Decidió tener a su bebé pese al cáncer y con su historia quiere ayudar a otros
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"No sé quién le dio vida a quién, porque Martín también me la dio a mí". Cuando los médicos informaron a Natalia Alanis que por su diagnóstico había muchas probabilidades de que el bebé no se salvara, ella no lo dudó, se quedó en la Maternidad hasta dar a luz y luego comenzó un tratamiento. "Me voy, pero con mi bebé en los brazos", les dijo esta joven policía.
Por Isabel Fernández | LVSJ
Es una guerrera que sigue adelante levantando la bandera del amor y la vida. Natalia Alanis tiene 32 años y hace dos que atraviesa un cáncer de cuello de útero. El diagnóstico llegó en un momento especial, cuando estaba embarazada de cinco meses de su hijo Martín.
A pesar del pronóstico ella decidió seguir adelante con el embarazo, que ya estaba avanzado y llegó al mundo su pequeño, que hoy tiene 2 años y es su razón de vivir.
A pesar de lo difícil de la situación, la historia de Natalia es una luz de esperanza en medio de la tormenta. En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO contó su experiencia para ayudar a otras personas que reciben el diagnóstico de cáncer y alentarlas a realizar los tratamientos.
En este duro camino, Nati -quien es policía de la Departamental San Justo-, tiene a muchos que la acompañan y la apoyan, su mamá Rosa Marta Alarcón que vela para que esté bien, su marido Marcos Mugas y también a todos los integrantes de Lalcec San Francisco donde acude para realizar terapia del dolor, buscar medicamentos, insumos médicos y también contención.
"Martincito es todo para mí, me motiva a seguir adelante. Siempre digo que no sé quién le dio vida a quién, porque yo le dí la vida pero él también me la dio a mí, porque si no fuera por el embarazo no sabría de esta enfermedad", aseguró.
Afirmó que hay gente que ante el cáncer no se quiere tratar. "Yo creo que si se quiere, se puede, el tratamiento te da más vida. Es importante que la gente se acerque a Lalcec porque ayuda mucho, también que quienes puedan colaboren con la institución porque lo necesita".

El amor la rodea, en un momento de la terapia junto a su familia.
"Me voy, pero con mi bebé en los brazos"
Al recordar cómo fue el diagnóstico del cáncer en medio de su embarazo y la decisión que tomó de tener a su bebé, Natalia afirmó que la noticia "fue dura, por la enfermedad y por el embarazo, los médicos me dijeron que había un 90% de probabilidades que el bebé no se salvara y decían que se priorizaba la salud de la madre".
"Consulté a un oncólogo en la Maternidad Nacional en Córdoba y le dije: 'Me voy, pero con mi bebé en los brazos'. Decidí tener a mi hijo y entonces me quedé los tres meses que me faltaban internada", afirmó.
Contó que se hacía los controles anualmente y cuando estaba de cinco meses los médicos descubrieron el tumor en el cuello de útero. "Estaba atrás entre la vejiga en un lugar difícil de detectar y en la última etapa, el embarazo lo aceleró y se pudo ver".
La decisión de tener al bebé implicaba no solo riesgo para él, sino para ella y su salud. "A medida que el bebé crecía, el cáncer crecía. Hubo un tiempo cuando estaba internada que el tumor dejó de crecer hasta que nació Martín, estuvo en neonatología pero no tuvo ningún problema, gracias a Dios está bien", recordó.
Le hicieron cesárea a los ocho meses "para que pueda comenzar con el tratamiento contra el cáncer porque avanzaba mucho. No pude empezar primero con quimioterapia porque tuve que hacer diálisis porque los riñones no funcionaban y entonces empecé con rayos, braquiterapia y al año recién pude hacer quimio".

Natalia con Martín y su esposo Marcos. Su familia es el pilar fundamental para seguir con su tratamiento.
Contención que alivia
Natalia concurre a Lalcec para realizar tratamiento paliativo del dolor con el doctor Alberto Chianalino y asegura que recibe mucha ayuda en la institución para poder sobrellevar su enfermedad.
"Recibo mucha ayuda en Lalcec, el tratamiento del dolor es muy importante -aseguró-. Además debido a las consecuencias del tratamiento contra el cáncer tengo colostomía y necesito las bolsas que son muy costosas y me las dan en la institución".
Agregó que "me dan mucha contención, las secretarias, médicos y todos los que trabajan en Lalcec".
"Además, hace poco volvió a funcionar el grupo de autoayuda para personas con cáncer y me voy a sumar porque creo que es importante hablar de la enfermedad, la mayoría le tiene miedo a la palabra cáncer", remarcó.
Finalmente, Natalia agradeció a todos los integrantes de Lalcec por la ayuda que recibe y también a su familia por el apoyo fundamental. "Estoy agradecida no solo con los médicos, sino también con las secretarias, voluntarios y quienes donan a la institución. Espero que se sumen más socios porque es muy grande la tarea que realizan. Mi familia es todo y agradezco todo su apoyo".
