Destacan crecimiento "exponencial" de la siembra aérea
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El presidente de Fearca, César Antonietti, precisó que en las últimas tres campañas la superficie sembrada bajo esta tecnología se duplicó, pasando de 125.000 hectáreas en 2015/2016 a 250.000 hectáreas en 2017/2018.
Desde la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca) aseguran que la siembra aérea creció "exponencialmente" en las últimas temporadas de trabajo agrícola, pasando de 125.000 hectáreas en la campaña 2015/2016 a 250.000, en la 2017/2018.
"Los números indican que en diferentes ambientes, con diversos suelos y condiciones climáticas, inclusive con diferentes fines, la siembra aérea está creciendo año a año y campaña tras campaña suma hectáreas y profesionales que se capacitan en esta tarea", manifestó el presidente de Fearca, César Antonietti quien puso en números la progresión de la siembra aérea de las últimas tres campañas: "en la campaña 2017/2018 se completaron 250.000 hectáreas de siembra, siendo que en el ciclo 2016/2017 fueron 175.000 las hectáreas, y en la campaña 2015/2016, resultaron ser 125.000".
Beneficios
Los expertos indican que esta forma facilita la llegada de cultivos a terrenos más difíciles, además de ser barata, eficiente y veloz.
Desde la Federación, subrayaron que "la siembra aérea ha demostrado ser una alternativa con ventajas para la siembra de grandes superficies por varios motivos: simplicidad operativa, rapidez de implementación y bajos costos relativos, sobre todo, cuando se la emplea en sistemas mixtos sobre cultivos de verano". Según detallan, "los aviones agrícolas tienen la capacidad para la siembra de arroz, avena, centeno, cebada, sobre otros cultivos y siembra de pasturas para ganadería en terrenos bajos o de difícil acceso".
Resiembra de pasturas
En relación a las pasturas, expresaron que "la principal ventaja es la posibilidad de sembrar sobre otros cultivos en crecimiento y también se puede hacer resiembra de especies naturales en terrenos no preparados o en terrenos no aptos para transitar con equipos terrestres y mejora la producción de forraje en zonas marginales para la agricultura (campos bajos, recortes de chacra)".
Otro punto a tener en cuenta, considerando la variabilidad climática de estos últimos tiempos, es que en zonas complicadas por perfiles demasiado cargados de agua es una forma de deprimir las napas ya que las pasturas tienen un gran consumo de agua. "Esto, es un enorme beneficio, ya que contribuye a que los productores no pierdan sus cultivos debido a las lluvias excesivas y puedan acceder a cosechar esa materia prima, que a posteriori será un alimento que llegará a nuestras mesas", resaltaron desde Fearca.
