El coronavirus llevó a las madereras a la peor crisis en los últimos 50 años
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Imagedf1ee1d0296e485882b22cb921f8f682.jpg)
Las ventas cayeron hasta el 80%. "Muchas empresas no van a poder volver a abrir", advirtieron desde la Cámara de la Madera
Desde hace algunos días las empresas madereras de nuestra ciudad comenzaron a trabajar pero el contexto en que lo hacen es marcadamente delicado.
A la crisis económica por la que el sector atravesaba se suma ahora el efecto de la pandemia del coronavirus que pone a muchos de estos establecimientos al borde de la desaparición.
El presidente de la Cámara de la Industria de la Madera y Afines de San Francisco, Luis Alberto recordó que el sector "venía muy golpeado" mientras que la paralización causada por la cuarentena "nos ha dado un empujoncito más hacia el abismo".
"No tenemos dudas que esta es la peor crisis que atraviesa el sector en los últimos 50 años", aseguró Alberto quien luego recordó que la caída de las ventas de bienes finales se ubica "entre un 70 y un 80 por ciento en el último mes".
Actualmente, la Cámara cuenta con unos 30 socios activos aunque la actividad en la ciudad es prestada por alrededor de 100 de empresas, la mayoría compuestas por emprendimientos familiares o que incluyen poca cantidad de personal.
Las estimaciones oficiales indican que en San Francisco unas mil personas están directamente vinculadas con las empresas madereras a lo que debe sumarse una cantidad similar que trabaja o está directamente relacionada con comercios o empresas proveedoras de insumos o servicios para la industria de la madera.
El virus coartó la reactivación
El año 2020 había comenzado con algún síntoma esperanzador para el sector aunque luego las medidas adoptadas por la pandemia echaron por tierra con cualquier pronóstico favorable.
"Nosotros veíamos que luego de las vacaciones, entre fines de febrero y mediados de marzo, la actividad se venía reactivando hasta que esta pandemia tiró todo abajo", indicó Alberto para luego explicar que no cuenta con los elementos necesarios para estimar la cantidad de puestos de trabajo que se perdieron en estos últimos meses. "Aún no sabemos dónde van a estar nuestras empresas cuando esto se acomode y tampoco sabemos cómo lo vamos a resolver", dijo.
La ayuda no llega a todos
Alberto aseguró que "muchas empresas no van a poder volver a abrir". Si bien desde el Estado Nacional se anunció la puesta en marcha de un programa de ayuda financiera para empresas a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción o ATP, el dirigente empresarial de nuestra ciudad advirtió que "esto no llegó a todos lados" y recordó que "las empresas aún no han logrado acceder a los créditos del 24 % de interés como había anunciado el Gobierno".
Un informe a nivel nacional plantea las dificultades de los aserraderos y rubros vinculados con la actividad para acceder a las líneas de financiamiento anunciadas para oxigenar a las economías en crisis, y el aumento de cheques rechazados durante abril.
Estrictas medidas de seguridad
Ante la posibilidad de volver a trabajar que tiene el sector desde hace unos 15 días, Alberto dijo que "las empresas que vuelven a la actividad lo hacen cumpliendo un protocolo que establece una serie de medidas preventivas que incluye el distanciamiento socoial, evitando la circulación al máximo posible, controles de temperatura e incrementando las normas de higiene entre el personal".
No obstante ello, señaló que "muchos de nosotros estamos volviendo pero no sabemos muy bien qué es de la vida de nuestros clientes porque muchos que están en las ciudades más grandes no pueden abrir sus negocios y eso nos dificulta poder trabajar".
Complicado conseguir insumos
El abastecimiento de las materias primas se convirtió en otro inconveniente para aquellos que comenzaron a volver a la actividad. "No podemos conseguir materia prima para empezar a producir. Los insumos no se consiguen y muchos de nuestros proveedores comenzaron a trabajar pero no nos proveen de todo lo que necesitamos".
De cara al futuro, Alberto aseguró que el panorama del sector "es totalmente incierto" porque no tienen "pautas claras de cómo se van a ir liberando sectores" que tienen que ver con el mercado en que se desenvuelve la industria de la madera y que actualmente "son esenciales" para normalizar el mercado.
Alberto estimó que la reactivación del sector de la madera y el mueble "depende de que se vaya recomponiendo el consumo y de que la gente se empiece a animar a gastar de nuevo en cosas que no son esenciales".
Dramático escenario
En el país, el sector madera y muebles está integrado por pymes en un 98,7% y genera 110.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos.
A pesar de que el sector fue considerado esencial en algunos eslabones de la cadena, el impacto del cierre de locales comerciales a la calle y el freno a la obra pública-privada pusieron al sector en una situación extremadamente delicada.
"A la imposibilidad de vender en locales comerciales, la falta de obra pública-privada o el acceso a obra terminada para equipamiento se le suma una altísima demora de los bancos en otorgar créditos o aplicar la normativa vigente que ponen al sector en una situación preocupante", graficó la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima).
Entre los sectores alcanzados por este dramático escenario se encuentran, por ejemplo, productores de envases y pallets, pisos y revestimientos, molduras, aserraderos, carpintería en general, fabricantes de aberturas, maderas y piezas para la construcción, láminas, chapas, maderas compensadas, tableros de partículas y de fibras, pellets de madera, viviendas industrializadas, muebles y demás manufacturas de madera.
