Delincuentes faenaron cinco vaquillonas en “La Alborada”
El pasado 29 de diciembre de 2016, ya le habían faenado siete vacas para tambo.
Desconocidos ingresaron entre la noche del domingo y la madrugada de este lunes a un establecimiento rural propiedad de la familia Pozzi y faenaron cinco vaquillonas de la raza Holando Argentino. El campo está situado a un kilómetro de barrio Acapulco, en jurisdicción de Josefina, a la vera del camino interprovincial.
El médico Juan Pablo Pozzi, quien junto a su padre José Alberto y su hermano Francisco son propietarios del establecimiento "La Alborada" con 50 años de trayectoria, se quejó amargamente de lo que ocurrido: "Mi hermano y mi padre están desilusionados con lo que viene ocurriendo, ellos apostaron a los tambos, este trabajo lo vienen realizando desde años, es permanente los ataques que sufren las instalaciones, nos cortan los alambradas, introducen caballos, con una inexistencia absoluta de la policía", graficó.
El profesional agregó que el pasado 29 de diciembre de 2016, le faenaron siete vacas para tambo. En aquella ocasión les habían dejado las cabezas de las vacas en el campo. "Eran animales mansos de un gran costo de crianza, cuando nos cortan los alambres los animales se escapan o se mezclan entre ellos".
Pozzi acotó que en estas condiciones ya no se puede trabajar más porque "cortan los alambradas silenciosamente, rompen los boyeros eléctricos, se mueven con total impunidad en el interior del campo a tal punto que faenan los animales en el mismo campo. Ya no sabemos qué hacer", dijo desilusionado.
Los animales faenados tenían un peso de 250 kilos cada uno.
"Ya no sabemos qué vamos hacer, hemos acudido hasta las más altas autoridades de la Policía de la provincia de Santa Fe, no sé qué vamos hacer", se lamentó el médico.
Cabe señalar que el tambo de la familia Pozzi es uno de los pocos que quedan en la región, "ya han cerrado varios tambos en la zona producto de las inundaciones, la baja rentabilidad y hechos de robo como los que venimos sufriendo nosotros", explicó Pozzi y narró que la semana anterior habían asaltado a dos peones del establecimiento: "Los hechos de inseguridad son permanentes y ya no sabemos qué hacer, a quién quejarnos, a quién pedirle que se custodie mejor la zona".
Ayer por la tarde se aguardaban directivas de parte de la fiscalía de instrucción de turno de la ciudad de Rafaela a los fines de llevar adelante allanamientos en la zona para detener a los autores de este nuevo hecho de abigeato y faeanamiento clandestino.
