El desesperado pedido de justicia de la madre de un joven motociclista fallecido
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image3689be6c30c84878bd1f74ef70c0d840.jpg)
Natalia Noriega cuestiona la atención que su hijo Nazareno, uno de los nueve motociclistas fallecidos en 2018, recibió en el Hospital.
Nazareno Noriega falleció el 22 de marzo a los 18 años de edad. Es una de las nueve víctimas fatales que en lo que va del año dejó el tránsito en las calles de nuestra ciudad.
Su muerte cambió la vida de toda una humilde familia que hoy pide justicia y se suma a las campañas de concientización sobre el uso del casco, protección que su hijo no llevaba al momento del accidente.
El pasado 14 de febrero, Nazareno había tomado la motocicleta de su madre y junto a un familiar recorrió unos pocos metros desde su domicilio en barrio La Milka hasta llegar a la intersección de Carlos Gilli e Ingenieros, donde colisionó con otra moto y debido a las heridas recibidas fue trasladado en primer lugar al Hospital "J. B. Iturraspe" y luego, al Hospital Cullen, de Santa Fe, donde falleció.
Natalia Noriega, mamá de Nazareno, en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO señaló a los profesionales médicos que atendieron a su hijo en el Hospital Iturraspe de haber cometido "abandono de persona".
"Cuando Nazareno llegó al Hospital Iturraspe, tras el accidente, lo tuvieron durante dos días en una cama común con suero sin siquiera ingresarlo a la Unidad de Terapia Intensiva, algo que finalmente hicieron unas horas antes de trasladarlo a Santa Fe y en todo ese tiempo nunca apareció el médico a verlo. Cuando el médico habló conmigo, me dijo que mi hijo estaba pasado de drogas, cuando eso no era cierto", indicó la mujer.
Y relató que durante la estadía de Nazareno en el Hospital "mi hijo vomitaba sangre y me decían que era porque tenía la nariz lastimada. La enfermera que pasaba por ahí llamaba al médico y le explicaba los síntomas y por teléfono, éste le decía lo que tenía mi hijo, sin verlo".
A los dos días de su internación en el Hospital Iturraspe se decide derivar a Nazareno al Hospital Cullen. "El traslado se decidió porque empecé a apurar a las enfermeras porque mientras él estaba inconsciente seguía vomitando sangre y ellos me decían que era porque se había golpeado la nariz cuando en realidad tenía los dos pulmones golpeados producto del accidente -continuó Natalia-. El último día que mi hijo estuvo en el Hospital la única que se movió por mi hijo fue la enfermera para pedir que le hagan una tomografía y cuando vieron el resultado de ese estudio, se dispuso el traslado a Santa Fe".
Pero "antes de llegar a Santa Fe comenzó a sonar la sirena de la ambulancia y todos se apuraron mucho más hasta llegar al Hospital. Allí salió un médico y me dijo que mi hijo había entrado en estado de coma antes de llegar".
"Allí me explicaron que (Nazareno) tenía dos hematomas muy grandes en el cerebro", añadió.
"Desde el accidente hasta que falleció, mi hijo estuvo 37 días internados, de los cuales 35 los pasó en Santa Fe. Ni bien llegó fue ingresado a Terapia Intensiva mientras que en el Hospital Iturraspe lo pasaron a Terapia Intensiva solo unos momentos antes de trasladarlo", resaltó la mujer para luego agregar que "en Santa Fe no entendían cómo podía ser que en San Francisco me pedían que lo levante de la cama cuando en realidad nunca tendrían que haberlo movido con los hematomas que tenía en la cabeza. Quiero que se haga justicia".
"Para
que no haya otro
Nazareno
muerto en la calle"
A partir del trágico accidente de su hijo, Natalia tomó conciencia de la importancia de utilizar casco protector al conducir un motovehículo y ante esto dijo que "yo celebro las campañas por el uso del casco porque con eso se van a salvar muchas vidas".
"Voy a imprimir la cara de mi hijo en remeras para que la gente empiece a usar casco, que no haya otro Nazareno muerto en la calle. Es una lástima que tengamos que vivir una tragedia como esta para entender que se tiene que usar casco. Nosotros hacía poco que habíamos comprado la moto y a él no se la prestábamos. Era rara la vez que la usaba. Ese día Nazareno se la pidió a mi otro hijo y se la llevó. Fue la última vez", finalizó.
