El recuerdo de Tomás y del cartel que lo llevó a cantar con Abel Pintos en la Buena Mesa
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El 16 de febrero de 2014, el bahiense se presentó ante una multitud en el festival emblema de la ciudad y tuvo un gesto que marcó la vida de un niño de 8 años, que en la actualidad sigue teniendo el mismo entusiasmo por la música.
Por Julio Gottardi | LVSJ
Tomás Santecchia en 2014 tenía solo 8 años cuando fue protagonista de una escena que lo llevó, por varias semanas, a ser el centro de atención de todo San Francisco y la zona. Ese 16 de febrero, Abel Pintos se presentó en el Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción y en el público divisó a un pequeño que insistentemente levantaba un cartel en el que le pedía por favor si podía cantar con él.
"Me acuerdo que Abel había hecho una pausa para presentar a los músicos y había una señora atrás que me decía que no levante más el cartel. Esa vez lo levanté y, bueno, está el video que sonríe y me dice '¿querés cantar conmigo?'", recordó Tomás que ya es todo un adolescente y se perfila como un profesional de la música.
En esa oportunidad, el joven había cantado "La Llave", canción que llevó al bahiense a la popularidad máxima. Siendo un niño, Tomás cantó frente a unas 15.000 personas en el festival que conjuga comidas de diversas colectividades y artistas de primer nivel. "Yo no entendía en el momento. Pasé y cuando canté, yo tenía unas ganas de llorar bárbaras. No podía creerlo. Era chico, no entendía la masividad que tenía Abel Pintos", relata ahora Tomás.
"¡Mirá lo que hice!"
Esa anécdota marcó a fuego la vida del por entonces niño que no tomaba dimensión de lo que había conseguido. "Cuando me bajé, yo creo que seguí mi vida normal. Nada más que, cada tanto, me paraban en la calle y me decían, 'che, vos cantaste con Abel Pintos', querían una foto", le comentó a LA VOZ DE SAN JUSTO.
Si bien en ese momento no llegó a darse cuenta de la exposición que había tenido. Ahora, con 17 años, se muestra perplejo por lo que vivió. "Había llegado a todos lados. De chico no lo había notado. Ahora me doy cuenta y digo, 'mirá lo que hice'. A lo mejor ahora no me animo a hacerlo. No era consciente de lo que estaba haciendo, me hacían notas de acá, de allá y yo no entendía, pero iba", remarcó.
Tomás marcó tendencia con su exitosa estrategia del cartel, hasta incluso llegó a cantar con otros artistas de renombre. Se subió al escenario en un show de Jairo, en Bomberos, y con La Vela Puerca, en un recital gratuito en la Plaza Cívica, pero su primer acercamiento y fascinación por los escenarios fue con Ricardo Montaner, de quien se había aprendido una sola canción.
En ese entonces tenía 4 años y demostró que tenía chapa para la música, hasta incluso era autodidacta. En el show sus ansias de cantar en el escenario se vieron truncadas porque Montaner tenía muy organizado los tiempos, pero Tomás iba a tener revancha e incluso hizo que muchos niños intenten llegar a sus artistas favoritos con los carteles. Muchos recitales terminaron adornados con una gran cantidad de cartulinas llamativas.
"Yo fui uno de los últimos en usar la estrategia del cartel para subir a cantar con Abel. Cantaron dos o tres chicos con él. Empezó todo el mundo, se contagiaron. Él tuvo que decir basta, ya está. Yo creo que coincidí en un momento único", comentó el joven músico que no dejó de insistir con que tuvo suerte en ese momento.
Con Jairo cantó "La Balacera" y con La Vela Puerca, "Zafar". En esas oportunidades, precisó que más que suerte, fue intencional su búsqueda y lo consiguió. En este punto, advirtió que de chico de tanto insistir pudo haber molestado a algún que otro espectador. Sobre todo, se acuerda de la vez que cantó con Abel. "Teníamos fila, había que sentarse. La señora de atrás se quejaba porque la tapaba con el cartel. Tenía razón. 'Pobre señora, le pido perdón'", rememoró, entre risas.

Las imágenes de aquel momento inolvidable que protagonizó Tomás Santecchia hace 9 años.
Su paso por la televisión
Lejos de quedarse en las anécdotas de haber cantado "La Llave" en el Festival de la Buena Mesa, Tomás también se presentó en concursos con mucha repercusión a nivel nacional. Participó de Argentiniños, que era conducido por Zaira Nara y Diego Pérez.
La primera etapa fue en Arroyito, pasó y, con todo pago, se fue a Buenos Aires, donde fue ovacionado por su interpretación de una canción de Ricky Martin.
Una vida marcada por la música
SI bien él subraya que en muchos pasajes de su vida la suerte estuvo muy presente, no dejó ni deja de perfeccionarse. Estudió canto, actividad que quiere retomar. Ahora practica guitarra y forma parte de Primer Piso, instituto que reúne a jóvenes con diversos talentos musicales. En ese espacio, se juntan, tocan distintos instrumentos y organizan fechas para tocar.
En la actualidad, Tomás quiere armar una banda de rock alternativo y, al mismo tiempo, como solista, está utilizando las redes sociales para dar a conocer su talento. Específicamente, hace poco se animó y se creó una cuenta en TikTok, en la que se muestra con su guitarra cantando.
"Mi proyecto es seguir subiendo videos y empezar a hacer temas. Me compré unos micrófonos, cosas buenas para empezar a grabar. Hace poquito empecé con los videos. Para editar los videos, tengo amigos que me enseñaron bien y si me cuesta, sé que están", detalló el joven de 17 que busca profesionalizarse.
Sus preferencias musicales
Como en la vida de todos, planteó que hubo "varias etapas". De su padre y hermano heredó el gusto por el rock nacional, género que volvió a explorar estos años. "Lo que más me marcó fue Charly (García). En esta misma línea, Luis Alberto Spinetta, Soda Stéreo, Los Redondos, La Renga, Catupecu Machu, Divididos, Pappo, Los Piojos y Viejas Locas". Tomás, al igual que muchos jóvenes de su edad, está buceando en las bandas y solistas consagradas de la Argentina.
En cuanto a música internacional, solo les presta atención a los guitarristas, porque no es tan aficionado de aprender inglés. Sin embargo, aseguró que le encanta Luca Prodan, cantante de Sumo. "Es algo que me mueve un montón", expresó.
Tomás demostró cambiar sus gustos con respecto a su más tierna infancia. En este sentido, dijo que Abel no lo escucha, pero destacó que tiene un "vozarrón". "Es más, escuché un tema de Abel con Eruca Sativa y 'no le puede quedar tan bien'", concluyó.
