“El que sigue una profesión lo hace no porque se lo dicen sino porque vio a alguien que lo inspiró”
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Beatriz Tortosa lleva 44 años de profesión algo que se lo transmitió su madre y ahora sus hijos siguen el legado. La mujer sostiene que para quien puede adaptarse los cambios en la profesión son muy positivos.
Por Ivana Acosta | LVSJ
Desde que comenzó a ejercer la abogacía hace 44 años (cumplidos el pasado 16 de agosto) Beatriz Tortosa le hizo frente a todas las transformaciones en esta profesión logrando reinsertarse nuevamente en ella para hacer honor a su especialidad de abogada laboralista.
A lo largo de estas más de cuatro décadas de trabajo vio muchos cambios a los que se adaptó. En este caso destacó el tecnológico como el más importante pero también está el social y la tecnificación de la justicia.
Cuando ella empezó había menos profesionales de este tipo y "todos se conocían y compartían dentro de los tribunales", no obstante, ahora "es más impersonal porque hay más abogados que litigan".
El avance también es tecnológico, lo cual la llevó a recordar sus inicios: "Empecé con máquinas de escribir donde hacer el escrito llevaba mucho tiempo, después pasé por la computadora y en este momento creo que todo cada vez se especializa más" y se explayó: "Nosotros solo teníamos como armas para resolver los casos los libros, los estudios se enorgullecían por la cantidad de libros que tenían ya que con ellos cualquier abogado podía resolver los casos".
Hoy esos libros fueron un poco desplazados por internet "y si bien los jóvenes incluso consultan los libros la mayoría evacuan sus dudas a través de sitios que se dedican a proveer fallos y jurisprudencia".
"Otro cambio radical que me gusta y achicó mucho el trabajo es la tecnificación de lo jurídico pasando del expediente papel a digital donde a pesar de que tiene fallas crecimos mucho en celeridad, facilidad y acceso al expediente", agregó.
La pandemia ha hecho un cambio abismal en la práctica y por eso la abogada sostuvo que hay gente a la que le cuesta adaptarse, pero es positivo y agiliza las cosas, a cualquier edad hay que acostumbrarse a reinsertarse en estas nuevas tecnologías.
Su camino
Hija de una mujer que se desenvolvió dentro del poder judicial como jueza y camarista, Beatriz considera que su estudio comenzó a través de su madre de la cual también recibió como herencia la pasión por la adquisición de libros y su consulta permanente.
"Mi madre era Nélida Vilma Gudiño de Tortosa, mi estudio comenzó con ella porque el amor a los libros y el derecho mis hijos y yo lo tenemos a través de ella. En mi familia tener libros es una debilidad por más que hoy me entristece porque ya no se usan como en otras épocas, pero muchas veces no encontrás en internet las respuestas que están con los estudiosos y la doctrina del derecho", añadió.
Tortosa - que también ejerció como docente - afirmó: "Siempre digo que el que sigue una profesión lo hace no porque se lo dicen sino porque vio a alguien que le gustaba hacerlo y lo inspiró. En mi caso dos de mis hijos (Gabriel y Cecilia) eligieron ser abogados y el tercero es contador".
Trabajan todos juntos en el Estudio Jurídico Tortosa Peña y su hijo Iván abrió también un negocio inmobiliario. Sus "chicos" siguen distintas ramas del derecho ondeando entre el derecho civil y el laboral con frecuencia.
"Suele pasar que cuando uno empieza hace mucho hasta encontrar la verdadera vocación como a mí, algún día alguien cayó con un tema laboral al estudio y ahí encontré mi fuerte donde me especialicé. Los chicos están trabajando en diferentes casos y en esa búsqueda", finalizó.
