De Loredo: “Somos una versión más fuerte de Cambiemos”
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El precandidato a diputado nacional visitó San Francisco donde aseguró que en estas Paso "los ciudadanos podrán elegir entre un radicalismo viejo y un radicalismo nuevo".
El precandidato a diputado nacional por Cambiando Juntos, Rodrigo De Loredo, aseguró que el espacio político que encabeza de cara a las Paso del próximo 12 de septiembre es "una versión más fuerte" de Cambiemos mientras que calificó al sector de Juntos por el Cambio que encabezan Mario Negri y Gustavo Santos como "tibio o modosito" con el cual "probablemente no se logre frenar un avance del autoritarismo kirchnerista".
De Loredo visitó este jueves San Francisco en compañía de diferentes de su espacio político entre quienes se encontraban la precandidata en sexto lugar en la lista de Diputados, María Cecilia Roffe, y el intendente de Morteros, José Bría, quien ocupa el séptimo lugar en dicha nómina.
Junto a ellos, De Loredo (UCR) puso énfasis en señalar las diferencias que existen entre los diferentes sectores que integran las líneas internas de Cambiemos y en ese marco dijo que la lista que encabeza tiene "un atributo de cambio y construcción de alternativa" que no tienen el resto de sus competidores dentro de Cambiemos en Córdoba.
-¿Cuál es la principal diferencia que tiene Cambiando Juntos con la lista que encabezan Mario Negri y Gustavo Santos?
Nosotros somos una versión más fuerte de Cambiemos por las características de sus principales candidatos. Con (Luis) Juez (que encabeza la lista para senador) tenemos una trayectoria de lucha contra la corrupción y coincidimos en estilos audaces y corajudos. Creemos que con el perfil de una trayectoria de pelea contra la corrupción terminamos por construir una versión más fuerte de Cambiemos. Creemos que con un Cambiemos tibio o modosito probablemente no se logre frenar un avance del autoritarismo kirchnerista que incluso estimamos que puede espiralizarse y hacerse un tanto más violento cuando advierta que en 2023 pueden dejar el gobierno. Si yo fuese Cristina Fernández de Kirchner no me gustaría tener sentado en una banca frente mío a Luis Juez.
-¿Cómo analiza la composición de la lista que integra Cambiando Juntos?
Nuestra lista tiene un atributo de cambio y construcción de alternativa. En lo que respecta a mi partido (la Unión Cívica Radical) venimos bregando hace un tiempo porque se cambien algunos actores en un proceso que involucra a muchos radicales que son prestigiosos en sus pueblos, que gobiernan bien y por alguna razón mi partido no los elije y hace mucho tiempo repite los mismos errores. En ese proceso se encuentran dirigentes como José Bría, Cecilia Roffé, Marcos Ferrer, Luis Picat, Gustavo Botasso, Javier Rivera, Rubén Dagum que tienen probada eficacia, capacidad de gestión y a su vez no son escogidos por las fórmulas provinciales del partido. Ese capítulo cordobés del radicalismo tiene su correlato nacional en las figuras de Martín Tetaz y Martín Lousteau porque en el desafío de poner límites que nos pusimos en nuestra lista, está la posibilidad de ser una alternativa.
-¿Qué se pone a consideración para la UCR en estas Paso?
Estas elecciones tienen la particularidad de que los ciudadanos podrán elegir entre un radicalismo viejo y un radicalismo nuevo, con atributos bien diferenciados en unas primarias que vemos que son saludables que las tengamos.
-José Bría: Esto no tiene tanto que ver con la edad, sino más bien con lo actitudinal. Nosotros proponemos otro tipo de actitud para el radicalismo, con mayor vocación de poder para que sirva para cambiar la vida a la gente. Queremos que el radicalismo salga de la comodidad de ser oposición; queremos que el radicalismo esté incómodo como partido de oposición legislativa. Para cambiar las cosas a la gente hay que ser intendente, gobernador o presidente. Este es un proyecto colectivo trasversal y que no termina ahora sino que empezó hace un tiempo y esta etapa de las Paso es una fase más de este proceso que busca darle soluciones a la gente.

Bría, Roffé y De Loredo, en la redacción de LA VOZ DE SAN JUSTO
-Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal sostienen que están contentos porque Cambiemos se mantiene unido y fortalecido. ¿Creen que esta unidad de la que hablan puede darle la suficiente fuerza como para ganar las elecciones?
Yo no tengo dudas que es así. Cambiemos es hijo de las Paso, un frente coalicional de partidos plurales con identidad propia de cada uno. Ese Cambiemos, con sus escarceos llegó al gobierno y lo terminó luego que desde el 6 de septiembre de 1930 no terminaba un gobierno no peronista en la Argentina. Perdimos porque cometimos muchos errores y cuando volvimos a la oposición, se apostó a que íbamos a estar desunidos y pese a eso nos mantuvimos unidos. A diferencia del peronismo, a nosotros no nos une ni una distribución de un botín económico o un botín por sí mismo. Nuestras discusiones son más públicas y genuinas y nos parece que la naturalización de esa institucionalidad la da una herramienta como las Paso. Durante mucho tiempo peleamos contra las listas sábanas que metían candidatos que no conocíamos; después peleábamos contra las listas armadas que no representan a la gente con prácticas clientelares y el uso de recursos públicos; después peleamos contra las listas que armaban desde Buenos Aires; también contra el kirchnerismo que iba a avasallar las Paso y con eso la democracia. Cambiemos logró sostener las Paso, contamos con cuatro opciones sobre la cual la gente puede expresarse. A mí me parece bueno para el país, para nosotros y sobre todo para la comunidad.
-Cecilia Roffe: Además, que exista diversidad de criterios es muy sano para la democracia. Nosotros tenemos una idea de valores muy importante, trabajamos en un espacio amplio que está creciendo, que va a seguir creciendo a partir de contar con una suficiente cantidad de dirigentes aptos para llegar al Congreso.
-¿Qué se aprendió dentro del radicalismo de lo ocurrido en 2019, cuando en la provincia de Córdoba se provocó una división que terminó favoreciendo al oficialismo de Unión por Córdoba?
Aprendimos que las diferencias se tienen que dirimir dentro de una instancia institucional en la cual todos sepamos que, una vez dirimidas, trabajamos todos juntos. Yo no tengo ninguna duda que el 13 de septiembre, día después de las Paso, vamos a estar todos unidos trabajando para la elección general de noviembre.
-¿Qué lectura hace de la realidad que se vive en Córdoba y cuáles son las diferencias que plantea respecto de la misma?
El gobierno provincial vuelve a tener una dificultad electoral en las elecciones de medio término que desdibuja su identidad por la sencilla razón de que la gente no come vidrio y sabe qué vota. Los políticos tenemos la tendencia de hacer lecturas lineales y la verdad es que los electores nos enseñan que entienden bien qué tienen que votar en cada caso y ahora sabe perfectamente que esta es una elección de medio término donde lo que está en juego es el equilibrio de poderes. A Unión por Córdoba (hoy Hacemos por Córdoba) siempre le ha costado porque la gente advierte que no hay una diferencia ontológica con el kirchnerismo sino más bien una diferencia especulativa. Acompañan o no acompañan conforme a intereses que circunstancialmente pueden beneficiar o no la ciudadanía.

Con una intervención en la Plaza Cívica, con dos monedas de mil pesos gigantes, gratificaron la pérdida de valor del peso.
-¿Cuáles son los temas que debe abordar el próximo Congreso?
La inflación es uno de los mayores problemas que tenemos en Argentina. La gente no llega a fin de mes y las políticas del gobierno nacional agravaron este problema histórico. Por eso uno de los primeros proyectos que vamos a presentar es plantea la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para que al Directorio lo elija el Congreso con mayoría agravada, dotándolo de independencia del Poder Ejecutivo para detener la emisión monetaria y así contener la inflación.
El proyecto plantea una mayoría de dos tercios para nombrar al Directorio del Banco Central cuyos candidatos surgirán de sugerencias de las universidades, bancos públicos y privados, entre otros. Esencialmente es sacarle la máquina de fabricar billetes al presidente. Que el Banco Central sea independiente como en todos los países de la región, salvo en Venezuela.
