“El secreto para un buen pan es no revelar nunca la receta”
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En el Día Nacional del Obrero Panadero, homenajeamos a quienes se desempeñan en este noble oficio, como Ricardo Medina.
Ricardo Medina tiene 32 años, trece de los cuales los trabajó como panadero. En todo ese tiempo aprendió a la perfección este oficio basado en poner en práctica su innata curiosidad y las ganas de mejorar constantemente.
Todos los días, a las 2 de la madrugada, Ricardo ingresa a la Panadería Argentina, ubicada en Larrea 2107, propiedad de Alberto Marchesini, donde cada jornada pone manos a la obra en la creación de una amplia variedad de productos elaborados siguiendo una estricta receta que como todo panadero -aseguró- jamás revelaría.
Medina se inició muy joven en este trabajo ante la necesidad de dinero para pagarse sus propios gastos y ante la imposibilidad de estudiar la carrera de cheff internacional y maestro pastelero, algo que anhelaba.
Oriundo de Colonia Marina, sus primeros pasos en una panadería fueron "por casualidad", precisamente en su pueblo natal donde trabajó durante seis años hasta que finalmente llegó a San Francisco.
"Si bien no era lo que tenía pensado hacer en un inicio, luego se convirtió en un oficio que me gustó mucho y por supuesto desde entonces me tomé el trabajo con mucho compromiso".
Secretos del panadero
Al momento de explicar los secretos de un buen panadero, Ricardo se mostró esquivo, como dudando en responder por temor a contar algo que quizá revele un elemento que, como todo buen panadero, se guarda bajo siete llaves, y que forma parte del secreto del sabor, la textura y el aroma único del producto que día a día deleita a sus clientes.
"Si bien no era lo que tenía pensado hacer en un inicio,
luego se convirtió en un oficio que me gustó mucho y por supuesto desde
entonces me tomé el trabajo con mucho compromiso".
"Hay que estar muy atento en lo que estás haciendo. Después está en uno hacer las cosas bien y cuidar los detalles poniendo mucha entrega en lo que se hace".
Más allá de que los ingredientes del pan son elementos simples como agua, harina y sal, toda panadería tiene sus secretos. "La elaboración puede cambiar de acuerdo a la estructura con que se cuente, pero creo que el secreto para un buen pan es no revelar nunca la receta, eso es sagrado y no se dice a nadie".

"Ser panadero es una forma de vida", aseguró Medina
El boom de los productos saludables
La industria panadera no escapa de la atracción que hoy existe por el consumo de productos saludables. Mientras que la panadería siempre se asoció a productos que derivan en sobrepeso, una alternativa para continuar generando interés en los consumidores fue la inclusión de productos naturales como el caso de semillas que se utilizan en grisines o pan integral.
"Los productos típicos se siguen consumiendo, pero ya no es más como antes que la gente venía a comprar pan, bizcochos y facturas. Se agregaron muchas cosas como productos saludables porque la gente se cuida mucho más. El cliente pide estas especialidades y hay que fabricarlos y tomarlo como algo propio. Hay que adaptarse a los gustos de los clientes".
Por otra parte, Medina señaló que "ser panadero es una forma de vida" ya que "fue el primer trabajo que tuve y desde que empecé lo tomé como algo propio. Me gusta mucho ser panadero más allá de que es sacrificado por el horario. Al mismo tiempo es gratificante que el dueño de la panadería o algún cliente te encuentre por la calle y te digan que se van contentos porque le gustan los productos de la panadería", manifestó.
"La elaboración puede cambiar de acuerdo a la estructura con
que se cuente, pero creo que el secreto para un buen pan es no revelar nunca la
receta, eso es sagrado y no se dice a nadie".
Asimismo, el trabajador aseguró que siempre es lindo aprender nuevas cosas en este oficio, dejando ver el entusiasmo que le pone diariamente a su trabajo. Además agregó: "Incorporar nuevos conocimientos es muy enriquecedor para cualquier trabajador que le gusta mucho lo que hace. Cuanto uno más sepa, mejor va a ser para el trabajo que haga. Me gustaría aprender decoración pero no encuentro el tiempo para tomar cursos porque se me complica en el resto del día", finalizó.
