Detrás de un equipo exitoso, hay una gran mujer
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La entrenadora Mónica Morgan hablo de la experiencia que significa dirigir al equipo de varones del Club Antártida Argentina.
Capacidad, dedicación, responsabilidad, liderazgo, son algunas de las virtudes que la fueron afirmando en la conducción del plantel de primera división de varones de hockey sobre césped de Antártida Argentina, función en la que además consiguió importantes logros deportivos para seguir contando con el aval de la dirigencia en lo que será su tercera temporada al frente de los "pingüinos".
La profesora de Educación Física, Mónica Morgan, quien también es parte en la dirección de infantiles damas, en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO, se refirió al manejo del grupo de caballeros, tarea en la que se encuentra a gusto, contenida, lejos de los prejuicios por los roles de género.
Fanática de su club, autoexigente y de fuerte temperamento, exhibió su compromiso de crecimiento a nivel personal y con sus dirigidos. Un claro ejemplo de que detrás de un equipo exitoso, hay una gran mujer. Apreciación a la que invitamos a admitir y ella aprobó con lógico rubor.
-¿Además del título conseguido qué otras razones crees que llevaron a tu continuidad en el cargo?
-Esta es mi tercera temporada a cargo del equipo masculino. Creo que es la confianza que me tienen los dirigentes para con mi trabajo al frente del equipo y también el sentirme a gusto con los chicos.
-¿Es un rol en el que te sentís cómoda?
-Al inicio fue un poco difícil porque no tenía confianza, primero en mi misma de poder hacer un buen trabajo y la confianza con los jugadores. Al convivir y transcurrir, las prácticas, los viajes y los partidos, esa confianza mutua fue creciendo y siendo, hoy en día más fácil, sintiéndome muy cómoda a cargo de ellos.
-¿Te sentiste respetada, contenida desde el principio, nadie te miró raro?
-Sí, respetada y contenida desde un principio. Igualmente tuve ayudas y las sigo teniendo. Marcos Medina (ex entrenador y capitán del equipo) y Esteban Lozada (jugador del equipo) me hicieron más ameno el comienzo en el cargo. Es un equipo de varones y que los dirija una mujer debió ser algo raro. Pero con mi forma de trabajar y mi experiencia, ayudaron a cambiar esa mirada y entender que soy su entrenadora.
-¿Alguna vez tuviste que ponerte seria, exhibir una postura rígida?
-Hubo varias situaciones que vivimos como equipo que no gustaron para nada, ni a mí y ni al plantel. Eso hizo que me pusiera más seria, rígida no. Siempre trato de reflexionar junto con el equipo, buscando soluciones y planteando objetivos en conjunto, para mejorar nuestras actitudes, tanto dentro como fuera de la cancha.
-¿Cómo es tu personalidad?
-Mi carácter como entrenadora es fuerte, siempre cuando organizó los entrenamientos me pongo expectativas tanto en aspectos técnicos como tácticos y el no cumplirlas me enoja. Y en los partidos se duplica si no vamos por los caminos que habíamos trazado.
-¿Tu forma de ser contribuyó a liderar el grupo?
-Mi forma de ser contribuye a liderar. Sentir y tener la confianza con los jugadores, sirve mucho. Igualmente hay aspectos que debo seguir mejorando como líder de grupo. El preguntar, el ser un poco más optimista son algunas a mejorar.
-¿Crees que hay diferencias en dirigir un grupo de varones y uno de mujeres en relación al carácter?
-Las diferencias existen, en carácter, dinámica, aptitud física, pero si vos no crees no lo crearás como dice un entrenador español. Es decir, que si en tu equipo, sea de mujeres o de varones puedas crear tu sistema de juego teniendo la esencia del equipo no va a haber diferencias.
-¿Por ser mujer sentís que estás bajo la lupa? ¿Tenes que demostrar el doble?
-Principalmente la lupa y la exigencia me la pongo yo. Tratando de mejorar día a día, tanto al equipo y como entrenadora. Demostrar el doble no, todos los entrenadores tienen que demostrar su trabajo y su progreso sin importar el sexo. Creo que si el equipo va notando ese progreso ahí está la mayor satisfacción.
-¿A la hora de plantear una estrategia, los muchachos obedecen tus directivas o es algo preparado en conjunto?
-Siempre armo una estrategia para afrontar los partidos, y con la cual arrancamos. El hockey de hoy al jugarse por cuartos, beneficia para poder charlar y escuchar los conceptos que dan los jugadores en cancha, y a partir de allí modificar o no algún aspecto en el juego.
-¿Cómo fue la preparación con miras a este año donde existe mucha incertidumbre sobre el calendario?
-La pretemporada llegamos a cumplirla en una parte. Con la situación de mis jugadores al ser trabajadores, padres de familia, tienen otras prioridades. Igualmente pasamos varias rutinas físicas por el grupo y está en ellos hacerlas. En este mes nos reunimos virtualmente, dos veces a la semana, una para entrenar juntos y la otra para charlar de temas varios.
-La coronación del año pasado te puso feliz por el logro en sí o también porque se trató de otra demostración por aquello de romper con los prejuicios de género?
-Fue el segundo título, en el año 2018 obtuvimos el título en la zona de grupo. El título del 2019 me puso muy feliz y orgullosa por el logro, sacar tanta diferencia de puntos con el segundo, el haber jugado muy buenos partidos y que lo chicos y yo hayamos disfrutado del camino al título, teniendo algunos altibajos, es lo más importante. En mi mente no existe ese prejuicio, así que es algo que no tengo presente y ni tampoco me lo hacen sentir.
-¿Se puede decir que detrás de un equipo exitoso hay una gran mujer?
-Esta pregunta creo que deben responder mis jugadores pero voy a ser un poco egocéntrica, algo que me cuesta mucho (risas), creo que sí. Detrás de este equipo exitoso, hay una gran mujer.
-¿Qué significa Antártida para vos?
-Lo he dicho muchas veces, Antártida es mi segunda casa. Tengo un gran amor por el "pingüino". Hoy en día viviendo esta cuarentena se extraña estar hasta la noche en la cancha, en el club.
