El pueblo que regresó al museo para recordar a sus personajes más queridos
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Para acercar a los vecinos a la vida cultural de La Paquita, el municipio convocó al artista plástico sanfrancisqueño Oscar Quaglia, para retratar a aquellos personajes populares entrañables y se logró el objetivo.
Por Isabel Fernández
La bondad de"Buqui" Giraudo, las anécdotas graciosas de Palmo Cavallo y la entrega social de Dalmira Castillo quedaron plasmadas en el lienzo con un retrato y, a través del arte, todo un pueblo volvió al museo para homenajear a sus queridos personajes, esos que nunca olvidarán, que les dejaron enseñanzas y cuyo recuerdo les da felicidad.
Este gran encuentro con el recuerdo tuvo lugar en La Paquita, en el Museo Remebranza en el marco una exposición que se realizó recientemente de la mano del artista plástico sanfrancisqueño Oscar Fabricio Quaglia, quien motivado por la historia de estos queridos paquitenses, no dudó en plasmar su esencia en un retrato.
Así fue que con su iniciativa, primero con el retrato de"Buqui", llevó al intendente de esa localidad, Rubén Para, a elegir otros personajes para el homenaje y exponer los retratos en el museo, decisión que tuvo una gran convocatoria y participación de los vecinos del pueblo quienes llegaron al espacio para recordar a sus personajes con mucho cariño e incluso, algunos lo visitaron por primera vez, y se sacaron fotos junto a las pinturas.
"El objetivo es dejar resguardado del olvido a algunos de los habitantes que con su personalidad e historia de vida pintaron la identidad de La Paquita", aseguró el intendente Para en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO.
Comentó que la idea de realizar este homenaje por medio de los retratos realizado por Oscar Quaglia surge con el gesto que ha tenido este artista para con todos los paquitenses.

El artista sanfrancisqueño Oscar Quaglia
"Oscar Quaglia fue invitado desde el Museo Remembranza a exponer parte de su colección, muestra que luego se convirtiera en itinerante. En esa oportunidad, Oscar pidió que facilitemos una foto de un personaje del pueblo y así obtuvimos de regalo, el retrato de Nelter 'Buqui' Giraudo, el primer Quaglia en la Paquita", relató el intendente.
Agregó que como"Buqui" Giraudo falleció antes que se entregara el trabajo y al no tener familia en el pueblo,"se decidió que el mismo quede para La Paquita, expuesto en el Museo Remembranza".
"Es un honor para el pueblo que este artista sanfrancisqueño, Oscar Quaglia, profesional, generoso, humilde, deje su arte para nuestra comunidad. Así estamos seguros que los nombres y las vidas de nuestros queridos personajes permanecerán en la historia de La Paquita para siempre", finalizó.
El arte que reinvidica a la gente común
A Oscar Quaglia la experiencia le dio felicidad y una nueva mirada a su arte, ya que esta vez"buceó" en la historias de vida de cada uno de los homenajeados para dejar en el lienzo el más fiel reflejo.
"Como artista me siento especialmente orgulloso de ser partícipe de tal emprendimiento que reivindica a gente común, que en su vida solo dejó amor por su pueblo", aseguró el artista.
Manifestó:"En un lugar especial como son los museos, que atesoran a través de sus pertenencias y cuadros la memoria de tiempos felices, no siempre la gente acompaña para disfrutar esos bellos momentos. Pero me ocurrió todo lo contrario en la localidad de La Paquita donde fui invitado a exponer para La Noche de los Museos y se dio una circunstancia muy especial, ya que conocí un personaje del pueblo y lo dibujé".
Quaglia dijo que como recibió un buen trato de parte de la gente,"quise devolverles la gentileza y pinte a 'Buqui' que así se llamaba el personaje, junto a su querido perro y se lo obsequié al intendnete Rubén Para".
"Pensé que allí terminaba todo. Pero como estaba prevista una muestra en unos días en el Museo Remembranza de esa localidad, el intendente organizó un acto especial para la entrega del cuadro. Fue con invitación especial para toda la comunidad y cuando se descubrió el cuadro de Buqui, despertó los aplausos y mucha emoción en la gran cantidad de gente que fue al acto", remarcó Quaglia.
Visitarlo por primera vez
Añadió que la exposición de este cuadro originó que las visitas al museo crecieran notablemente,"porque iba gente que se acercaba por primera vez a un Museo para verlo al querido 'Buqui'. Esto despertó la excelente idea de hacer una galería en el Museo con otros personajes queribles del pueblo".
"Nos pusimos de acuerdo con el municipio y ya van tres personajes retratados que forman la galería: Buqui, Palmo y Dalmira, cada uno de ellos trae diferentes anécdotas, por eso tuve que estudiar su historia y tratar que el retrato no solo reflejara el parecido físico sino también la actividad por la que se lo recuerda", afirmó el artista.
La presentación de cada cuadro se hizo en un acto programado, el pueblo le rindió un emotivo homenaje a cada uno de ellos como ellos merecían.
"Agradezco el trato recibido por Patricia Amado, Fernando Ercole, el pueblo de La Paquita y especialmente, por su intendente Rubén Para, que con su original idea ha reactivado la concurrencia al museo con los beneficios culturales que eso significa", finalizó Quaglia.

El artista Oscar Quaglia y el intendente Rubén Para junto al retrato de Buqui" Giraudo, dueño de las anécdotas más entrañables
Nelter"Buqui" Giraudo
Llegó a la Paquita cuando construyeron la ruta , trabajaba en vialidad, se enamoró del pueblo y se quedó para siempre allí. No tuvo hijos, pero sí ahijados que lo acompañaron hasta que falleció.
Se recuerda su bondad, sus recorridos por las calles del pueblo ayudando a los vecinos en lo que necesitaran. En losúltimos tiempos vivía en un galpón del ferrocarril por decisión propia y tenía un gran amor por su mascota, un perro vagabundo que lo acompañaba permanentemente.
Francisco Palmo Cavallo
Nació en la provincia de Alessandria, Italia, en el pueblo de Asti en el año 1922. Llegó a La Paquita en 1927 donde se radicó. La mayoría de los vecinos vivieron historias graciosas con este personaje, dueño de innumerables fábulas, historias inventadas como si fueran reales."Si cerramos los ojos, podemos imaginarlo con su bicicleta, encogido de hombros mientras pedaleaba y con su característica sonrisa, quizás imaginando una nueva historia, yendo al encuentro de algún amigo para compartir un tinto o un Gancia. Lo consideramos y lo declaramos personaje indiscutible de nuestro pueblo", lo recuerdan los vecinos.
Dalmira Castillo de Ludueña
Fue ama de casa, madre, abuela, bisabuela, tatarabuela. Su casa como su corazón estuvieron abierto para responder por aquellos que de la misma sangre o no, golpearon a esa puerta. Ha sido una ferviente colaboradora con las instituciones, particularmente con el club del pueblo, el cual la reconoció con el grado de socia vitalicia. Por esa constante colaboración a la institución, Dalmira recibió en vida el premio Madre Teresa de Calcuta.
Nació el 26 de noviembre de 1931, se casó con Silvano Ludueña y tuvieron 5 hijos varones: Silvano, Carlos, Alberto, Osvaldo y Ceferino.
