El delivery de productos de limpieza dejaron a Kati cerca de tener su negocio propio
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Carina Ferrero hace delivery de productos de limpieza, un emprendimiento que empezó el año pasado y su popularidad permitió que varias personas ofrezcan su ayuda para vender también en su casa.
Por Ivana Acosta | LVSJ
Carina Ferrero tiene cuatro hijos y no dudó nunca en arremangarse para hacer cualquier trabajo que le permita sacar adelante a su familia. El año pasado la cuarentena la puso contra la pared porque tuvo a su hija más pequeña y el trabajo debido a su embarazo disminuyó porque tenía que cuidar de este equipo que forman todos.
No tuvo ningún reparo en decir que "buscaba moneditas por todos lados cuando no tenía tanto trabajo y gracias a Dios siempre tuvo algo que la salvó". Ahí fue que apareció su amigo, Vitín Ocaño que compartió su emprendimiento de venta de productos de limpieza y finalmente se lo dejó con la seguridad de que eso la ayudaría a salir adelante.
Así se convirtió en la delivery de estos productos recorriendo toda la ciudad y ese ánimo la llevó a sentarse en el comedor y soñar despierta pensando cómo sería su negocio en casa que le permitiría además estar más tiempo con los chicos sin dejarlos solos.
Todos esos sueños en un abrir y cerrar de ojos comenzaron a materializarse porque fue su popularidad y sacrificio la que llevó a otras personas a donarle cosas para que pueda acondicionar la habitación de su casa y empezar con muy poquito a poner su negocio, manteniendo por supuesto su modalidad delivery.
Si pudiera pedir algo, Kati dijo que sería solo que le compren productos de limpieza porque con eso puede salir adelante y para eso pueden hablarle al 3564 576071.
Una oportunidad
Kati, como todos la llaman, vivió un 2020 diferente no solo por la cuarentena sino porque al estar embarazada sumado al nacimiento posterior de su niña más pequeña tuvo que reorganizar la vida laboral. Ella está sola con la crianza y el día a día de los chicos porque sus papás si bien ayudan mucho no están a su lado.
"Empecé en cuarentena, mi bebé más chiquita tiene un año y la tuve en ese momento, entonces tuve que dejar varios trabajos de empleada doméstica porque yo estoy con los chicos sola. En eso un amigo que tenía este emprendimiento y tenía mucho trabajo me ofreció trabajar una parte. Después lo quería dejar, pero como sabía que no estaba bien económicamente, arreglamos y me lo dejó todo porque él creía que podía salir adelante así", relató.
No tenía otra cosa más que un teléfono donde se unió a todos los grupos que encontró y empezó a darse a conocer como vendedora de productos de limpieza con la particularidad de llevarlos a domicilio: "Cuando yo estoy trabajando mi hijo más grande los prepara y yo los busco o los reparte él. Ando por todos lados, tengo muchísimos clientes y voy de acá para allá con la bicicleta, incluso en el verano que puse a mi bebé en la mochila y en la espalda llevaba los productos y entregué todos los pedidos".
Carina está más que agradecida, hace su trabajo con gran felicidad incluso los de limpieza porque le permiten usar el teléfono, manejar los horarios. En este sentido dijo: "Gracias a este emprendimiento puedo darle de comer a mis hijos, somos nosotros y somos un equipo. Aprendieron a hacer muchas cosas que otros de su misma edad quizás no hacen como hacerse de comer, repartir los productos, cuidarse entre sí".
Sus clientes saben su historia y como se maneja, se amoldan a los horarios y quienes son nuevos entienden cuando les explica su modalidad de reparto y reciben con agrado los productos en la medida que los puede llevar. "Si le explicás a la gente tu historia y situación ellos entienden y es muy buena", señaló.
Todo acomodado
Carina suele sentarse en el comedor de su casa y pensar mientras está con sus hijos en cómo será su negocio de productos. Piensa en el mostrador, un estante como el que tiene en el pasillo con las botellas ya preparadas.
"Yo no sé coser pero también me regalaron una máquina y vendo barbijos, cosas para los bebés y me ayuda mucho. Mi amiga Silvina Asís a veces me presta la moto para cuando tengo que ir muy lejos y ella no la usa o tengo muchos pedidos, lo mismo con mi hermana Sofi a la que llamo y viene en poco tiempo a llevarme", comentó agradecida siempre.
Tanto contar su historia y gracias a ese "boca en boca" algunas personas decidieron no solo comprarle sino también ayudarle con su empresa y así pronto tendrá su mostrador y pondrá un cartel. Ya proyecta incluso agregarle "de a poquito" otros elementos complementarios para la limpieza sin olvidar nunca que ella es la auténtica delivery de los productos de limpieza.
La música también
le permite transmitir alegría
Con una amiga que estaba en otra banda emprendieron juntas una aventura a través del dúo "Tati y Kati" donde se presentan con canciones de cumbia, cuarteto (del viejo y actual), temas melódicos.
"El sábado pasado tuvimos solas nuestro debut, ya nos están preguntando para otras actuaciones y reuniones de mujeres. La idea nuestra es cantar la música nueva y lo viejo que les gusta a todos", añadió.
Ese afán por cantar le llegó siendo pequeña, "nunca aprendió", solo le sale. "era muy tímida y ahora soy más suelta, en un karaoke me dijeron que me presentara al casting de 'Soñando por cantar' y llegué a la preselección de 3.000 personas, no quedé en los 30 del programa, pero estuve ahí", recordó.
De ahí en más nadie se olvidó de su voz y ahora tampoco lo harán de su historia.
