El impacto de la pandemia en chicos con problemas de aprendizaje
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La pandemia, con sus medidas de confinamiento y distanciamiento social agrandó la brecha educativa, y puso a los niños y adolescentes en peores condiciones de afrontar los nuevos contenidos. Si esto ocurrió en los niños sin dificultades, aquellos que presentan trastornos del aprendizaje, pasaron un mal año al restringirse su acceso a las terapias. El neurólogo infantil Diego Nicolás Sakr explicó cómo impactó la crisis en estos chicos.
Durante los últimos días desde distintos sectores de la sociedad se reclamó el regreso de la presencialidad a las escuelas para el nuevo ciclo lectivo. La pandemia, con sus medidas de confinamiento y distanciamiento social agrandó la brecha educativa, y puso a los niños y adolescentes en peores condiciones de afrontar los nuevos contenidos.
Si esto ocurrió en los niños sin dificultades, aquellos que presentan trastornos del aprendizaje, pasaron un mal año al restringirse su acceso a las terapias. Los trastornos del desarrollo (TN) son una desviación anormal del desarrollo de habilidades que implican diferentes áreas madurativas, como el lenguaje, la comunicación, la motricidad o las habilidades sociales.
El impacto que tienen estos trastornos, se manifiestan en la demora en adquirir pautas madurativas. La falta de un desarrollo adecuado, impacta de lleno en el proceso educativo.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO el médico especialista en Neurología Infantil, Diego Nicolás Sakr (MP-3551; RE 06003977; MN- 104095) que a partir de febrero atenderá en el Sanatorio Argentino de nuestra ciudad advirtió que la situación de pandemia "fue algo muy nocivo para todo el sistema escolar", para todos los chicos, tanto para los que tienen trastorno del neurodesarrollo como para los que no, y consideró que es fundamental el regreso a la presencialidad.
Afirmó que en los chicos con trastorno del neurodesarrollo "la pandemia restringió el acceso a las terapias de apoyo escolar, a la consulta con psicología, psicopedagogía y la normal continuidad de tratamientos necesarios para un neurodesarrollo adecuado de estos niños y adolescentes".
Lo positivo: la tecnología
El neurólogo rescató que lo positivo "fue la integración de la tecnología, impuso la necesidad de nuevas estrategias pedagógicas, la interacción con el contenido fue más interesante para el chico. No obstante, los contenidos fueron dados con mucha dificultad, sobre todo las más afectadas fueron las escuelas públicas".
Añadió que una complicación generalizada "fue la ansiedad, la depresión, la angustia, la falta de interacción social, la desmotivación, los trastornos del sueño, la destrucción de la rutina, el ingreso de muchos chicos a conductas adictivas con el uso de tecnologías, y podría seguir la lista".

Dr. Diego Nicolás Sakr
"Una catástrofe educativa"
El especialista advirtió que tras un año de virtualidad "para recuperar contenidos se requiere, en primer lugar decisión política, en segundo, acompañamiento sindical, y tercero, de algo que no se puede adquirir, tiempo. Hay que aumentar el tiempo de cursado, es momento de universalizar la doble escolaridad. El balance general de la pandemia ha sido una catástrofe educativa".
El aprendizaje es una sucesión lógica de estímulos coherentes, que van de lo singular a lo general, para luego integrarlo como conceptos y tamizarlo desde el sentido crítico. Sakr aseguró que lamentablemente "los contenidos no se recuperan, y en el aprendizaje, no es posible saltear etapas".
"La mayoría de los chicos adolescentes carecen de habilidad para comprender textos. Si uno le pide que resuma una noticia del diario, notará la falencia que tienen en destacar un concepto principal. Quienes iniciaron, terminaron, o pasaron del primario al secundario, están más complicados", manifestó.
Sakr consideró que la brecha pedagógica en el contexto actual "no se va a recuperar. Venimos de un deterioro progresivo del sistema educativo, con una infraestructura deteriorada. La educación del nuevo siglo, se da en aulas del siglo pasado, con una docente y una tiza. La educación no puede escapar al contexto social. Como siempre, los más pobres, con menos educación, serán más pobres".
Restablecer rutinas
El gobierno provincial anunció recientemente la implementación de un regreso a la actividad escolar presencial que se dará de manera "paulatina, con un sistema combinado de presencial y virtual". En ese marco, es fundamental que los padres, las familias se concentren en restablecer una rutina, afirmó el doctor.
Tanto niños como adolescentes tienen sus horarios cambiados, se acuestan y se levantan tarde, hay horarios de comidas que no se respetan y están mucho más pendientes de las pantallas.
"El restablecer una rutina debe tener como principal objetivo, recuperar las horas de sueño en el horario que corresponde. Un niño de edad escolar debe dormir no menos de 10 horas, un adolescente no menos de 9. Para eso se recomienda que a partir de las 20 no se expongan a pantallas", recomendó.
Aquí viene el problema, "cómo hago" se preguntan los padres. "Debemos entender que un aprendizaje fundamental, es reconocer la figura de autoridad, y esa autoridad son los padres. Los padres de ahora (me incluyo), no ejercen la autoridad como lo hicieron los nuestros. Ahora los padres son más culposos, se angustian fácilmente ante la demanda del niño, negocian con él para que se calme", afirmó el neurólogo.
Remarcó que el niño "debe exponerse a la frustración del 'no'. No podemos acceder a todo lo que queremos todo el tiempo. Exponerlos al no, les permite aprender estrategias para sobreponerse, y eso les da fortalezas para cuando deban enfrentar algo que no esperaban. La tecnología debe tener un horario. Deben empezar a atrasar las horas de sueño no sobrepasando las 22, o menos según el horario escolar".
"La brecha pedagógica en el contexto actual no se va a recuperar. Venimos de un deterioro progresivo del sistema educativo, con una infraestructura deteriorada. La educación del nuevo siglo, se da en aulas del siglo pasado, con una docente y una tiza. La educación no puede escapar al contexto social. Como siempre, los más pobres, con menos educación, serán más pobres".
Cómo sé si mi hijo sufre un trastorno del neurodesarrollo
La familia, el docente, pueden darse cuenta que el niño o niña, no expresa las habilidades como se espera según la edad. Por eso es tan importante la consulta al pediatra. "No hay que ir solo cuando está enfermo, se debe cumplir siempre con los controles del 'niño sano'", remarcó el neurólogo Diego Sakr.
Explicó que los docentes, sobre todo los de jardín de infantes, "son quienes habitualmente llaman la atención por aspectos del lenguaje, la conducta, torpeza, y una serie de 'habilidades' que no están demostrando en la primera infancia".
Agregó que el problema que afrontan todos los docentes, "es el de cómo comunicar esto a los padres. Vivimos un tiempo en donde las figuras de autoridad han perdido el respeto social necesario".
"Pasa que muchos papás toman mal el llamado de atención, y esto muchas veces demora la consulta. El docente debe hablar con los papás, e insistir sabiendo que el diagnóstico de estos problemas mejoran mucho su pronóstico cuando la consulta es antes de los 5 años", finalizó.
