Básquet
El Ceibo lo ganó en un final cargado de tensión
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En un partido extremadamente equilibrado, el equipo sanfrancisqueño se impuso por la mínima diferencia ante Banda Norte en un cierre cargado de tensión. Fue victoria 68 a 67.
En un partido tan parejo como cambiante, El Ceibo se quedó con una ajustada victoria por 68 a 67 frente a Banda Norte en Río Cuarto, en un encuentro que se resolvió recién en los últimos segundos y que tuvo un cierre cargado de tensión, protestas y revisiones arbitrales mediante el sistema de video.
Desde el inicio el trámite dejó en claro que ninguno de los dos equipos lograría despegarse en el marcador. Las defensas se impusieron durante largos pasajes del juego y cada posesión tuvo un valor enorme. El Ceibo intentó marcar el ritmo desde la intensidad defensiva y la circulación ofensiva, mientras que su rival respondió con ataques pacientes y buena efectividad en momentos clave.
El primer tiempo ya había mostrado ese equilibrio que se mantendría prácticamente durante toda la noche. El Ceibo encontró puntos importantes en el juego colectivo y en las penetraciones hacia el aro, pero nunca pudo construir una ventaja tranquilizadora.
En la segunda mitad el partido mantuvo la misma lógica. El Ceibo buscó sostener la presión y acelerar cuando tuvo la oportunidad, aunque del otro lado aparecieron respuestas rápidas para evitar que la diferencia creciera. El juego se volvió cada vez más físico y las defensas comenzaron a marcar el tono de un partido que ya se vivía con clima de definición.
Así se llegó a un último cuarto completamente abierto, donde cada ataque parecía definir el destino del partido. Ninguno lograba tomar el control absoluto y el marcador se movía golpe por golpe, con conversiones que encendían al público y errores que inmediatamente cambiaban el ánimo en el estadio.
Pero el tramo final estuvo marcado, sobre todo, por la intervención del sistema de revisión arbitral. Varias jugadas en los minutos decisivos debieron ser analizadas en el monitor, lo que generó demoras, discusiones y un clima cada vez más tenso dentro de la cancha. Cada fallo era seguido con atención por ambos bancos y también por el público, consciente de que cualquier detalle podía inclinar el resultado.
En ese contexto de máxima presión, El Ceibo logró sostener la mínima ventaja en los instantes finales. Con inteligencia para administrar las últimas posesiones y firmeza defensiva en la jugada decisiva, el equipo pudo cerrar el partido y quedarse con un triunfo tan sufrido como valioso.
El 68 a 67 final reflejó a la perfección lo que fue el encuentro: un duelo extremadamente equilibrado, definido por detalles y atravesado por un cierre dramático en el que cada decisión arbitral fue observada con lupa.
El Ceibo terminó celebrando una victoria que debió trabajar hasta el último segundo, en una noche donde el básquet, la tensión y la polémica convivieron hasta la última pelota.
