Diez años del Llenate: el ciclo que le dio luz a una plazoleta ahora olvidada
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La plazoleta Villafañe fue construida en los ’80 y cobró un esplendor diferente cuando comenzó los domingos a ser el lugar de reunión de jóvenes a los que les gusta el rock, sin embargo, la magia de aquel comienzo en 2010 hoy se desvaneció.
Hace más de 30 años en el marco del desarrollo del Eje del Centenario, la municipalidad desarrolló un proyecto para construir una serie de espacios públicos. La finalidad era combinar la modernidad que demandaba el paso del tiempo para una ciudad en crecimiento con el circuito histórico.
Así entre 1985 y 1987, cuando que a cargo del municipio estaba el exintendente Juan Ricardo Cornaglia, nacieron el Jardín Botánico, la plazoleta Leopoldo Lugones, Luis Miretti (hacia el oeste a la ciudad) y la plazoleta Villafañe, siendo ésta última la que con el tiempo cobró mucha relevancia y dio paso a una nueva historia.
En los '80 antes de la construcción de las columnas y la explanada solo había tierra, no contaba con suficiente iluminación, del alumbrado público mejor ni hablar y el agua no llegaba a todos lados como ahora. Con la estructura en pie los años hicieron de la plazoleta Villafañe un lugar de paso, de juegos para chicos en bici y su usabilidad fue quedando de lado.
En 2010 las cosas cambiaron cuando a la Villafañe la invadieron los mates, los equipos de sonido y entre las paredes de los negocios y la ex fábrica Tampieri retumbaban la música de bandas de rock de la ciudad.
A lo largo de casi una década ese espacio ubicado sobre Av. Hipólito Irigoyen, entre los bulevares 25 de mayo y 9 de julio se transformó en el lugar neurálgico donde se hizo el ciclo Llenate el mate de rock que este año cumple 10 años de aquella primera vez.

Ilustración: Matías Martínez | LVSJ
Ciclo de exhibición
La propuesta para crear este programa surgió de la municipalidad que en 2010 tenía a Martín Llaryora como intendente. A los jóvenes que tenían bandas de rock les interesaba tener más rodaje y darse a conocer, mientras que había un público cautivo que los seguía. Entonces surgió la idea: Llenate el mate de rock, que con el tiempo fue a secas Llenate.
En ese escenario híbrido entre el cemento y la naturaleza llegaban a pasar durante todas las fechas hasta 30 bandas algunas históricas, también nuevas y otras de la región pero cada una con su propio estilo.
La propuesta era solo llegarse un domingo y disfrutar de un espectáculo diferente con un mate de por medio. Además, los cierres fueron épicos - al menos durante el tiempo que se mantuvo el formato - con una banda del escenario nacional a la cual teloneaban grupos locales.
Reversionado
Conforme fueron pasando las ediciones las bandas locales siguieron presentes pero las motivaciones a su alrededor variaron ya que fue renovándose.
En un momento, tuvo su versión "In" bajo techo cuando se trasladó en agosto de 2012 al exCuem lo que le permitió a distintos grupos probar variantes acercándose a los espectáculos acústicos sin perder la esencial del rock.
En aquel momento también el público tenía otra participación, cada fecha se elegían las mejores bandas y esas formaban un selecto grupo que hacía las veces de teloneros en el gran cierre donde al escenario se llegaron a subir por ejemplo Catupecu Machu (2012), IKV (2013) y La Vela Puerca (2015).
Hacia 2016 se presentaron nuevas variantes en la realización del ciclo donde dejó su lugar fijo y clásico de la Plazoleta Villafañe para rotar por otras plazas y barrios. Ese año incluso se agregó la posibilidad de que las bandas hicieran una clínica para perfeccionarse.
¿Qué pasó después? La propuesta que había surgido de una política municipal pasó a llamarse Rock N' Cisco pero esa es otra historia más corta y con otra esencia. La plazoleta quedó vacía de nuevo y cada vez más "pelada" sin el brillo de los últimos años, ni el esplendor de los '80-.
