El fútbol los hizo familia
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Se conocieron a los cinco años jugando en el Baby Fútbol y desde allí sus vidas se unieron en un profundo lazo familiar. Facundo Scocco y Alex Aguirre, hoy jugadores de Sportivo Belgrano, tienen una historia de amistad que trascendió fronteras: desde los 6 años viven juntos y ahora apuntan a cumplir sus sueños defendiendo la camiseta del club del cual son hinchas.
Detrás del fútbol se esconden miles de historias: de pasión, de amores y desamores, de sacrificio y de perseverancia. Pero el fútbol también es familia. En este caso, los protagonistas lo reafirman: "el fútbol nos convirtió en verdaderos hermanos".
Facundo Scocco y Alex Aguirre se conocieron a los cinco años, persiguiendo una pelota en el extinto Defensores de Sportivo -hoy Tiro y Gimnasia- en el Baby Fútbol. Desde entonces, forjaron un lazo de amistad que evolucionó rápidamente hasta convertirse en familiar.
Las puertas de la casa de la familia Scocco se abrieron hace años para que "Facu" recibiera a su mejor amigo, "Ale". Al principio fueron horas y horas de juego, siempre con un fútbol en el medio. Luego se extendió la invitación para que se quedara a dormir los viernes por la noche, en la previa de los partidos del sábado.
"Me empecé quedando un día, dos días, una semana, me empezaron a llevar de viaje. Ya dejaba la ropa y tenía una cama en su casa, era uno más", cuenta Alex que, desde los 6 años, vive junto a la familia Scocco.
Lo que comenzó como una diversión, con el correr del tiempo se transformó en pasión y dejaron en repetidas ocasiones la ciudad para luchar por sus sueños: ser futbolistas.
Así, siempre juntos, hicieron escalas en las ciudades de Rafaela, Paraná y Buenos Aires, a lo largo de sus adolescencias. En el medio, un solo año estuvieron separados: fue en 2014, cuando "Facu" regresó a San Francisco para jugar en Sportivo y "Ale" partió a su primera aventura en suelo porteño, en Banfield. Al año siguiente, todo regresó a la normalidad y se unieron nuevamente defendiendo la camiseta de la "verde".
Como si fuera poco, el pasado miércoles ambos fueron parte del plantel de Sportivo Belgrano que enfrentó a Racing de Córdoba por Copa Argentina: Alex tuvo su debut absoluto mientras que Facundo permaneció en el banco de suplentes.
Desde el Baby Fútbol, una vida juntos
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, Alex y Facundo coincidieron en que, en sus inicios, el fútbol era la distracción de ambos, el juego diario. Hoy lo reconocen como su pasión y la razón por la cual se convirtieron en hermanos de la vida.
"Teníamos 5 años cuando nos conocimos, fue en el Baby Fútbol, por entonces en Defensores de Sportivo (actualmente Tiro y Gimnasia). Cuando empecé, él ya jugaba, iba cada tanto a entrenar, era un poquito irresponsable", relata entre risas Facundo.
La cercanía de sus viviendas, la pasión por la redonda y la energía que caracteriza a los niños y que los llevaba a jugar por horas al fútbol, fueron los condimentos que acentuaron su amistad e iniciaron sus lazos de "familia".
"Nos fuimos haciendo muy amigos, empezamos a ir juntos a los entrenamientos y al poquito tiempo, como jugábamos los sábados, Alex empezó a venir a dormir a mi casa", dijo Facundo.
"Me empecé a quedar a dormir en su casa (por la de la familia Scocco) los viernes por la noche y se me fue haciendo una costumbre: al tiempo eran viernes, sábados, domingos, lunes y así me fui quedando", recordó Alex.
En medio, la mudanza de la Escuela José María Paz, a la cual asistía Aguirre, a su ubicación actual, por calle República del Líbano, apuntaló esta "costumbre" de dormir en la vivienda de los Scocco, que se ubica frente el edificio del establecimiento educativo.
"Como le quedaba más cómodo empezó a quedarse a dormir también durante la semana" dijo "Facu" y agregó "Ale": "Me quedaba a la noche, me levantaba e iba al colegio. Así se fue formando una familia, porque somos familia más que amigos, es una costumbre estar siempre juntos, nos queremos como hermanos".
Por el sueño de ser profesionales
Una vez finalizada su etapa en el Baby Fútbol, luego de varias pruebas realizadas con éxito, ambos partieron a la ciudad de Rafaela, para jugar en las divisiones inferiores de Atlético. Allí, en todo el 2012, se alojaron en la pensión del elenco "cremoso".
Un año más tarde dejaron el territorio santafesino y se instalaron en Paraná, para jugar en Patronato. De su llegada al conjunto entrerriano se desprende una anécdota que, entre risas, recuerdan Facundo y Alex.
Las pruebas de jugadores son habituales en los clubes de fútbol pero la llegada de ambos a la misma fue pura casualidad. "Nos habíamos ido de pesca con mi papá, nos enteramos de la prueba y justo coincidió con que nos habíamos llevado los botines en el auto. Fuimos a la prueba y quedamos los dos ese mismo día", dijo Facundo entre risas.
El 2014 fue el único año que los tuvo por separados: tras la experiencia en Patronato, "Facu" regresó a San Francisco para jugar en Sportivo mientras que "Ale" partió a Buenos Aires para desempeñarse en Banfield.
Pero en 2015 se reencontraron y volvieron a compartir equipo: ambos se calzaron la camiseta "verde" del equipo de barrio Alberione. Al año siguiente, otra vez juntos -esta vez acompañados por otro sanfrancisqueño, Francisco Ribodino- armaron las valijas y desembarcaron en Racing de Avellaneda. Otra vez juntos, en la pensión.
Si bien en 2017 Alex siguió en la "Academia" y Facundo pasó a Nueva Chicago, compartieron un departamento. "Cuando teníamos el día libre, nos cruzábamos al Parque Lezama que nos quedaba cerca e íbamos a seguir jugando juntos al fútbol", añadió Aguirre.
El último regreso y la concreción de sus sueños
"Es toda una vida unida por el fútbol", remarcaron ambos tras contar sus recorridos persiguiendo un único sueño: ser jugadores profesionales.
A comienzos del 2018, ambos tomaron una determinación, era la hora de regresar al equipo del cual son hinchas, de retornar a sus pagos, de recibir la calidez del hogar. Y allí volvieron a Sportivo Belgrano, con una única meta, demostrar que podían ser tenidos en cuenta para el plantel profesional.
Ambos se consolidaron en la primera local y a mitad de año fueron citados para realizar la pretemporada con la primera división. Facundo fue citado para el choque de Copa Argentina ante Gimnasia de La Plata -mientras a la par rompía redes en la Liga Regional, con 12 goles en 18 partidos- y Alex integró el banco de suplentes en dos oportunidades en el Torneo Federal A, pero no habían podido sumar minutos de juego.
El miércoles, ante Racing de Córdoba, por Copa Argentina, no solamente coincidieron por primera vez en la citación sino que Aguirre hizo su debut como titular, mientras que Scocco ocupó un lugar entre los relevos.
"Le dije que esté tranquilo, que haga lo que sabe. No fue un partido sencillo para debutar, había mucha gente, era titular. Viví su debut con el mismo nerviosismo y a la vez pensaba en que me podía llegar a tocar entrar a mí. Fue muy lindo compartir ese momento juntos", señaló "Facu".
Por su parte, "Ale" también le dedicó palabras a su "hermano", que meses atrás había sufrido una dura lesión ligamentaria que lo alejó de las canchas por varios meses. "No es fácil volver de esa lesión, hablamos todo el tiempo, a mí me pone contento si le va bien y me entristece si le va mal. Somos así, sentimos lo mismo".
Y ambos coincidieron en destacar que "hay mucho sacrificio detrás de este sueño, los años en Buenos Aires nos bancábamos nosotros dos lejos de todo. Estábamos en un departamento encerrados, está bien que en Buenos Aires hay muchas cosas para hacer, pero no es fácil y siempre nos sostuvimos el uno al otro".
"Es un hijo más"
Edgardo Scocco, papá de Facundo, expresó: "Para nosotros Ale es un hijo más. Desde que está en casa lo hemos tratado de la misma manera que a nuestros hijos. Tengo un hijo más chico que lo trata como un hermano desde que tiene conocimiento. Ale es especial, juegan mucho, lo lleva a la plaza, lo hace jugar al fútbol. Es un hermano más".
"De pequeños han vivido en casa. Tuvieron una infancia hermosa jugando al fútbol, afortunadamente jugaron juntos en Rafaela, Paraná y Buenos Aires, vivieron juntos en pensiones y departamentos. Hoy en día se ven los frutos: son dos hermanos, como todos, con sus diferencias, con su carácter. El fútbol los llevó a este presente en donde, afortunadamente, ambos están jugando en el club del cual son hinchas", explicó.
"Hemos tenido la suerte de forjar a dos grandes personas", cerró.
