Don Aurelio, el ahijado presidencial de Alvear
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El vecino de barrio Cottolengo tiene 94 años y su padrino es el expresidente Marcelo Torcuato de Alvear. Este sanfrancisqueño aun atesora los documentos originales, así como la banda que le entregaron.
Por Stefnía Musso | LVSJ
Una banda de la Argentina y una carpeta con papeles perfectamente conservados dan testimonio de esta historia que involucra a un presidente de la Nación y un sanfrancisqueño. Estos documentos tienen 94 años y son el tesoro que mejor resguarda Don Aurelio Rafael "Marcelo" Supino.
Se trata de las ofrendas y los documentos que afirman que el hombre es el ahijado presidencial del ex presidente Marcelo Torcuato de Alvear, quien gobernó la Argentina entre el 12 de octubre de 1922 y la misma fecha del año 1928.
La Ley 20.843 de padrinazgo presidencial es una legislación argentina que garantiza el padrinazgo del Presidente de la Nación en funciones al momento del nacimiento del séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una prole del mismo sexo.
"Esta carpeta la tengo porque al momento de fallecer el diputado Federico Iturraspe Cabot que fue quien me otorgó la distinción de padrinazgo presidencial, su secretario era muy amigo de mi padre y le dijo que lo iban a tirar, por eso mi padre lo guardó y hoy lo conservo".
Difícilmente muchos ahijados presidenciales conserven los papales originales de la distinción. "Esto tuvo mucho valor para mis padres. Recibir algo así por parte de un presidente no es común".
La banda que muestra Aurelio fue la que lo envolvió en su bautismo. "Es una verdadera reliquia que aún conservo con todo cariño. Un recuerdo muy lindo de mi nacimiento".
Nacido en San Francisco sobre calle Platón (hoy calle Belisario Roldán) el 22 de julio de 1927, lo bautizaron el 27 de noviembre de ese año, fecha que tenía que coincidir con la distinción política. Para él, la vida no es diferente al tener un padrino presidencial, pero tuvo el privilegio de verlo a la distancia en una visita del ex presidente. "Él vino a la ciudad en una oportunidad, pero lo vimos de lejos", contó el hombre.
Bancario y artesano
Don Aurelio hizo carrera de bancario en el Banco de Córdoba. El hombre, tuvo la oportunidad de vivir en distintas localidades y ciudades del Departamento San Justo. Fue en Porteña donde vivió más de 20 años y tuvo a sus tres hijos.
Allá fue participe de la fundación del secundario Instituto Bernardino Rivadavia. "Fui docente de caligrafía y dibujo en la escuela. Mi esposa, profesora de música".
El arte no era un hecho aislado en la vida del hombre. Mientras la vida pasaba por los números, Don Aurelio siempre exploró su costado como artesano.
Él fue discípulo del maestro Miguel Pablo Borgarello y con el talento innato recreó importantes obras entre ella imponentes espejos con marcos de madera que aun hoy hace. También hizo otras piezas exclusivas y llenas de sentimiento como una bombonera de metal para su entrañable esposa.

Don Aurelio, de 94 años, frente a uno de los espejos que él hizo con sus propias manos. | Fotos: Manuel Ruiz | LVSJ
A pesar de sus 94 años, su vitalidad impresiona y cuenta que tiene en marcha un nuevo proyecto, el cual se trata de un espejo de madera cuyo marco el mismo diseñó y que está terminando de calar un carpintero para que él le de los toques finales. "Siempre me gustó el dibujo, cada uno tiene su pasión y hasta el día de hoy sigo haciendo obras", concluyó el hombre
¿Qué es la Ley de padrinazgo presidencial?
La Ley 20.843 de padrinazgo presidencial es una legislación argentina que garantiza el padrinazgo del Presidente de la Nación en funciones al momento del nacimiento del séptimo hijo varón o la séptima hija mujer de una prole del mismo sexo.
Esta ley tiene sus raíces en la gran inmigración rusa en Argentina y en la creencia de que el séptimo hijo varón es hombre lobo y la séptima hija mujer bruja.
En la Rusia zarista de Catalina la grande se otorgaba el padrinazgo imperial, que daba una protección mágica contra estos males y evitaba que los niños fueran abandonados. En 1907 Enrique Brost y Apolonia Holmann, una pareja rusa que se radicó en la Argentina, dio a luz a José Brost, su séptimo hijo varón en Coronel Pringles (Provincia de Buenos Aires). Debido a esto envían una carta al Presidente José Figueroa Alcorta para que lo apadrinara. Allí comienza la tradición que además le otorga al ahijado una beca asistencial para contribuir con su educación y alimentación.
El 28 de septiembre de 1974 María Estela Martínez de Perón convierte esta tradición en ley.
