Judiciales
El fiscal pidió 10 años de prisión para Argüello y penas entre 8 y 4 años y absolución para los otros acusados
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/tribunales_trata_de_personas.jpg)
En los alegatos del juicio oral por el caso Dimensión Cielo, la Fiscalía Federal sostuvo que existió una “organización coercitiva” que captaba personas vulnerables para someterlas a explotación laboral. La querella, por su parte, pidió penas más altas y calificó a la estructura liderada por Elías Argüello como “una red de trata de personas”.
CORDOBA (Corresponsalía)-. El juicio oral por el caso Dimensión Cielo continúa este miércoles ante el Tribunal Oral Federal N°2 de Córdoba, en la causa que investigó presuntas situaciones de explotación laboral y trata de personas dentro de la organización encabezada por el pastor evangélico y youtuber sanfrancisqueño Elías Argüello.
Durante la jornada se desarrollaron los alegatos de las partes antes de la sentencia que deberá resolver la situación de Argüello, Daiana Herrera, Ricardo Matías Mercado, Maximiliano Mercado y Marcos Matías Burini.
En su alegato, el fiscal federal Carlos Gonella afirmó que “lo de Dimensión Cielo fue un engaño para persuadir a las víctimas y someterla a explotación laboral”.
Además, sostuvo que “la prueba habla por sí misma. Las víctimas fueron captadas y sometidas a procesos de disociación (que lo de adentro es bueno y lo de afuera, malo) y despersonalización”.
El fiscal describió a la organización como “una organización coercitiva como nueva modalidad de trata de personas” que usa a las redes digitales para captar víctimas y señaló que las presuntas damnificadas “trabajaban largas jornadas sin salario ni obra social y el fondo común era una pantalla”.
También apuntó directamente contra Argüello al señalar que “disfrutaba la obediencia” y que era “el líder y ejercía el control” dentro de la estructura investigada.
“Las víctimas son víctimas a pesar de que no se perciban como tales”, sostuvo Gonella, quien además aseguró que las cinco denunciantes “tenían un relato aleccionado”.
La Fiscalía pidió una pena de 10 años de prisión para Argüello; 8 años para Ricardo Mercado; 4 años para Marcos Burini; 4 años para Daiana Herrera y la absolución de Maximiliano Mercado, ex policía, al considerar que “no se pudo comprobar que captó”. Además, solicitó el decomiso de vehículos registrados a nombre de los imputados.
La querella habló de “implantación del terror”
Por su parte, la querella sostuvo que existió “un plan a la perfección” para explotar laboralmente a las víctimas y “evitar que algunas víctimas y familiares de estas denunciaran”.
En ese marco, definió a Dimensión Cielo como “una estructura coercitiva y de control” y aseguró que Argüello ejerció “violencia psicológica, simbólica, verbal y de género”.
Según el alegato, la organización “alejó a las víctimas de sus familiares” y estas “tenían que pedirle permiso a Argüello para todo”.
La parte querellante habló además de “manipulación, falta de sueldo y mala alimentación” y señaló que los acusados “se aprovecharon” de vulnerabilidades personales.
“No cuestionamos la fe ni las creencias, pero sí el aprovechamiento de las vulnerabilidades”, expresó el abogado querellante.
También afirmó que “Argüello hacía promesas laborales” y que el grupo captaba personas “a través de las redes sociales con promesas laborales e ilusiones emocionales y espirituales”.
La querella mencionó el testimonio de una de las denunciantes al indicar que “LC fue una testigo clave” en esta causa y quien dijo que Argüello se presentaba como “el elegido”, líder espiritual y quien daba las órdenes.
Además, calificó a la organización como “una red de trata de personas” y habló de un “proceso de despersonalización” que incluía “cambiar nombres” y “cortar el cabello” como condiciones para permanecer dentro del grupo.
“Hablar de sueldo era tabú”, sostuvo el querellante al citar declaraciones de familiares de las presuntas víctimas. También denunció una “implantación del terror” porque, según afirmó, Argüello les decía que si abandonaban la organización “se volverían locas”.
“Las manipulaba psicológicamente para explotarlas laboralmente”, agregó.
La querella sostuvo además que Argüello “vigilaba a las víctimas mediante cámaras que solo Elías manejaba” y aseguró que “las víctimas que no se perciben como tales están condicionadas”.
En otro tramo del alegato, se citaron testimonios de profesionales y familiares. “Psicólogos expresaron que las víctimas que no se perciben como tales hicieron un relato aleccionado”, indicó el abogado.
También recordó una frase atribuida a una de las denunciantes: “Nos despojaron de todos los derechos como seres humanos”, dijo LC.
“La trata de personas opera sin cadenas sino con pérdida progresiva de autonomía”, expresó la querella, que además habló de “secuelas psicológicas terribles”.
Finalmente, solicitó penas de 11 años de prisión efectiva para Argüello; 9 años y 6 meses para Daiana Herrera; 9 años y 6 meses para Ricardo Mercado; 9 años para Maximiliano Mercado y 8 años y 6 meses para Marcos Burini. También pidió una reparación económica para las víctimas.
“No era un grupo religioso evangélico”
Durante los alegatos también expuso la abogada de otra de las denunciantes que no se constituyó como querellante en la causa.
La letrada afirmó que “este era un grupo sectario” y habló de “sometimiento a explotación laboral”.
Asimismo, sostuvo que existía “una evidente asimetría entre los pastores y las víctimas” y describió “el alto nivel de vida” que tenían Elías Argüello y Daiana Herrera.
También hizo referencia a un “crecimiento patrimonial” y a una “obediencia ciega” hacia los acusados.
Según relató, Argüello “les hacía ver la serie El Sultán, porque esta era su vida”.
La abogada aseguró que “se ha acreditado la captación de la vulnerabilidad” de su defendida y negó que Dimensión Cielo fuera “un grupo religioso evangélico”, al afirmar que “el fin era la explotación laboral”.
Finalmente, pidió una reparación económica cercana a los 48 millones de pesos por daños psicológicos, trabajo realizado y daño moral.
Tras los alegatos de la Fiscalía y la querella, se aguardaban las exposiciones de las defensas de los acusados, en las que se anticipaba un pedido de absolución.
