Sociedad
El primer intendente de Brinkmann: ¿Quién era Agustín Zampol?
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Agustín Zampol, primer intendente de Brinkmann (1925), llegó de Italia, combatió en la Primera Guerra y gobernó en dos períodos. Enfrentó deudas, epidemias y plagas, impulsó la salud, la educación y construyó el primer edificio municipal. Un repaso por sus logros en el Centenario 2025.
Archivo Histórico Municipal de Brinkmann
Agustín Zampol nació en Fontanafredda, Italia el 7 de septiembre de 1897 y llegó a nuestro país siendo un niño, a los 7 años. Cuando cumplió los 17 regresó a Italia para enrolarse como voluntario en la primera guerra mundial (1914).
Fue conductor de algún tipo de vehículo que se utilizó durante el conflicto armado, según lo atestigua el casco blanco tipo Adrián M15 de origen francés. Al finalizar la contienda Zampol volvió a Rosario.
De los 40.000 voluntarios argentinos, inmigrantes o hijos de inmigrantes, 32.000 eran italianos, el resto franceses o ingleses.
Con la dura experiencia de la guerra en sus espaldas volvió a nuestro país, se casó con Juana Ferrero y tuvieron dos hijos: Arnolda y Agustín Roberto. Se dedicaba a la producción ganadera y tambera que desarrolló en Brinkmann donde estaba radicado.
En el año 1925 encabezó la lista del Partido Demócrata para las elecciones a intendente, el resultado lo favoreció y se convirtió en el “primer intendente de Brinkmann”.
Intendencia de Agustín Zampol (1925-1928)
Uno de los contratiempos de su gestión fue la cobranza de impuestos porque contaban con un sistema precario y todo se hacía muy lentamente. Se imponían impuestos a vendedores de carnes, pan o leche, muchos de estos comerciantes provenían de localidades vecinas.
Otra fuente de ingresos era el cobro de derecho de instalación de surtidores para el expendio de combustibles, algunas solicitudes fueron rechazadas porque no se respetaba la ordenanza municipal vigente que establecía un mínimo de distancia para la colocación de los dispensadores de combustible.
La salud de la población era un tema relevante para Zampol, la situación sanitaria y las condiciones de higiene eran muy precarias por aquellos años. El intendente tomó la decisión de nombrar un médico municipal y el Concejo Deliberante lo aprobó, se designaron dos profesionales de la salud para cubrir dicho cargo. Como dato curioso, entre estos médicos se encontraban dos futuros intendentes, los doctores Pedro Paparella y Arturo Pitt Funes.
Durante su gestión se consiguieron vacunas para afrontar las epidemias y equipos para exterminar los roedores que las provocaban. En junio de 1928 logró clausurar los galpones del ferrocarril para su desinfección en medio de una serie de casos de peste bubónica, incluso esto lo obligó a suspender temporalmente las clases.
Agustin Zampol (segunda intendencia)
El 22 de febrero de 1932 asumió el segundo mandato como intendente Agustín Zampol, así de esta forma el Partido Demócrata volvía a la intendencia tras la victoria que le dieron las elecciones. Esto se daba luego de un breve período de transición ya que las autoridades anteriores habían sido nombradas luego del golpe militar de 1930.
El comienzo de este nuevo período no fue fácil, ya que recibió un municipio endeudado y con esta situación financiera era imposible trazar un plan de gobierno. La deuda contraída por administraciones anteriores con la firma comercial Juan Giaveno y Cía. obstaculizaba la gestión de Zampol. Finalmente se logró llegar a un acuerdo entre las partes y la municipalidad se comprometió a abonar una suma anualmente hasta cancelar la deuda.
Los caminos
Los caminos, especialmente los rurales, estaban en un estado deplorable. Se intentó mejorar la pésima condición en la que se encontraban, se abrieron nuevos y se prosiguió con el mantenimiento de los que estaban en mejores condiciones.
Como la ayuda proveniente del gobierno nacional y provincial era escasa se procedió a llamar a licitación pública para la construcción de terraplenes.
Acción social
En esta nueva gestión de Zampol la salud pública siguió siendo importante. En el año 1933 una epidemia de difteria azotó a la población causando algunas muertes, el intendente junto a los médicos de la localidad intervinieron para paliar la situación consiguiendo vacunas.
En agosto de ese año se creó una “Comisión pro ayuda a los pobres” para mitigar los estragos provocados por la “crisis del año ‘30”.
Educación
Durante las intendencias anteriores a 1930 se realizaron petitorios para la instalación de una escuela nacional sin ningún tipo de respuesta favorable. Por esos años también se conoció un decreto provincial que creaba escuelas de las llamadas “Lainez” en todo el territorio de la provincia, incluida una en nuestra localidad.
En mayo de 1932, Zampol envió una nota al inspector de Escuelas Nacionales en la que ofrecía un local para el centro educativo. Les informaba sobre las esperanzas de los brinkmanenses para que la escuela pudiera instalarse aquí. En simultáneo se realizaban gestiones vinculadas a la escuela provincial ante organismos oficiales para conseguir la elevación de su categoría, además de útiles y materiales para el establecimiento.
Con el esfuerzo de toda la comunidad se cubrían las necesidades básicas para que los niños pudieran comenzar con su educación, ya que la mayoría de los reclamos elevados a las autoridades no eran escuchados.
Combatiendo a las langostas
La administración de Zampol realizó varios pedidos a defensa agrícola para alquilar barreras de hierro galvanizado y otros accesorios para demarcar la planta urbana ante la manga de langostas.
Con esas chapas se cercaba el perímetro de la jurisdicción municipal, había guardias permanentes que se encargaban de abrir las vallas para el paso de los vehículos. Las langostas obligaban a este tipo de maniobras para evitar pérdidas de los colonos. Durante muchos años se tuvo que lidiar con esta problemática hasta que finalmente una campaña nacional logró su control definitivo.
Los impuestos
Tanto Agustín Zampol, como sus sucesores, tuvieron que enfrentarse a la negativa al pago de impuestos, todas las alternativas para la recaudación fiscal habían fracasado y se convirtió en un problema estructural para la gestión.
El más difícil de hacer cumplir era el impuesto a las patentes de los automotores, esto incluso ocasionó el secuestro de vehículos con la ayuda de la autoridad policial.
En 1933, a raíz de los buenos resultados obtenidos en la cosecha de ese año, el gobierno municipal decidió dejar sin efecto el impuesto de un centavo por litro sobre los combustibles que se usaran para el levantamiento de las cosechas.
También se establecieron multas para los dueños de animales sueltos en la vía pública, de $3 y de $6 en caso de ser reincidentes.
Obras públicas
El servicio energético era muy precario, solo la zona céntrica de la localidad contaba con alumbrado público. Se hicieron estudios para la concesión del suministro porque no estaba reglamentado y no existía un contrato entre la firma de los señores Caponi y Possetto encargada de brindar el fluido eléctrico.
Por su parte, el riego urbano se organizó mediante un llamado a licitación, la firma Torraza Hermanos se hizo cargo de la prestación, la municipalidad contaba para tal fin con un camión marca “Internacional”, esta unidad había sido adquirida en el año 1929 a Juan Giaveno y Cía.
El edificio municipal
Desde el nombramiento de la primera comisión municipal en 1906 hasta ese año 1933, el pueblo no contaba con un edificio propio para la administración local. Por lo general se alquilaba o las comisiones municipales cumplían funciones desde sus hogares.
Un buen día Juan Giaveno y Cía. donó 10.000 ladrillos y lotes de los terrenos A, B y mitad del lote C ubicados en la manzana número 18 del lado Este de la población, fue entonces que el intendente decidió la construcción de un edificio destinado a la administración pública local, para ello solicitó a Carlos Cordiviola de Santa Fe la confección de un plano y luego se convocó a licitación pública para la construcción del inmueble municipal.
Con este proyecto edilicio encaminado el gobierno de Agustín Zampol estaba llegando a su fin y el pueblo se preparaba para nuevas elecciones. Transcurría el año 1936.
Con esta breve reseña quisimos compartir por qué en este año 2025 festejamos los 100 años del Municipio. Es precisamente un 3 de diciembre de 1925 cuando el flamante intendente electo informaba que había sido electo. Hoy se cumplen 100 años de la primera elección para el cargo de intendente municipal y más allá de que los destinos de la comunidad recaían en las manos de los hombres más destacados del pueblo, en especial de profesionales o personas vinculadas a los negocios, no podemos soslayar la importancia de aquellos primeros colonos que trabajaron a brazo partido en un lugar en donde estaba todo por hacerse, hombres y mujeres con muchos sueños por cumplir.
(*) Este artículo fue construido a partir del material elaborado por el Centro de Estudios Históricos. 100años y mucho por decir” (1992), cuyos autores son Beccaria Adriana, Gaitán Alfredo y Villaroya Ana. Se suman a esta nota testimonios orales de especialistas de nuestra ciudad.
