El gen del genio: Alejandro Wagner, una voz en crecimiento
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Alejandro Wagner tiene 29 años y desde los 15 se dedica a estudiar música.
El licenciado y profesor en Composición Musical, egresado de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba, descubrió que tenía un talento y poco a poco fue explotando, hoy posicionándose como un próspero intérprete lírico. Alejandro es tenor y en su corta carrera como cantante ya fue convocado en dos oportunidades por el Coro Polifónico del Teatro del Libertador San Martín de Córdoba.
Llevar el apellido Wagner pareciera una mueca del destino. Recuerda al gran Richard Wagner, compositor, director de orquesta, poeta, ensayista, dramaturgo y teórico musical alemán del Romanticismo. Puede que su ascendencia sea europea, y si bien no existen pruebas que indiquen si tienen algún remoto parentesco, indudablemente están ligados por la pasión por la música. Y sobre ello habló con LA VOZ DE SAN JUSTO:
- Del conservatorio Arturo Berutti a la Facultad de Artes y de allí, al Teatro San Martín. Una carrera en crecimiento...
Empecé a estudiar música a los 15 años en el Conservatorio Superior de Música Arturo Berutti y tomaba clases particular con Ángel `Tato´ Grangetto. Al momento de estudiar una carrera universitaria, elegí la licenciatura y profesorado en Composición Musical. En algunos encuentros de trabajos prácticos, algunos compañeros me decían: `Vos tendrías que estudiar canto´, pero nunca se me había ocurrido que podía cantar o que tuviese voz o talento. Empecé a tomar algunas clases para ver de qué se trataba.
- ¿Cuándo notaste que tenía talento para la ópera?
Empecé a tomar clases sin darle demasiada importancia, hasta que mi voz empezó a sonar más y salir mejor el canto. A la gente empezó a llamarle mucho la atención mi voz. De a poco me iban pidiendo que cante en cualquier evento, era muy divertido. Me empezó a gustar cada vez más y a salir cada vez mejor, me fui adentrando en el tema cada vez más, hasta mi voz se convirtió en mi instrumento principal.
- ¿Hay una cuestión de capacidad innata que debe ser reforzada con el trabajo vocal?
Naturalmente uno viene con ciertas condiciones, con ciertas características físicas, algunos suenan más, otros menos; algunos suenan más pesado, otros más livianos; pero todos tienen una voz. Si me preguntás si cualquiera puede cantar, yo diría que sí, y la mayoría ni siquiera debe saber que puede.
- Pero la lírica no debe ser muy fácil...
Hacer canto lírico obliga a cumplir con muchos requisitos más que solo el hecho de cantar y tener un timbre de voz bonito o interesante. Si cantás en un teatro con orquesta, tu voz tiene que llenar ese espacio y sonar arriba del grupo. Para eso uno tiene que tener una voz grande, una buena técnica para proyectar y que el sonido viaje lejos. Tenés que estudiar las partituras, resolverlas técnicamente, afinar cada nota, cada ritmo, cada frase, saber trabajar en conjunto con tus compañeros y mucho más.
- A eso se suma la actuación...
Tenés que personificar al personaje, lo que dice la letra; tenés que expresar y meterle sentimiento. Cuando uno canta una canción, en cierta forma se está poniendo en la piel del compositor, del poeta o de un personaje. Uno está tratando de expresar lo que escribieron estos artistas según su propia interpretación, uno se hace carne de esas letras y personajes, uno se adueña de ese arte que otro ha escrito en un papel y lo transforma en música.
-¿Cuán difícil es el ámbito laboral para un músico y más aún para un tenor?
Es muy complicado. Tuve la suerte de ser contratado dos veces este año en el Coro Polifónico del Teatro San Martín como refuerzo del coro en la ópera Un Ballo in Maschera y Requiem de Verdi. Pero eso no se detiene allí. Sigo audicionando y concursando para conseguir un puesto fijo allí porque este es el único trabajo que a un cantante lírico le asegura un ingreso mensual para mantenerse en Córdoba. Otro ingreso es dar clases o la realización de eventos privados o conciertos. Conseguir desarrollase y realizar una carrera también es difícil, porque para tomar clases con cantantes de ópera, uno tiene que viajar a Buenos Aires.
- ¿Es complicado el panorama en nuestra provincia?
Este año el Teatro San Martín realizó una sola ópera de dos programadas, que dependían del estado provincial. Otras veces, si la ópera es de compañías independientes, conlleva muchísimo esfuerzo y genera pérdidas monetarias.
- La gente joven no conoce de lírica ni clásica... ¿Qué descubriría en el género si la escuchara en un teatro?
En mi experiencia, a todos les sorprende siempre lo que es la lírica. Es súper interesante y rica para el alma; tenés repertorio de todas las épocas y de todas partes del mundo, incluso argentino, y muchos cantantes famosos en el mundo fueron cordobeses algunos hasta legendarios como el gran Luis Lima.
La ópera, en realidad, históricamente ha influido muchísimo en cómo es la música que escuchamos ahora, ha sido el pasado y forma parte del presente y del futuro de la música vocal, y ha desarrollado las capacidades técnicas y expresivas de los cantantes al máximo.
- ¿Cuál es tu objetivo con esta profesión?
Mi objetivo es poder vivir haciendo lo que me gusta y lo que estoy convencido de que sirvo para hacer, que es cantar y componer. Si es por soñar, espero algún día ser reconocido como un gran artista.
- ¿Cuáles son los próximos proyectos?
Hay muchos pero prefiero resguardarlos para que se concreten. Lo que sí puedo decir es que voy a seguir estudiando, audicionando en tantos lugares me entere, realizando concursos, dando clases, todo lo que me sirva para crecer y poder ser un gran músico.
