De pandemia a endemia, prudencia
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La ingenuidad y la negligencia son actitudes que podrían perjudicar la anunciada transición.
Según declaraciones del director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, la pandemia de coronavirus podría transformarse en endemia en Europa dentro de pocos meses. Esto se podría dar al tener en cuenta la cantidad de contagios que dejó la variante ómicron en el viejo continente.
En efecto, según algunos estudios y pronósticos, para marzo de este año cerca del 60% de la población europea podría estar contagiada con el virus. "En cuanto la ola de ómicron se calme, habrá durante algunas semanas y meses una inmunidad global, ya sea gracias a la vacuna o porque la gente se habrá inmunizado por la infección, y también una baja a causa de la estacionalidad", destacó. Pese a eso, la OMS indicó que no todo está terminado. "Endémica significa que podemos prever lo que va a ocurrir y este virus nos ha sorprendido más de una vez, así que tenemos que ser prudentes", se advirtió.
Como en esta región del planeta se ha verificado que los acontecimientos de la pandemia son similares a los que ocurren meses antes en Europa, bien podría señalarse que el futuro cercano podría remitirnos a una situación de endemia. De ser así, la posibilidad de retornar a la normalidad anterior al virus puede ser una realidad. Pero ver la luz al final del túnel no significa que se lo ha atravesado. Mucho menos si el túnel se debe a la oscura noche que se abatió sobre la humanidad con la presencia del Covid 19.
De todos modos, los epidemiólogos parecen coincidir en que la propagación de la cepa surgida en Sudáfrica tenga consecuencias importantes para el futuro de la pandemia. "Al infectar a grandes cantidades de personas con rapidez, también genera inmunidad generalizada con rapidez. Y eso contribuye a hacer que el virus sea una enfermedad más manejable, ya que las capas de inmunidad podrían brindar protección contra olas y variantes futuras", sostuvo el investigador norteamericano William Hanage de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en una nota publicada en el matutino The New York Times.
El especialista, de todos modos, revela prudencia aun cuando su postura es optimista: "Nadie debería afirmar con seguridad que la variante ómicron es un indicio del final de la pandemia, pero debemos confiar en que las futuras olas de infecciones, provocarán enfermedades graves en menos de nosotros que antes" y que, por ello, "tal vez el futuro nos depara días mucho mejores, pero tal como el mundo lo ha aprendido en los últimos dos años, solo los ingenuos con muy poca memoria hacen promesas en una pandemia", afirmó.
La ingenuidad y la negligencia son actitudes que podrían perjudicar la anunciada transición que la pandemia atravesará para convertirse en endemia. Por eso, y teniendo en cuenta que no en todas las circunstancias se han aprendido las lecciones que dejó este difícil período, la prudencia es buena consejera en esta realidad que por momentos fue angustiante y dolorosa.
