (Vercesi), Lautaro (Oitana), Aldo (Manzotti) y el premio es de todos. También están los dirigentes que no voy a nombrar por miedo a olvidarme de alguno.
En el caso de Lautaro, es una persona muy apasionada, buscando el mínimo detalle para corregir, en realidad me encontré con un asistente de campo increíble ayudándome en dar soluciones, en el caso de Gabriel es alguien con muchos conocimientos y Aldo, un símbolo dentro del club, en verdad armamos un equipazo junto a los chicos también.
-¿De qué estuvo construido este plantel que superó situaciones extremas?
-Lo que me llenó de orgullo de este equipo fue el carácter demostrado. Tuvimos que definir siempre afuera, en el Asociativo salimos campeones en Las Varillas, después cerramos la primera serie en San Guillermo, la siguiente en Marcos Juárez y la final en Río Cuarto.
Eso fue una muestra de espíritu de grupo, de ganas, repito, orgulloso de tener un grupo de guapos de verdad.
-¿También hubo un excelente grupo humano comprometido con la causa?
-Cuando ganas todo se ve color de rosas aunque tuvimos algunas situaciones menos gratas, pero sí el grupo humano fue maravilloso viendo la manera de entrenar, cómo jugaron, cómo cada uno fue aportando lo suyo. Realmente extraordinario el compromiso que hubo desde los que más jugaban como los que menos lo hicieron.
-Volviste a sacar campeón a un equipo, pero este tiene un sabor especial por ser de San Francisco?
-No sé si llamarlo un sabor especial, pero sentía mayor responsabilidad, me había quedado clavada una espina muy grande al perder una final con El Tala, sabía que este era un equipo integrado casi en su totalidad por jugadores de la ciudad y ahí estaba el desafío.
Hubiese sido duro perder otra final con un equipo de acá, pero tuve un grupo de valientes y pudimos lograr el título.
-Existe la fórmula del ascenso porque lograste dos en forma consecutiva...
-Mirá, fórmula no hay a algunos les puede gustar la forma en que juega el equipo y a otros no, tampoco compro ese personaje del ascenso. Se dio así, trabajamos de manera muy cómoda, cada uno comprometido y sabiendo cuál era su rol dentro del plantel y fue trabajo más trabajo, esa fue la fórmula.
-¿Te consideras discípulo de algún entrenador en especial o creaste tu propia impronta?
-Sería muy osado considerarme discípulo de alguien, hoy la mayoría de los equipos juegan de manera similar, ser intensos toda la cancha, aunque por ahí con Lautaro buscábamos la estrategia más favorable para nuestro equipo.
Obviamente tuve personas de la que aprendí muchísimo como Antonio Manno y el "Judío" (Omar) Scarmagnan quienes fueron dos grandes maestros para mí, y bueno, trató de imitar algunas cosas.
-¿Este logro tuvo algún significado en lo personal?
-No, trato de poner siempre por delante lo colectivo sobre lo individual y hablaría mal de mí si lo valoro como algo personal. Bajo una línea, una manera de jugar, los jugadores la respetan y ahí está el éxito que tuvimos.
-¿Sentís que creciste como entrenador?
-No sé si hubo un crecimiento o no, sí que tengo más años y son los que me ayudaron a resolver algunas situaciones, pero hay que "aggiornarse", me gusta trabajar con los mejores para que el trabajo sea más simple.
-¿Podemos cambiar el apelativo de "Mara" por el de "Señor ascenso"?
-No (risas) el apodo de "Mara" me identifica bien, es más, cuando me llaman por mi nombre de pila no me doy cuenta. Vamos a tratar de tener los pies sobre la tierra, se ganó un torneo, estuvo buenísimo, pero esto sigue y nos estaríamos confundiendo demasiado. Entiendo tu elogio, pero yo soy el "Mara".
-¿Qué planes hay para este 2022 en el que afrontarán el Torneo Federal competencia que te quedaste con las ganas de jugar con el 9 de Freyre?
-Estamos con Lautaro viendo cómo armaremos el plantel porque el reglamento indica que de siete mayores hay que quedarse con cinco, todavía esto está "verde" si bien falta un poco más de un mes para el comienzo de la competencia, pero de a poquito lo vamos a armar.
En su momento me quedé con muchas ganas de jugarlo con Freyre, pero bueno, ahora se me presenta la oportunidad con otra institución y esperemos hacerlo de la mejor manera.
-¿Algo para agregar?
-Quiero agradecer a mucha gente, pero fundamentalmente el apoyo que tengo en casa, de mis dos hijos (Matteo y Gaetano) que me siguen a todos lados y viven esto con la misma pasión que yo, el aguante de mi señora (Rosario), mi vieja (María Inés), mi hermano (Jorge) que están en todos los momentos, y a la gente de El Ceibo.


