Desde la justicia explicaron por qué Bertotti fue operado en una clínica privada
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El femicida de Natalia Vercesi fue intervenido en una sanatorio por un problema en la rodilla y la noticia despertó críticas incluso, desde la familia de la víctima.
Ante la polémica y el rechazo en las redes sociales que desató la noticia de que Aejandro Bertotti fue operado de la rodilla en una clínica privada de nuestra ciudad, desde la Justicia recordaron que "los privados de la libertad con condena firme tienen el ejercicio pleno de todos los derechos", entre ellos el acceso a la salud, inclusive en el sistema privado si el preso puede afrontar el gasto.
Las críticas, que también vinieron de parte de la familia de Natalia Vercesi, asesinada a puñaladas por el viudo, apuntaban a ciertos "privilegios" del exbasquetbolista condenado a prisión perpetua en 2011 por el femicidio ocurrido el 8 de julio de 2009 en la casa de Urquiza 94. Cuestionaron que fuera atendido en el sistema de salud privado -en este caso en la Cínica Regional del Este- y no en el Hospital "J. B. Iturrspe".
La jueza de Ejecución Penal, María Teresa Garay, explicó a LA VOZ DE SAN JUSTO que"los privados de la libertad con condena firme, tienen el ejercicio pleno de todos los derechos no afectados por la ley o la condena de acuerdo a lo que establece la Ley 24.660 de ejecución de las penas privativas de la libertad. En el caso del derecho a la salud, el Servicio Penitenciario les garantiza la atención dentro de la cárcel en cuanto a la atención clínica básica, pero para la realización de prácticas especializadas o de cirugías, pueden ser trasladado a los hospitales públicos pero también si el interno cuenta con medios para afrontar el gasto, puede solicitar la atención en instituciones médicas privadas".
La magistrada aclaró que desde el juzgado a su cargo se autorizan esos egresos "en la medida que no se ponga en riesgo el cumplimiento de la pena privativa de la libertad, para lo cual el Servicio Penitenciario presta la debida custodia".
Garay precisó que el caso de Bertotti no es el único, "se dan muchos casos de internos que cuentan con recursos económicos ellos o sus familiares y ante una dolencia solicitan ser asistidos por sus médicos de cabecera en sanatorios o clínicas de la ciudad".
