El cierre de una gran temporada para Yanez
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Sabiendo que sería un gran paso hacia delante, a principios de 2022, Delfina Yanez decidió irse a vivir a Buenos Aires y ser parte de una experiencia enriquecedora en su afán de seguir creciendo como deportista.
La tenista Delfina Yanez termina un gran año, donde dio un
salto de calidad al surgir la posibilidad de irse a vivir a Buenos Aires, para
entrenar, dedicarse de lleno a la actividad y competir en alto nivel, donde
logró tener roce internacional
En este gran paso, la sanfrancisqueña está viviendo junto a su entrenadora, la extenista profesional Mariana Díaz Oliva, por lo cual todo era diferente, ya que dejó su casa, sus amistades y tuvo que hacer un cambio muy drástico en su intención de mejorar en un deporte tan difícil.
Aprovechando el receso por las fiestas de fin de año, Delfina está en San Francisco y habló con LA VOZ DE SAN JUSTO, donde comentó sus sensaciones sobre lo que vivió este año, todo lo nuevo a lo que tuvo que adaptarse y la proyección que tiene para 2023.

La gran posibilidad
- Fue un cambio grande. En febrero se presentó la posibilidad de irme a Buenos Aires, fue algo que nunca esperé, podría pensarlo para 2023 pero se dio así. Había comenzado la facultad, eran cambios muy grandes los que tenía por delante y en tan poco tiempo. Cuando lo hablé con mis padres lo que prioricé fue más del tenis que la carrera, porque siento que para el estudio tengo más tiempo y el tenis son años, no es algo para toda la vida. En su momento lo hablé con ellos, lloramos mucho cuando tomé la decisión porque fue un cambio grande para mi vida, a los 18 años irme a vivir sola a Buenos Aires fue durísimo, pero después se lo tomaron bastante bien.
Un cambio gigante
- Los primeros 2 meses fueron complicados, porque venía con mucha inferioridad tanto desde lo tenístico como en lo físico, sobre todo en esa parte. Los primeros entrenamientos fueron duros, eran 6 horas por día, dónde llegaba al límite. De a poco me fui adaptando, mejoré muy rápido, tuve mis avances. En los primeros torneos sabía a lo que me enfrentaba, las chicas con las que jugaba tenían un ritmo muy diferente al mío y eso hacía que los partidos sean muy desparejos. Recién comencé a jugar a mediados de abril con chicas que venían jugando desde principio de año, por eso fue durísimo. Desde ya que te duele por dentro perder, te la tenés que bancar mucho.
La adaptación
- El primer tramo del año, hasta las vacaciones de julio, fue un proceso de adaptación de 3 meses, en los cuales tenía que terminar de acomodarme, sentirme bien, vivir en la casa de mi profesora que era algo totalmente nuevo porque me tenía que acostumbrar a sus horarios y su estilo de vida, sus decisiones, por eso era todo nuevo.
Una mejoría
- A partir del segundo semestre del año comenzamos a ponernos objetivos, jugar torneos pero priorizando ciertos detalles. Se dieron buenos resultados que me fueron subiendo la motivación y recién en septiembre asumí el compromiso internacional de jugar los W15, qué son torneos donde hay jugadoras de diferentes lugares. El primero me tocó contra una francesa en la clasificación, perdí pero jugué como nunca en mi vida.

Roce internacional
- Nunca pensé tener la posibilidad de enfrentarme con una jugadora de Francia, en agosto y a 4 meses que estaba viviendo en Buenos Aires, cuando mi idea era jugar estos torneos ya el 2023, esa derrota no me dolió porque hubo muchas cosas positivas. La segunda semana de torneos también fue dura, me tocó contra una jugadora junior que está entre las mejores 300 del mundo, después tuve la posibilidad de ir a jugar a Tucumán un torneo que reparte 25.000 dólares, dónde perdí contra una amiga. En ese momento volví a unos días a San Francisco, aflojé la cabeza después de 3 semanas muy duras de torneos. Poco a poco me fui sintiendo más cómoda con mi juego, en los siguientes torneos no salí con malas sensaciones, di lo mejor de mí, tuve diferentes emociones y encontré cada vez más la soltura que es algo que lleva su tiempo. Creo que recién ahora al final del año lo conseguí.
Cambio de planes
- Mi idea al principio del año era comenzar a estudiar la carrera de abogacía. Ya en noviembre de 2021 comencé, pude hacer parciales del primer año para no atrasarme. Tengo que seguir haciendo algunas cosas de la carrera, pero voy de a poco, sin perder el foco que está en el tenis. Mis viejos quieren que juegue, que siga entrenando, compitiendo, pero que no deje la universidad, que es algo que ya comencé, a mi ritmo pero no está dejada de lado esa carrera. Sí tuve que parar un poco porque tuve muchos torneos juntos, entonces los tiempos se complican un poco.
La ciudad de la furia
- Siento que se me hizo más fácil de lo esperado estar en Buenos Aires, por el hecho de que vivo en una zona (Vicente López) muy familiar, los vecinos se conocen entre todos, no estoy en el microcentro, pero sin dudas que vivir allá es otra cosa. Es algo inmenso, hay que acostumbrarse al transporte público y otras cosas que en nuestra ciudad no son tan comunes por las distancias cortas que tenemos. Al principio se me hizo duro porque no conocía la zona, después las chicas con las que entreno me fueron acompañando y ayudando para que vaya conociendo.
Casa nueva
- Vivo con mi entrenadora (Mariana Díaz Oliva), que prácticamente me adoptó como su hija. Ella tiene sus hijos, uno de 14 años y una nena de 11, que eso también era algo a tener en cuenta, porque me tenía que quedar en la casa de una persona con dos hijos más chicos, los cuales tampoco sabía si se iban a adaptar a mí, al principio tuvo sus cosas, pero después con el tiempo se hizo todo más fácil, encontré afinidad con los chicos. Por el momento la idea es seguir ahí, quizás irme a vivir sola, entrenar, estudiar y manejarme va a ser muy difícil. Podría estar en algún momento la posibilidad de irme a vivir sola y si surge me lo plantearé, pero estoy cómoda en este momento.
Lo que viene
- Los torneos ya comienzan ahora en enero, en principio no los voy a jugar por una cuestión de descanso, además es difícil entrar porque al jugarse Australia Open las jugadoras que están más abajo en el ranking ven una buena posibilidad estos torneos que reparten 25.000 dólares, por eso las chances son más difíciles. Teóricamente en febrero comenzaría a jugar los profesionales de Argentina, está la proyección en algún momento hacer una gira Sudamericana, viendo el calendario, cómo coinciden las semanas, dependiendo las zonas y el nivel, son muchos factores los que hay que tener en cuenta. En Brasil, qué es la zona donde hay más torneos, hay algunos que son muy duros, otros que te dan más accesibilidad, por eso son cuestiones que hay que analizar. Todo depende también de cómo me voy sintiendo en cada momento del año.
Otras posibilidades
- Estamos lejos desde lo económico con las jugadoras de Europa, no tanto desde el nivel tenístico. Fue algo que hablé con las chicas que vinieron de Francia, ellas se instalaron 3 semanas en nuestro país sin ningún tipo de problemas, a la vez que las ayuda el nivel y las posibilidades que tienen en cada torneo. Para mí pensar en viajar a jugar Europa es casi imposible, tenés que estar muy preparado, no es para cualquiera viajar tres meses y hacer una gira, hay que estar bien mentalmente para poder soportar. En cuanto a tenis algunas chicas no están tan lejos, me gustaría mucho alguna vez poder ir a jugar allá, no sé cuándo, pero sería una linda posibilidad. Tuve tres compañeras que viajaron, cuando hablé con ellas es como que te agarran las ganas, la realidad que hoy la traba es más económica que lo tenístico. Lo he hablado con mis entrenadores, por eso quieren comenzar con una gira Sudamericana para saber si estoy o no para hacerla y depende del balance que hagamos en su momento se verá que pasa a futuro.

La brecha sigue
- Hoy en día hay más torneos para mujeres, todavía no llega a un tercio de los masculinos, pero la asociación se puso más en campaña para que tengamos otra competencia. Mi profesora hace poco abrió una fundación llamada "Tenis Por Ellas", dónde lo que buscan es promover el tenis femenino. Viajar por el interior del país a buscar chicas a las que le vean un futuro. Encontrar patrocinadores para organizar torneos. De todas maneras es complicado- Los varones juegan mucho más y a las mujeres nos cuesta tener más torneos. Hay profesionales de Argentina pero de los internacionales el año pasado se hicieron como mucho 8 y los varones tuvieron más de 15. Va lento el crecimiento, pero con más posibilidades de ampliarlo, se nota que la intención está. Antes quizás hacían oídos sordos y no pasaba nada, hoy en día hay entrenadores y directivos que insisten, hasta que poco a poco van consiguiendo personas que tengan intenciones de patrocinar torneos.
Agradecimientos
- El agradecimiento principales para mi familia que siempre me apoya en todo, a mi abuelo, a Andrés Chávez y Gustavo Chiaraviglio de la firma Neo Plast, a Julio y Pablo Garetto de la Pinturería y Distribuidora Ga - Nor, al kinesiólogo Román Gentinetti y a todos mis amigos, sin todos ellos esto sería imposible.
