El aeródromo de San Francisco se consolida como club y ofrece mucho más que una pista donde aterrizar
Para que el Aero Club pueda estar operable por la noche, sería necesario el balizado completo de la pista, uno de los grandes anhelos de la actual comisión directiva.
A poco de cumplir 85 años, el Aero Club San Francisco podrá recuperar en los próximos 30 días la distancia total de la pista de aterrizaje y de esa manera brindar a pleno los servicios deportivos, sociales y sanitarios.
Además, en poco tiempo, el predio ubicado sobre la ruta nacional 19 funcionará como Centro de Instrucción de Aviación Civil lo que significa un avance en materia de instrucción para aquellas personas interesadas en aprender a pilotear aviones.
Para conocer diversos aspectos del funcionamiento y la historia del Aero Club local, LA VOZ DE SAN JUSTO dialogó con el presidente de la entidad, Eduardo Fassi, y el tesorero, Javier Ortiz, quienes recordaron que comenzó a funcionar "de la mano de un grupo de entusiastas por el vuelo quienes se reunieron en torno al viejo hangar emplazado en lo que hoy se conoce como barrio Puzzi. En ese momento, se compró un avión que servía como instrucción y entrenamiento.
En la década del '40, el Aero Club se mudó a su actual ubicación donde se emplazó el primer hangar y se incorporaron más aviones.
En la década de 1950, aparecieron los primeros integrantes de la Brigada de Paracaidistas y dada la importancia que el Aero Club tenía para toda la región, la Fuerza Aérea decide colaborar para emplazar la torre de control controlada por militares"
El club continuó con su progreso y en la década de 1970 se fueron incorporando más aviones y con la firma Eternit se logró una parte de terreno que le permitió tomar la forma actual y, por consiguiente, obtener las dimensiones que la pista posee en estos momentos, de 1510 metros de largo por 50 metros de ancho. Actualmente, están habilitados 910 metros y se espera que en los próximos días se pueda contar con los 600 metros adicionales luego que terminen las tareas de limpieza y acondicionamiento de todo el sector que sufrió inundaciones junto a la demarcación y balizado, de manera que el Aero Club quede operable durante el día.
Para que el Aero Club pueda estar operable por la noche, sería necesario el balizado completo de la pista, uno de los grandes anhelos de la actual comisión directiva para brindar un mejor aporte a la sociedad.
Se recuperó la pista, aunque no en su totalidad
Las autoridades del Aero Club destacaron
la apertura de puertas a la comunidad
En su momento, el Aero Club San Francisco debió enfrentar un gran inconveniente derivado de la clausura de la pista por parte de la Región Aérea del Noroeste (Rano) a partir de la presencia de árboles ubicados en un terreno cercano. No obstante, con un fallo judicial favorable, la entidad logró que se quitaran dichos árboles con lo cual se pudo recuperar la operatividad de la pista.
Fassi recordó que "fuimos a juicio porque no querían cortar los árboles. Ganamos ese proceso y obtuvimos el fallo que establecía la obligatoriedad del corte de esos árboles a partir de lo cual la Región Aérea Noroeste (Rano) de la cual depende el Aero Club San Francisco volvió a autorizar el funcionamiento de la pista de manera normal".
Apta para aviones sanitarios
La ventaja que implica para San Francisco contar con una pista de estas características que permiten el aterrizaje y despegue de aeronaves de gran porte fue señalada por Fassi al resaltar que "tenemos la posibilidad de recibir vuelos sanitarios como así también vuelos que vienen desde distintos organismos del Estado, ya sea provincial o nacional así como de pilotos privados. Más allá de que esta pista se utiliza a diario por parte de pilotos del Aero Club y por el resto, vemos "Contar con el Hospital 'J. B. Iturraspe' permite que se hagan muchas ablaciones lo que por cierto hace que sea muy cómodo contar con la pista en la ciudad, sobre todo por los tiempos muy cortos en este tipo de operativos para trasplantes donde los órganos se deterioran rápidamente".
Un predio de estas características merece contar con un mecanismo de financiación acorde que les permita a los socios tener las instalaciones con todos los servicios. Sin embargo, la entidad tiene actualmente un centenar de socios que aportan una cuota social módica con la cual se hacen milagros para hacer rendir esos fondos. Paralelamente, desde la municipalidad o la provincia acuden en apoyo financiero cuando la situación lo amerita. Igualmente, los directivos se encuentran gestionando un crédito para financiar la ampliación de un hangar.

Aviones propios
Dentro del patrimonio del Aero Club se encuentran 6 aviones entre los cuales se cuentan tres Cesna, de los cuales uno de ellos, con capacidad de seis plazas es utilizado para paracaidismo; uno de cuatro plazas; uno de dos plazas; un Cherokee SIC, de seis plazas y dos Aero Boero junto a dos aviones privados. A eso se suman ocho planeadores, de los cuales cuatro son del club y el resto son privados dos aviones privados. Además en los próximos días se incorporará un nuevo planeador biplaza para el club.
La posibilidad de contar con esta flota de aviones permite la realización de distintas actividades aéreas como la escuela de pilotos, paracaidismo y volovelismo.
En este marco, Ortiz explicó que el pasado viernes "unos seis alumnos entre 19 y 25 años, tres de San Francisco y los otros tres de Morteros, rindieron el curso de paracaidismo. El curso de paracaidismo se compone por diez saltos a los que se debe agregar el entrenamiento adicional con lo cual quienes rinden el examen final llegan al mismo con unos 20 a 25 saltos realizados".
El curso de volovelismo, según Fassi, "consta de 40 remolques. De todas maneras, no hace falta que el alumno complete esa cantidad para volar solo. En este momento hay seis alumnos haciendo el curso y por supuesto, no es obligatorio que tenga un planeador ya que la capacitación se desarrolla con los cuatro planeadores que dispone la institución".
Respecto del funcionamiento de la escuela para piloto de vuelo a motor, remarcó que "para aprobar el curso se necesita haber transcurrido 40 horas de vuelo. Aquí se reciben instrucciones prácticas y teóricas. El primer día que se viene a hacer el curso de vuelo a vela o vuelo a motor se empieza a volar. En este caso contamos con cinco alumnos de los cuales el lunes rendirá uno de ellos y en curso un alumno está próximo a otro examen mientras que los otros tres iniciaron el curso hace poco. En este caso son cuatro participantes de San Francisco y el restante de Plaza Clucellas".
Sin mujeres
Si bien en este año en los cursos de las tres especialidades no se cuentan mujeres entre los participantes, eso ocurrió el año pasado cuando "tuvimos el orgullo de que después de muchos años una mujer haya aprobado el curso de piloto. Históricamente hubo algunas mujeres paracaidistas que han cursado pero no están en actividad".
Quieren ser Centro de Instrucción de Aviación Civil
Ante la posibilidad de concretar el Centro de Instrucción de Aviación Civil en el Aero Club San Francisco, sus dirigentes explicaron que "este régimen requiere de ciertos requisitos e implica responsabilidades a cumplir lo cual nos permite tener acceso a la instrucción, asesoramiento y respaldo de la autoridad aeronáutica con respecto a las escuelas".
Para poder ser denominados como Centro de Instrucción de Aviación Civil, señaló que "estamos cumplimentando todos los requisitos. Si bien las máquinas están al pie de la letra, estamos esperando que se puedan concretar los últimos pasos para que accedamos a esta posibilidad que posibilita un contacto más directo de la autoridad de aplicación con los instructores del club".
Entre las ventajas de contar con el Centro de Instrucción de Aviación Civil, está la posibilidad de ampliar el número de licencias de piloto a rendir así como también a recibir una mayor cantidad de instrucción y asesoramiento por parte de la Administración Nacional de Aviación Civil.
