Educación
El desafío de construir bienestar, participación y nuevas formas de acompañar a los estudiantes
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Referentes de la Dirección General de Bienestar Educativo del Ministerio de Educación de Córdoba analizaron los principales desafíos que enfrenta hoy la escuela. El uso de celulares, la participación estudiantil, el vínculo con las familias, la salud integral y la permanencia de los jóvenes en el sistema educativo aparecen como ejes centrales.
La transformación de la escuela frente a los cambios sociales, tecnológicos y culturales atraviesa hoy gran parte de las políticas educativas de Córdoba. En ese escenario, la Dirección General de Bienestar Educativo, dependiente de la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Educación Superior que conduce Claudia Maine, trabaja sobre una premisa: fortalecer las condiciones para que los aprendizajes puedan desarrollarse de manera integral.
“Lo que hace la Dirección General de Bienestar Educativo es tener a su cargo todas las políticas socioeducativas, las que generan las condiciones para que se den las instancias de aprendizaje y de enseñanza”, explicó su titular, Juan José Castellano, durante una charla con LA VOZ DE SAN JUSTO.
Según detalló, la actual gestión profundizó una mirada centrada en el bienestar educativo. “Promovemos la convivencialidad, el protagonismo, el acceso al arte y a la cultura, las instancias de cuidado y el buen trato. Son principios que están presentes en el documento de bienestar educativo y constituyen una de las políticas prioritarias del Ministerio de Educación”, afirmó.
Castellano remarcó además una innovación que amplía el alcance de estas acciones. “Cuando se habla de bienestar no solo se habla de bienestar estudiantil, también del bienestar de los docentes. Es un punto muy importante”, sostuvo.
Otro de los cambios destacados es el lugar que ocupan las familias. “Pusimos como destinatario directo a la familia. Antes la política llegaba a través del docente; ahora también generamos dispositivos cuyo destinatario es directamente la familia”, señaló. Entre esas herramientas mencionó las rondas de familias y el Portal de Familias.
La participación estudiantil es otro de los ejes que atraviesan las políticas actuales. “El giro hacia el protagonismo implica generar dispositivos donde se trabaje la autonomía y la capacidad de decisión del estudiante en forma directa”, agregó.
Desde la Subdirección de Acompañamiento Institucional, María Lucía Kohan advirtió que uno de los desafíos más urgentes tiene que ver con el impacto de las tecnologías digitales. “Ahora queremos investigar más el uso de pantallas, redes sociales y consumos digitales. Frente al miedo solemos pensar en prohibir, pero como ministerio de Educación estamos para educar en el uso de tecnologías que nos exceden, pero no nos tienen que asustar”, expresó.
En la misma línea, sostuvo que “no estamos escuchando lo suficiente a los estudiantes” y planteó que comprender cómo, cuándo y por qué utilizan las herramientas digitales resulta clave para construir respuestas pedagógicas.
Kohan también vinculó esta realidad con otras problemáticas. “En la adolescencia, cualquier consumo sin un adulto que acompañe se vuelve problemático”, afirmó.
La preocupación por el uso de celulares y redes sociales también aparece en el trabajo de la Subdirección de Promoción y Protección de Trayectorias Educativas, encabezada por María Celia Cardozo. Allí se impulsaron actualizaciones en los acuerdos escolares de convivencia para abordar situaciones que hace algunos años no tenían la misma incidencia.
“El contexto actual ha cambiado tan rápido que a veces lo que regulaba la convivencia y el buen trato dentro de la institución terminó siendo insuficiente”, explicó Cardozo.
Por ese motivo, se habilitó la incorporación de anexos específicos vinculados al uso de celulares. “Se dio la posibilidad de actualizar algunas normas para abordar este contexto tan diferente y agregar regulaciones sobre el uso de celulares y redes sociales”, indicó.
La funcionaria destacó además el trabajo de los Equipos Profesionales de Acompañamiento Educativo (EPAE) y de las Coordinaciones Locales de Educación para evitar la desvinculación escolar, especialmente en el nivel secundario. “Es donde a veces se producen mayores índices de desgranamiento y deserción, por eso miramos prioritariamente la educación secundaria para estar más cerca de los estudiantes y revertir esas situaciones”, señaló.
La salud integral constituye otro de los pilares de la estrategia. Desde la Subdirección de Entornos Educativos Saludables, Estefanía Chapuy explicó que el objetivo es “promover hábitos saludables, prevenir enfermedades e intervenir en situaciones que puedan poner en riesgo la salud de la comunidad educativa”.
“Tenemos médicos, nutricionistas, kinesiólogos, psicólogos, asistentes sociales, odontólogos y profesores de educación física trabajando en estas acciones”, detalló. Entre las iniciativas mencionó la prevención de consumos problemáticos, el bienestar digital, la capacitación en RCP y Maniobra de Heimlich, la prevención de infecciones de transmisión sexual, la promoción de la vacunación y la campaña Misión Dengue.
Por su parte, el subdirector de Participación, Derechos y Comunidad, Marcos Griffa, destacó que la construcción de ciudadanía y el protagonismo juvenil son fundamentales para afrontar los desafíos actuales.
“El Parlamento Estudiantil, los centros de estudiantes y las cooperativas escolares forman parte de una línea prioritaria que busca fortalecer la participación”, afirmó.
También remarcó la importancia de sostener espacios vinculados a la Educación Sexual Integral (ESI), el acceso al arte y la cultura, las bibliotecas, las orquestas escolares y el acompañamiento a comunidades indígenas, migrantes y afrodescendientes.
El equipo se completa con el área de Comunicación, a cargo de Tomás González, quien trabaja en estrategias vinculadas a la convergencia digital y a los consumos culturales de los jóvenes.
Sostener la ESI
Uno de los programas que sostienen como prioritarios es la ESI. En un contexto nacional marcado por recortes y cambios en distintas políticas educativas, desde el Ministerio de Educación de Córdoba remarcan la decisión de mantener y fortalecer esta línea de trabajo.
Griffa, señaló que la provincia continúa sosteniendo estas acciones con recursos propios y las considera un derecho que debe garantizarse en las escuelas. “Más allá de los cambios que hubo a nivel nacional, tanto el gobernador como el ministro tienen la decisión de entender la Educación Sexual Integral como un derecho”, afirmó.
Kohan explicó que la ESI se articula con otras políticas vinculadas a la prevención de violencias, la promoción de derechos, el cuidado integral y la construcción de acuerdos de convivencia. También forma parte de las estrategias destinadas a abordar problemáticas que atraviesan actualmente a niños, adolescentes y jóvenes, como el uso de redes sociales, los vínculos digitales y las situaciones de acoso escolar.
“Convivencia Escolar también trabaja en la prevención del bullying, entendiendo que muchas veces se generalizan situaciones que no necesariamente constituyen acoso escolar, por lo que es necesario abordarlas desde una mirada educativa y preventiva”, señaló Kohan.
Además, Kohan destacó la importancia de la línea gratuita 0800 Escucha y Orientación Educativa (0800-777-3728), destinada a estudiantes, familias, docentes y directivos. “Es un canal de contención, asesoramiento y derivación para quienes atraviesan situaciones complejas dentro del ámbito escolar”, indicó.
En un contexto atravesado por cambios tecnológicos acelerados, nuevas formas de vinculación y crecientes desafíos sociales, las distintas áreas coinciden en una idea común: fortalecer la educación implica hoy “escuchar más a estudiantes y familias, generar entornos saludables y construir respuestas colectivas para garantizar trayectorias educativas sostenidas y significativas”.
