Diógenes Savoré, ante el desafío de su vida
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El triatleta sanfrancisqueño Diogenes Savoré afrontará en la madrugada del domingo el Campeonato Mundial Ironman 70.3 en Niza. Meses de preparación, decisiones importantes y un camino que lo llevó a poner buena parte de su vida en pausa desembocan ahora en uno de los mayores desafíos de su carrera deportiva.
Diógenes Savoré está a horas de vivir el momento para el que trabajó durante meses. En la madrugada del domingo, desde las 2 de Argentina, comenzará su participación en el Campeonato Mundial Ironman 70.3 de Niza, una cita que lo encontrará compitiendo entre algunos de los mejores triatletas del mundo.
El sanfrancisqueño afrontará los 1,9 kilómetros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21,1 kilómetros de pedestrismo que conforman la distancia y lo hará después de una preparación que excedió ampliamente las horas de entrenamiento.
El lugar en Niza se lo ganó con una gran actuación en el Ironman 70.3 de Punta del Este, donde completó la prueba en 4h09m44s, terminó segundo entre 110 competidores de la categoría M30-34 y noveno en la clasificación general sobre 1.174 participantes.
Sus parciales también dimensionan aquella actuación: completó los 1,9 kilómetros de natación en 26m28s, los 90 kilómetros de ciclismo en 2h22m27s y los 21,1 kilómetros finales en 1h17m44s, además de registrar 1m59s en la primera transición y 1m08s en la segunda.
Pero llegar hasta Niza significó bastante más que aquellos números. También implicó tiempo lejos de su familia, cambios en su vida cotidiana y decisiones importantes para poder darle al Mundial el lugar que quería.
“Lo que más me costó es estar fuera de casa, lejos de mi familia. Pero a la vez es gratificante porque estuve cerca de gente que valoro, aprecio y nunca es demasiado tiempo cuando estamos compartiendo. Como todo, hay pros y contras”, contó Diógenes.
Desde que consiguió la clasificación, entendió que sostener al mismo tiempo todas sus obligaciones y una preparación de esta magnitud no iba a ser posible. Por eso tomó una decisión importante: durante este año dejó el estudio en pausa para dedicarse de lleno al deporte.
“Con la obtención de la plaza para estar disputando el Mundial, las dos cosas full time no eran posibles y, como quería aprovechar de la mejor manera esta oportunidad, por este año solo me dedico al deporte”, explicó.
La decisión no significa abandonar definitivamente los estudios. Diógenes ya sabe que el próximo año las prioridades volverán a modificarse. “El año que viene el rol se invierte. Si bien el deporte no lo voy a dejar porque es fundamental en la vida, la prioridad es la que cambiará”, adelantó.
Los meses previos estuvieron atravesados por entrenamientos, descansos, cuidados y una rutina organizada alrededor de un objetivo. Sin embargo, ni siquiera en los momentos de mayor exigencia apareció el deseo de abandonar el proceso. “Nunca se me cruzó por la cabeza. Entrenar me encanta y lo disfruto, a pesar de que se sufre también”, reconoció.
Buena parte de esa motivación también estuvo vinculada con quienes lo acompañaron durante el camino. “El planteo fue dar lo mejor de mí y hacerlo por todas esas personas que están detrás de esto y me ayudaron a que sea posible. Así que aprovecho: gracias a todos los que son parte”, expresó.
No todo salió como estaba previsto. Durante la preparación sufrió un accidente mientras entrenaba en bicicleta y su muñeca se vio complicada, obligándolo a frenar durante algunos días y modificar la planificación.
“No podía andar en bicicleta, correr molestaba y nadar era imposible”, recordó.
Lejos de quedarse quieto, buscó alternativas. Hizo rodillo en su casa y caminatas hasta poder retomar progresivamente los entrenamientos.
“De a poco todo volvió a su lugar y las buenas sensaciones volvieron”, señaló. Y al mirar hacia atrás, incluso con aquel contratiempo, el balance es claro: “Disfruté cada momento de la preparación, tanto entrenar como descansar”.
Ya instalado en Niza, Diógenes encontró además una compañía especial para transitar la recta final. Estuvo entrenando intensamente junto a los hermanos Gastón y Matías Montenegro, sanfrancisqueños, amigos de toda la vida y con una importante trayectoria ligada al triatlón, actualmente radicados en España.
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Los tres compartieron entrenamientos durante estos días y esta semana tuvieron una prueba concreta antes del Mundial: participaron de una competencia de natación sobre 1,9 kilómetros, disputada en el mismo recorrido que Diógenes deberá afrontar en el primer segmento del Ironman 70.3.
Diógenes completó la prueba en 26 minutos y 52 segundos y terminó 22º, mientras que Matías Montenegro registró 26m41s y Gastón Montenegro, 28m34s.
El registro permite además establecer una referencia con la carrera que le dio el pasaje al Mundial. En Punta del Este había nadado los mismos 1.900 metros en 26m28s: en Niza quedó apenas 24 segundos por encima de aquel parcial, ahora directamente sobre las aguas donde comenzará su participación mundialista.
Más allá del tiempo, la competencia le permitió exigirse sobre la distancia completa y sumar sensaciones a pocos días del gran objetivo. También tuvo un componente especial: hacerlo junto a dos amigos con quienes compartió intensamente esta última etapa de preparación.
Ahora queda poco por hacer. Atrás quedaron los meses de preparación, las horas de entrenamiento, la distancia con su familia, el estudio momentáneamente postergado y aquel accidente que complicó durante algunos días el proceso. En la madrugada del domingo llegará finalmente el momento de competir.
“El objetivo siempre va a ser dar lo mejor de mí. Teniendo esta posibilidad, un sueño a cumplir, quiero dar lo mejor de mí. Sin el sacrificio del día a día no podría estar tranquilo y decir: ‘Lo di todo, ahora a plasmar eso en el desafío’”, afirmó.
Diógenes evita ponerse una posición o un tiempo como condición para sentirse satisfecho. Su objetivo, al menos antes de largar, pasa por otro lado. “En pocas palabras, dar el 100% de mí y, si es posible, un poco más”, aseguró.
Sobre cuál será el resultado que finalmente lo deje conforme, prefirió esperar.
“Dame unos días”, respondió.
Niza tendrá la respuesta.
