Destacan la importancia del estudio de anomalías en cromosomas para garantizar embarazos asistidos
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/Imagenes/Image425a1b787bf84e688b9d8c1a60eb2d6e.jpg)
La semana pasada nació el primer bebé de Córdoba fecundado in vitro, mediante la técnica del PGS, que luego fue implantado en el vientre materno para su proceso de embarazo. Tuvo un resultado "exitoso".
El especialista en reproducción asistida de la Fundación Fecundart, que funciona en Córdoba, José Pérez Alzaa, destacó la importancia en la utilización de la técnica del PGS (Preimplantation Genetic Screening-Preimplantación de Detección Genética) para detectar anomalías en el número de cromosomas en los embriones, fecundados in vitro, que permitan lograr embarazos exitosos.
Pérez Alzaa manifestó a Télam que la semana pasada nació el primer bebé de Córdoba fecundado in vitro, mediante la técnica del PGS, que luego fue implantado en el vientre materno para su proceso de embarazo, que tuvo un resultado "exitoso".
El facultativo resaltó que la técnica consiste en obtener células de embriones que son sometidos a estudios Cariotipos (patrón característico de los cromosomas y su cantidad) para seleccionar aquellos que cuenta con 46 cromosomas, al sostener que son los "óptimos" para el implante y "desarrollar un embarazo normal y con un bebé sano".
Los embriones con anomalías en el número de cromosomas, inferior a 46, "por lo general terminan en fracasos por los abortos espontáneos. Lo que pretendemos, con nuestra técnica, es un embarazo rápido y seguro; sin frustraciones para los padres y para nosotros", destacó el profesional.
Pérez Alzaa, especializado en cirugía, en reproducción asistida y en tocoginecología, precisó que la Fundación Fecundart comenzó a fines de 2015 con los estudios de detección de anomalias en el número de cromosomas (aneuploidia), con el objetivo de "bajar las tasas de abortos espontáneos".
Señaló que se pudo conseguir transferir en el útero solamente aquellos embriones que cuentan con los 23 pares de cromosomas en cada célula para "para garantizar la probabilidad de éxito en los embarazos".
Asimismo dijo que la utilización de la técnica PGS "es una tendencia global por los buenos resultados que se están obteniendo", y que en el caso de Córdoba las consultas para someterse a esa práctica es "muy creciente", particularmente en las mujeres de 40 años hacia delante.
El médico detalló también que desde que empezaron a trabajar con el sistema PGS, hace un año y medio, se realizaron cinco selecciones de embriones con altas probabilidades reproductivas, de los cuales uno nació hace unos días, dos están en estado de embarazo de entre 14 y 20 semanas, y que los dos restantes están próximos a ser transferidos para embarazos.
"La técnica no significa que van a nacer un súper bebé ni un bebé perfecto. Sirve únicamente para evitar el aborto, desarrollar un buen embarazo y garantizar el nacimiento de un bebé sano. No se trata de un bebé perfecto inmune a enfermedades, las puede contraer como cualquier ser mortal", aclaró Pérez Alzaa.
Finalmente explicó que la unión del espermatozoide y del óvulo son fecundados in vitro y que, luego de un determinado tiempo, son implantados/transferidos al útero para continuar el proceso de embarazo hasta dar a luz. (Télam)
