Sociedad
El Brochero de La Tordilla, rumbo a monumento nacional
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/monumento_cura_brochero.jpg)
La obra ubicada en La Tordilla, única en el país, inició el proceso para ser declarada Monumento Histórico Nacional tras la visita de especialistas del Museo Perlotti. La investigación histórica, un informe técnico clave y un recorte de LA VOZ DE SAN JUSTO permitieron reconstruir su origen y activar gestiones a nivel provincial y nacional.
Por María Laura Ferrero
Durante décadas permaneció como una presencia silenciosa en la vida del pueblo. Visible, pero no plenamente reconocida. Hoy, esa obra comenzó a ocupar el lugar que le corresponde: el monumento al Cura Brochero realizado por el escultor Luis Perlotti avanzó en el proceso para ser declarado Monumento Histórico Nacional, un reconocimiento que lo posicionaría entre los bienes patrimoniales más relevantes del país.
El punto de inflexión ocurrió hace aproximadamente un mes, durante Semana Santa, cuando una comitiva del Museo de Escultura Luis Perlotti de Buenos Aires visitó la localidad. El director de la institución, Darío Klehr, llegó acompañado por la museóloga María José Pérez y por la historiadora Carina Villafañe Batica, figura clave en la investigación que permitió redescubrir la obra.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/monumento_cura_brochero_1.jpg)
La visita fue recibida por la intendenta Claudia Bordoni y marcó un momento decisivo. Frente al monumento, el impacto fue inmediato.
“Es una pieza única en la Argentina”, afirmó Klehr, sintetizando el valor de una obra que ni siquiera cuenta con réplicas en el propio museo del artista.
Su valor
El reconocimiento no se sostuvo solo en la mirada de los especialistas. Un documento técnico resultó determinante para avanzar en el proceso: el informe preliminar elaborado por la profesora María Eugenia Collamullo León, del Área de Conservación y Restauración del Museo Perlotti.
Ese informe, fechado en abril de 2025, describió en detalle la obra y confirmó su relevancia patrimonial. Allí se precisó que el monumento está compuesto por un busto central de bronce del Cura Brochero y tres bajorrelieves que representan escenas vinculadas a la vida rural y a los primeros pobladores de la región.
“El feliz hallazgo consta de un grupo escultórico”, señala el documento, que además confirma que las cuatro piezas fueron realizadas por Luis Perlotti, uno de los escultores más importantes de la Argentina.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/monumento_cura_brochero_2.jpg)
El informe también evaluó su estado de conservación, considerado bueno en términos generales, aunque con signos de deterioro propios del paso del tiempo, como suciedad superficial, alteraciones en la pátina y restos de intervenciones no originales.
Entre sus recomendaciones, propuso avanzar en la conservación preventiva, mejorar el entorno del monumento, reforzar medidas de seguridad y establecer un vínculo institucional entre el municipio y el museo.
Toda esa documentación ya fue presentada en Buenos Aires y forma parte del expediente que analiza la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos.
Un artista fundamental
Para comprender la dimensión de la obra de La Tordilla es necesario situar la figura de su autor.
Luis Perlotti nació en Buenos Aires en 1890 y es considerado uno de los grandes escultores de América. Formado en la Academia Nacional de Bellas Artes, fue discípulo de maestros como Pío Collivadino y Lucio Correa Morales.
Su trayectoria lo llevó a convertirse en uno de los principales intérpretes escultóricos de la identidad latinoamericana. Su obra abordó tanto la temática indígena como la representación de figuras históricas y culturales de la Argentina.
Entre sus esculturas más conocidas se encuentran monumentos dedicados a próceres nacionales como Manuel Belgrano, José de San Martín y Mariano Moreno, además de retratos escultóricos de artistas como Alfonsina Storni.
También integró la histórica peña del Café Tortoni junto a figuras como Benito Quinquela Martín y Juan de Dios Filiberto.
La Voz, el punto de partida
Detrás de este presente hay una historia de búsqueda que comenzó años atrás. La reconstrucción del origen del monumento tuvo un punto de partida tan inesperado como revelador: un recorte de LA VOZ DE SAN JUSTO.
Ese ejemplar, fechado en abril de 1967 y conservado por la familia Vaudagna, anunciaba la futura inauguración del monumento. Durante décadas fue el único indicio concreto sobre la existencia de la obra.
“Ese diario fue el único dato que tenía la Comisión Nacional sobre La Tordilla”, explicó Villafañe Batica.
La historiadora recordó que durante años trabajó con una copia deteriorada, casi ilegible que se encontraba en el Archivo de la Comisión Nacional de Monumentos. “Sabíamos que decía ‘La Tordilla’ y ‘Cura Brochero’, pero no mucho más”, relató.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/monumento_cura_brochero_3.jpg)
El hallazgo del ejemplar original en poder de Nélida Bordino permitió saber la fecha de publicación del matutino que era el 8 de abril de 1967, avanzar en la investigación y reconstruir la historia completa. “Ahí estaba todo. Fue el punto de partida real”, aseguró.
Ese mismo recorte, guardado durante décadas, fue incorporado al expediente nacional y hoy se convirtió en una pieza clave del proceso de declaratoria.
El redescubrimiento del monumento ya había sido abordado en una publicación anterior de LA VOZ DE SAN JUSTO, donde se advertía que la obra constituía “una pieza única del artista Luis Perlotti, sin moldes ni copias en el país” .
En ese trabajo también se reconstruyó el origen del proyecto, impulsado por el hacendado Constantino Carlos Vaudagna junto a productores rurales y vecinos de la zona.
La obra fue inaugurada el 8 de septiembre de 1967, durante las fiestas patronales, y en sus placas quedaron grabados más de 130 apellidos de familias de la región, lo que la convierte en un testimonio colectivo además de artístico.
La trama de vínculos
La llegada de Perlotti a La Tordilla fue posible gracias a una red de relaciones culturales. Una figura central fue el grabador Miguel José Bordino, vinculado a la Casa de la Moneda y amigo del escultor.
A través de él se generó la conexión con la familia Vaudagna–Bordino, que resultó determinante.
“De esa relación surge el contacto con Perlotti”, reconstruye la investigación.
El impulsor del monumento fue Constantino Carlos Vaudagna, quien organizó el proyecto y logró reunir a la comunidad. “Fue el gran mecenas de esta obra”, sostuvo Villafañe Batica.
El trabajo en el llano
El camino hacia el reconocimiento actual también está ligado a un trabajo sostenido desde la Comisión Nacional de Monumentos.
En ese proceso fue fundamental el rol del arquitecto Fabio Grementieri, vocal del organismo, quien impulsó junto a la licenciada Teresa Anchorena —entonces presidenta— la incorporación del “llano” dentro del estudio del legado brocheriano. También, es importante destacar el aporte de la agrimensora Mónica Parada, que diagramó los caminos del cura Brochero desde Catastro Córdoba.
Actualmente, el arquitecto Fernando Gabriel Ferreyra, presidente de la comisión, sigue con esa línea y la protección de los caminos del cura Brochero a nivel nacional.
“Se había trabajado mucho sobre la montaña, pero quedaba pendiente el llano”, recordó Villafañe Batica sobre el enfoque que promovió Anchorena.
Ese cambio de mirada permitió incorporar a La Tordilla dentro del mapa histórico del Cura Brochero y abrir una nueva línea de investigación sobre su presencia en el este cordobés.
Más allá de su valor artístico, la obra aporta una mirada distinta sobre la figura del santo. “El Cura Brochero no es solo de la montaña, también es del llano”, afirmó la historiadora.
Los relieves del monumento refuerzan esa idea: muestran escenas de trabajo rural, estancias y comunidades que formaron parte de su vida y de su misión.
Los pasos que vienen
El proceso hacia la declaración como Monumento Histórico Nacional ya está en marcha, pero aún requiere nuevas instancias.
Uno de los pasos clave será la declaración como patrimonio provincial, una gestión que ya comenzó a impulsar la intendenta Claudia Bordoni.
“Es un avance necesario para fortalecer el expediente nacional”, indicaron desde el equipo de trabajo.
Mientras tanto, la Comisión Nacional evalúa la documentación presentada, que incluye el informe técnico del museo, los antecedentes históricos y el recorte periodístico que permitió iniciar todo el proceso.
Una joya que sale a la luz
Durante su visita, Klehr definió al monumento como “una joya en el desierto”.
La frase resume el sentido de esta historia: una obra de enorme valor que permaneció durante años fuera del radar patrimonial y que hoy comienza a ser reconocida.
En ese recorrido confluyen la investigación histórica, el trabajo institucional, la decisión política y también el rol del periodismo.
Porque fue una página de LA VOZ DE SAN JUSTO, guardada durante décadas por una familia, la que permitió reconstruir la historia y abrir el camino hacia su reconocimiento nacional.
Hoy, ese monumento ya no es solo una presencia silenciosa en una plaza del interior. Es, cada vez más, parte del patrimonio de todos.
