Dejar el centro tras 47 años
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Con la crisis en el rubro turístico y las dificultades de afrontar gastos como el alquiler, Stella Barbero tuvo que dejar el local que fue como su "segundo hogar".
El sector turístico, sin dudas, fue el más afectado por la pandemia. Sin poder trabajar, sin viajes durante meses y ahora, con la restricción de viajes al exterior, las agencias sobreviven como pueden y achican gastos donde sea.
Este es el caso de la agencia Deseret Travel de Stella Barbero, reconocida en el rubro y más aún, por estar 47 años en uno de los locales del hotel Libertador sobre bulevar 25 de mayo.
Hoy, más de cuatro décadas después, dejó ese inmueble para trasladarse a la casa de su hija, donde trasladó su oficina.
Stella, quien trabaja junto a su hija Virginia Díaz, comentó que estuvo en ese local desde el año 1975 cuando finalizaron la obra. "Desde entonces, pasaron 47 años de estar siempre en el mismo lugar", indicó.
Para la mujer, "el centro está en situación de emergencia porque los alquileres son impagables. Ese es el comentario de los inquilinos y de los negocios en general en proporción a las ventas que están teniendo".
En su caso, no fue fácil tomar esa decisión. "Mudarse para una agencia de viajes no es un trámite sencillo porque no podemos operar en cualquier lugar", afirmó Barbero.
Los
más golpeados
El sector turístico aun no puede levantar la cabeza de la crisis. A pesar del programa Pre Viaje que lanzó el Estado y alentó la venta de paquetes turísticos por el interior de la Argentina, las agencias sufren el año de pandemia. "Pasamos varios cimbronazos económicos que gracias a nuestra manera de trabajar y de la responsabilidad demostrada siempre salimos adelante, pero a finales del 2019 veíamos que el verano no se presentaba como otras temporadas con la suba del valor del dólar más el agregado del 30% de impuestos al que luego se le sumó el 35% más, hizo que hubiera un retroceso en las ventas, pero nunca vivimos una pandemia y una situación semejante a esta a nivel mundial".
Stella recordó muy bien el día en que no pudo volver a la oficina por la cuarentena obligatoria. "Dejamos la oficia un día viernes con la prohibición de volver a abrir desde el día lunes siguiente y eso fue caótico. Pasajeros próximos a salir y otros con pasajes aéreos y tours comprados que hasta el día de hoy no han podido utilizar causó situaciones sumamente difíciles".
Para la mujer, "la pandemia hizo que cambiara totalmente el rumbo del negocio. A las agencias legalmente conformadas, el Ministerio de Turismo de la Nación nos dio la opción de hacer trabajo home office accediendo a la posibilidad de hacer un trámite para obtener licencia para un local virtual".
Con respecto a los gastos, Stella detalló que "estuvieron siempre vigentes, pero tengo que agradecer a la familia Tognon quienes me acompañaron en esos momentos no cobrándome el valor del alquiler del local por varios meses, pero se creó una situación insostenible".
Para Stella, ese lugar fue parte de su vida y le cuesta pasar frente al mismo. "Mis cuatro hijos nacieron cuando estaba en ese lugar. La despedida fue sumamente triste, amaba ese lugar donde me sentí siempre acompañada y querida por mis vecinos y amigos que me rodeaban y los pasajeros que al pasar siempre por frente del local me mostraban su afecto".
"Extraño mucho, pero vamos a usar la palabra de actualidad, resiliencia. Soy una mujer resiliente y voy a salir adelante", concluyó.
