Sociedad
El “Indio” Navarro quedó plasmado en un mural junto a su rotisería
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“Queríamos tenerlo un poco más cerca y que la sociedad también lo recuerde cada vez que va al negocio”, contó Sofía Navarro sobre el homenaje realizado en la esquina de Almafuerte y Bv. Roca, donde funcionó durante años la tradicional rotisería familiar.
Hay personas que dejan una huella tan profunda que el tiempo no alcanza para borrar su presencia. En San Francisco, el recuerdo de Raúl “Indio” Navarro sigue vivo en cada charla futbolera, en anécdotas de barrio y en la memoria de quienes lo conocieron detrás de un arco, del mostrador de su rotisería o barriendo la vereda. Ahora, ese recuerdo quedó plasmado también en un mural que busca mantener cerca a una figura muy querida por la ciudad.
En la esquina de Almafuerte y Bv. Roca, donde durante años funcionó la tradicional rotisería del exfutbolista, la familia decidió rendirle homenaje con una obra realizada por el artista local Ramón “Monchito” Cortez. El mural, emplazado sobre una de las paredes del lugar, retrata al exarquero y reúne los escudos de los clubes que marcaron su historia: Sportivo Belgrano, Huracán y Atlético Nacional de Medellín (Colombia), donde se convirtió en leyenda.
La iniciativa surgió del deseo de sus hijos de encontrar una manera especial de recordarlo. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, Sofía Navarro contó que la idea nació de manera consensuada entre los hermanos.
“Fue una idea que tuvimos en familia. Dijimos cómo homenajear a mi papá porque sabemos que es una persona muy querida en la ciudad, además de toda su carrera deportiva y por el cariño que le tenía al negocio”, relató.
La elección del lugar no fue casual. Antes, la rotisería funcionaba exactamente en esa esquina. Hoy el local continúa al lado, bajo el nombre “La Tribu del Indio”, administrado por sus hijos Juan Pablo, Alejandro y Sofía, quienes decidieron seguir adelante con el legado familiar.
“Queríamos tenerlo un poco más cerca y que la sociedad también lo recuerde cada vez que va al negocio”, explicó Sofía. La familia incluso proyecta ampliar el homenaje con nuevas imágenes vinculadas a su carrera futbolística y sumar iluminación para que el mural pueda apreciarse durante la noche.
Pero el homenaje no solo está ligado a la trayectoria deportiva del “Indio”, sino también a la imagen cotidiana del vecino que formó parte del paisaje barrial durante décadas. “A mi papá lo recuerdan mucho en la esquina barriendo. Amaba barrer la vereda y siempre lo encontraban ahí, a las seis o siete de la mañana”, recordó su hija.
Las historias siguen apareciendo todos los días. Hay clientes que llegan a comprar y terminan evocando viejas conversaciones sobre fútbol, recuerdos de cuando Navarro les hablaba de Sportivo, Huracán o Atlético Nacional, o simplemente compartía anécdotas de una carrera extraordinaria.
“Había clientes que a veces iban solo para charlar con mi papá. Siempre se hablaba de fútbol. El pollo quizás llegaba frío, pero se iban felices porque estaban escuchando historias”, contó entre risas.
La carrera deportiva del “Indio” dejó una marca imborrable. Considerado uno de los mejores futbolistas surgidos de las inferiores de Sportivo Belgrano, fue protagonista de una época dorada en la “Verde” entre 1961 y 1962.
Su nivel llamó la atención de Huracán, club que lo incorporó en 1963 en una transferencia histórica para la época. Más tarde, tras un paso frustrado por España, recaló en Colombia, donde terminó escribiendo parte de su leyenda deportiva con Atlético Nacional de Medellín, institución en la que jugó durante más de ocho temporadas y fue campeón en dos oportunidades.
Aunque en San Francisco muchos lo recuerdan como vecino, comerciante o exfutbolista, en Colombia su figura alcanzó una dimensión distinta.
“Allá mi papá está catalogado como una leyenda del deporte. Cuando iba, a veces tenía que estar con guardaespaldas por la cantidad de gente que quería saludarlo o pedirle autógrafos”, relató Sofía, quien vivió esa experiencia de cerca.
El cariño, asegura, sigue intacto. Aún hoy recibe mensajes, fotos y saludos desde Medellín de hinchas que no olvidan al arquero argentino que marcó una época. Para la familia, el mural busca justamente eso: mantener viva la memoria de quien fue mucho más que un gran arquero.
“Queremos que la gente pase, lo disfrute y lo recuerde en sus corazones. Ese es el objetivo: recordar la gran persona que era mi papá, los valores que transmitió y también el amor que tenía por el negocio”, concluyó Sofía.
