El detenido por el doble crimen de Frontera se negó a declarar y pidió protección
Franco Figueroa (24) pidió no ser alojado en las cárceles de Coronda y de barrio Las Flores, en Santa Fe. Está sospechado de acribillar a dos santafesinos y luego quemarlos en su auto en enero de 2015.
Tras abstenerse de prestar declaración, el presunto autor del doble crimen perpetrado en Frontera el 23 de enero de 2016, le pidió al juez federal Miguel Abásolo que lo proteja.
Franco Figueroa (24), quien fuera detenido en la vecina ciudad en ocasión de realizarse allanamientos masivos por parte de Gendarmería Nacional el sábado 1º de julio, está acusado de ser el presunto autor del doble homicidio de Germán Ezequiel Losada (34) y Martín Rafael Chamorro (38), ambos oriundos de Santo Tomé y radicados desde hacía algunos meses en Frontera, que fueron acribillados a balazos y luego quemados en el interior de su automóvil.
Al momento de ser indagado, el joven se abstuvo de hacerlo pero le pidió al juez federal: "Por mi seguridad, no quiero ser alojado ni en la cárcel del barrio Las Flores, en Santa Fe, ni tampoco en la de Coronda". Tras esta expresión, el detenido volvió nuevamente a guardar silencio y ahora el magistrado dispone de diez días para resolver su situación procesal.
El único detenido por el doble homicidio se solía desempeñar como árbitro de fútbol en San Francisco y la región. Aparentemente y de acuerdo a lo que se desprende de la investigación, Figueroa habría utilizado para consumar el doble crimen un revólver calibre 32 Smith & Wesson y una pistola calibre nueve milímetros. Con estas armas les habría disparado para posteriormente incendiar el automóvil Peugeot 307 en el que las víctimas habían llegado hasta la zona del basural municipal de Frontera.
Como se recordará, fueron empleados de la Empresa Provincial de Energía de Santa Fe (EPE) quienes se toparon con el macabro cuadro: el auto totalmente incendiado y los cuerpos de las víctimas -uno de ellos había alcanzado a salir del vehículo, en tanto que el otro permanecía con medio cuerpo hacia fuera-.
En un primer momento la investigación estuvo a cargo del fiscal de Rafaela Carlos Vottero, pero éste, a los nueve meses, decidió girar el expediente a la Justicia Federal, recayendo la misma en el juzgado de Miguel Abásolo. La decisión se tomó debido a que se presumía que el homicidio de los dos santotomesinos estaba relacionado al narcotráfico.
De la investigación se desprende que Figueroa, tras cometer el doble homicidio, habría regresado caminando a Frontera y que las armas que se utilizaron en el hecho no eran de su propiedad.
Cuando se le preguntó por las razones que solicitaba no ser enviado a las cárceles de Las Flores y Coronda, admitió tener alguna deuda pendiente con personas que se encuentran en el lugar, por ello pidió la protección.
Con antecedentes
Lozada había sido detenido por personal de la Sección Inteligencia Zona Centro de Drogas Peligrosas en Sauce Viejo el 22 de octubre de 2010. De acuerdo al prontuario de la Sección Indice General de la Unidad Regional I, llevaba entonces consigo 63 envoltorios de nailon conteniendo 163 gramos de marihuana y 78 cápsulas con un peso de 178 gramos de cocaína. También le decomisaron un revólver calibre 38 marca Colt en aquella ocasión.
A Lozada fuentes policiales le atribuyen, por comentarios recogidos preliminarmente en la zona donde apareció asesinado, haber requerido dinero a modo de "rescate" por elementos de los que se había apoderado. Viajaba regularmente de Frontera a Santo Tomé.
de diversas pistas investigativas y establecer la mecánica de cómo ocurrieron los hechos", explicó Vottero a este diario.
Los cuerpos de las víctimas fueron calcinados para borrar huellas del fusilamiento.
Las pericias determinaron que Lozada presenta la totalidad de su cuerpo quemado y al menos seis balazos en la cabeza. Mientras que Chamorro, alias "Pitín", tenía quemaduras parciales y un impacto de bala también en la zona del cráneo.
