Duelo pesado en Wembley
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La decadencia de los pesos pesados se hizo evidente en las últimas tres décadas en los Estados Unidos, allá lejos en el tiempo quedaron las hazañas de Muhammad Alí, Joe Frazier, George Foreman y Mike Tyson. Ya en tiempos modernos este combate que mantendrán el sábado próximo en el Reino Unido, el invicto local Anthony Joshua y el ucraniano Vladímir Klischko se asoma como en uno de los más prometedores de los últimos años, en esta división que en su apogeo tuvo gran consumo popular.
Preámbulo, con algo de historia, que pretende darle contenido a este fenomenal choque que protagonizaran el sábado, donde el súper campeonato de los pesos completos de la Asociación Mundial de Boxeo está en manos del caucásico y el de la Federación Internacional de Boxeo en poder de Joshua. Mientras que Klischko pese a caer derrotado en noviembre de 2015 por los puños de Tyson Furi en 12 asaltos, pudo retener sus coronas tras dar el inglés positivo de cocaína en las pruebas de dopaje que son habituales en peleas de este tenor.
En esta batalla, ante el joven invicto Joshua, el nacido en Kiev hace 41 años y (64-4 y 53 ko) tendrá que anteponer toda su experiencia adquirida en tantos años arriba del ring si quiere domar a este potro de apenas 26 años y la proyección y las virtudes de un crack que busca empoderarse como el peleador del momento dentro de la máxima división, aunque aún le queda recorrer un buen trecho para lograrlo, condiciones le sobran a "AJ" que establece un record perfecto de (18-0-18ko).
A Wladimir se le criticó siempre a lo largo de su campaña su actitud fría y conservadora es un peleador cauteloso y de poco arriesgar, pelea para él y solo él, sin importarle las críticas de la prensa, es aburrido pero muy meticuloso para hacer su trabajo, tal vez por su mentón poco fiable que le dio unos buenos dolores de cabeza ante el sudafricano Corrie Sanders en 2003, con el moreno probador norteamericano Lamon Brewster en 2004, en ambos casos cayó por nocaut.
"AJ" representa todo lo contrario, es puro vértigo, un peleador avasallante de estilo puramente comercial, de esos que levantan al estadio con su pegada letal y fuerte personalidad, aunque esta será para él un salto de nivel competitivo, más riguroso, porque no se puede obviar esto dentro de un análisis inflexible y equitativo, el moreno ingles contó además con mucha protección en el trayecto de su aún breve campaña, donde aparece el texano Eric Molina su última víctima en diciembre pasado y otros peleadores del mismo tenor que engordan su inmaculado record.
Noventa mil asistentes presenciaran este combate en el estadio de Wembley.
Por TyC Sport, desde las 17 horas.
