El fantasma de Australia
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Australia está lejos, del otro lado del planeta. No representa una amenaza militar ni económica. Cocodrilo Dundee y AC DC son sus personajes más inquietantes. Ni siquiera futbolísticamente representa un rival de cuidado. Pero la Argentina tiene un fantasma que se llama Australia.
(POR GABRIEL MOYANO)
Australia está lejos, del otro lado del planeta. No representa una amenaza militar ni económica. Cocodrilo Dundee y AC DC son sus personajes más inquietantes. Ni siquiera futbolísticamente representa un rival de cuidado. Pero la Argentina tiene un fantasma que se llama Australia.
Nuestra selección participó ininterrumpidamente en los Mundiales desde Suecia 1958. Son 15 copas sin faltar, con dos títulos y 4 finales disputadas. La vez que más cerca estuvo de no participar fue para Estados Unidos 1994. Si se tiene en cuenta que en Brasil 1950 y Suiza 1954 no estuvo por decisión propia, la Eliminatoria para el Mundial del 94 fue su peor momento deportivo.
El Repechaje, por sí mismo, no es una amenaza. Siempre toca ante un rival muy inferior y más ahora que los australianos juegan la clasificación asiática. El Repechaje es un castigo. Es la marcha de la vergüenza por haber estado ahí nomás de quedarse afuera. Si de 10 equipos no pudiste quedar entre los 4 primeros, algo hiciste mal. Preguntale a los europeos si les gustaría tener ese margen de probabilidad.
Otra cosa es para Uruguay, que luego de dos ausencias, en 2002 llegó al Mundial a través de la repesca y gracias a un acuerdo tácito con Argentina en la última fecha de Eliminatorias. En ese caso, el Repechaje fue una bendición. Luego vendrían otros no tan festejados.
En Argentina el quinto puesto que hoy ocupa es tener al fantasma susurrándole al oído. De tres finales al purgatorio del Repechaje, sin escalas.
Imaginen a Maradona insultando en lenguas extintas a los cuatro vientos. A Sanfilippo burlándose de Chiquito Romero, a Caruso asegurando que con él eso no pasaba. Imaginen a kirchneristas enrostrando el fracaso a la gestión macrista y a los Pro recordando que el DT es K. Imaginen una horda de enfurecidos hinchas antorcha en mano por la calle Viamonte al mejor estilo Simpsons.
Aquella pesadilla de la previa a Estados Unidos había empezado con el 0-5 frente a Colombia. Parecía el fin del mundo. Pero sirvió para recuperar a Maradona, para unir al país de madrugada frente al televisor, para llegar al Mundial golpeados pero convencidos de que sí se podía.
La selección terminó armando un equipazo: Diego, Redondo, Batistuta, Caniggia... La aventura terminó de la peor manera por el dóping del 10 y así se iniciaba una larga mala racha de no poder atravesar la línea de los cuartos de final que recién se rompió en Brasil.
El quinto puesto molesta, pone los pelos de punta. Por eso es tan importante salir airosos de esta fecha doble. El TAS no ayudó y hay que ganar en la cancha. En el mítico Centenario espera el primer desafío y las ganas de ahuyentar al fantasma de Australia.
