El resurgir de un club emblemático
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Media/202110/Imagec25551cf438149b2bfe94a2418ab3050.jpg)
Alumni está de vuelta. El tradicional barrio Sarmiento celebra este retorno. También la ciudad en su conjunto. Porque no solo es la renovada vigencia de una entidad que supo conseguir muchos laureles. Es también un signo de que es posible el resurgir de todos los clubes de barrio que hoy permanecen "dormidos", cuya función social sigue siendo imprescindible.
El pasado deportivo de la ciudad de San Francisco es muy rico en cualquier disciplina en la que se intente la rememoración de duelos históricos, rivalidades, deportistas y atletas de excepción y convocatoria del público, entre otras facetas. Los protagonistas de esas épocas doradas defendían los colores de tradicionales clubes, representativos de distintos sectores barriales y sociales. Y lo hacían con el orgullo que daba la pertenencia.
El rico historial de clubes de barrio sanfrancisqueños no solo se vincula con los logros deportivos y los enormes jugadores que -en todas las disciplinas- se destacaron. Tiene también sus fundamentos en que las instituciones fueron espacios de encuentro y socialización para los vecinos. Lo siguen siendo hoy, aunque las nuevas lógicas de organización social, las recurrentes crisis económicas y la falta de dirigentes idóneos determinaron que varias entidades desaparecieran o corrieran serio riesgo de dejar de existir.
Cualquier vecino memorioso podrá recordar varios nombres de nuestros clubes que han sucumbido. Y los de varios más que se mantienen en una especie de estado vegetativo. Este panorama determinó que aquellos sólidos sentimientos de identificación se vayan perdiendo. Y que también las nuevas generaciones no encuentren ese espacio tan singular del club para integrarse socialmente, para aprender los valores de la convivencia y recrear las tradiciones de la comunidad.
Por todo
ello, la aparición de una nota en el suplemento deportivo de este diario
devolvió la esperanza de que, ajustándose a los tiempos que se viven, es
posible que algunas de esas queridas instituciones sanfrancisqueñas resurjan y
vuelvan a cumplir ese rol insustituible en el que se comparte la experiencia y
se propagan los principios que forjan personas sanas y comprometidas con su
entorno.

Estamos hablando de la revitalización que, en estos últimos tiempos, ha tenido el Club Atlético Alumni, una de las insignias más representativas que fue defendida por grandes figuras del deporte de nuestra ciudad. Por el trabajo entusiasta de un núcleo de personas que creció dentro de la institución, se está pudiendo recrear aquel espíritu de club barrial por el que se destacó en sus casi 90 años de existencia. Una tarea nada sencilla en virtud de que la entidad de calle Gerónimo del Barco estuvo en aquel estado vegetativo señalado, con el consecuente deterioro de sus instalaciones y la mora en la presentación de los documentos necesarios para recuperar su personería, entre otras cosas.
De a poco, y es de esperar que, sin pausas, Alumni está de vuelta en el ambiente deportivo sanfrancisqueño. El tradicional barrio Sarmiento celebra este retorno. También la ciudad en su conjunto. Porque no solo es la renovada vigencia de una entidad que supo conseguir muchos laureles. Es también un signo de que es posible el resurgir de todos los clubes de barrio que hoy permanecen "dormidos", cuya función social sigue siendo imprescindible.
