Análisis
Deliberante es parte de su nombre
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En tiempos donde la tecnología facilita las cosas, hacer más visibles sus debates no tendría que ser motivo de ninguna discusión o controversia.
El Concejo Deliberante de nuestra ciudad fue el marco en el que se desarrolló un interesante cruce de opiniones respecto de una iniciativa presentada por una edil opositora que propiciaba el registro y la transmisión en vivo de las sesiones ordinarias del cuerpo, a través de canales digitales y redes sociales oficiales.
La propuesta se fundamentó en el artículo 28 del reglamento interno del Concejo que establece el carácter público de los debates legislativos. Según el texto del proyecto, el objetivo sería fortalecer los mecanismos de transparencia institucional y el principio de publicidad de los actos de gobierno, aprovechando que la utilización de herramientas tecnológicas permite ampliar significativamente el alcance de las discusiones para aquellos vecinos que no pueden concurrir de manera presencial al recinto.
En este punto, debe admitirse que las causas de la escasa cantidad de vecinos que asisten a las sesiones del cuerpo legislativo municipal pueden atribuirse a cuestiones laborales y, también, a cierta indiferencia ciudadana respecto de la importancia de la discusión de los temas de la ciudad en ese ámbito. No obstante, la discusión no puede centrarse en este aspecto solamente. Porque la formación en el ejercicio de la ciudadanía es responsabilidad también de los distintos estamentos del Estado ,que siempre deben propender a ampliar el acceso ciudadano a la información de interés público. En este punto, la cuestión se convierte en institucional.
El acceso del ciudadano a la información es un principio básico del sistema republicano. La publicidad de los actos de gobierno es requisito indispensable para el buen funcionamiento de las instituciones. Asimismo, la ley de acceso a la información pública establece que toda persona tiene derecho a solicitar y recibir información del Estado, sin necesidad de justificar su interés. A esta altura no puede ponerse en duda de que el ejercicio pleno de la ciudadanía requiere del acceso a la información.
Que los sanfrancisqueños puedan ver a sus concejales sesionando en vivo hace efectivo ese derecho. Además, hay probados antecedentes de numerosas ciudades del país que lo hacen. Basta ingresar a la plataforma You Tube para encontrar numerosos ejemplos de cuerpos legislativos que adoptaron esta modalidad como una práctica habitual.
Es cierto que las decisiones legislativas forman parte del juego democrático. Sin embargo, hay temáticas que deberían trascender las mayorías circunstanciales. El recientemente fallecido filósofo Jurgën Habermas advertía sobre el riesgo de renunciar al esfuerzo de formarse una opinión propia mediante la deliberación pública. Sostenía que la legitimidad democrática se construye a través de la deliberación.
Deliberante es parte del nombre del Concejo. En tiempos donde la tecnología facilita las cosas, hacer más visibles sus debates no tendría que ser motivo de ninguna discusión o controversia.
