De la mano de Cosentino a la final
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Sportivo venció a Instituto en los penales y se clasificó finalista del Torneo Súpero 8 luego de haber igualado 0 a 0. El domingo enfrentará a 9 de Julio de Morteros por el título.
El sonido que hizo la pelota al encontrarse con las manos de Federico Cosentino retumbó en la inmensidad de un estadio Mario Alberto Kempes que al verse semivacío es veía más inmenso aún. El 1 "verde" volvió a mostrar sus aptitudes para los penales y depositó a Sportivo en la final del Torneo Súper 8 luego de igualar 0 a 0 con Instituto e imponerse desde los 12 pasos por 5 a 3.
El próximo domingo, desde las 18, el equipo de Edgardo Cervilla enfrentará a 9 de Julio de Morteros buscando alzar la Copa Córdoba. Fue otra prueba positiva ante un rival de una categoría superior (con muchos suplentes a decir verdad) para este Sportivo que todavía no marcó goles entre amistosos, Copa Argentina y Súper 8.
El elenco de barrio Alberione volvió a presentar el 4-4-2 que más le gusta a Cervilla. Las novedades fueron la presencia de Ramírez desde el arranque como volante por derecha. Por la izquierda estuvo Goicoechea y Capellino se movió como delantero junto a Dalla Costa. En el banco, tres sanfrancisqueños con peso propio: Francia, Muller y Gaviglio.
La idea fue cederle la pelota a Instituto para apostar a la contra. Sin embargo, a Sportivo le costó sorprender y mucho más crear juego. De hecho, en los primeros 15 minutos prácticamente no cruzó la mitad de cancha.
En defensa se basó en la seguridad de Tomasini para contener a un Instituto que se proponía atacar con mucha gente. De todas maneras, no pasó demasiados sobresaltos.
Más de 20 minutos le costó a Sportivo crear algo de peligro, lo hizo con algunas propuestas individuales de Goico y Cape, más un intento de Ramírez desde muy lejos buscando sorprender a De Bertoli.
El mismo ex San Lorenzo lo tuvo a los 30 cuando le cayó un rebote pero la tiró a la tribuna luego de que -como una excepción a la regla- Cháves se mandara al ataque y produjera el desequilibrio por derecha.
Instituto llegaba con frecuencia al área de Cosentino pero no tenía claridad para dar la estocada final. Klimowicz era decididamente el más peligroso, demostrando técnica y velocidad para deshacerse de su marca casi cuando se lo proponía. Pero en Sportivo también crecía la figura de Goicoechea, quien empujaba hacia adelante al equipo haciendo el carril izquierdo.
Sportivo arrancó la segunda parte con una clara: Tomasini ganó la posición en un córner ejecutado por Ramírez y cabeceó sin marca, pero no le pudo dar dirección y le quedó fácil a De Bertoli. Luego, Mazzola probó de lejos con un remate muy alto. Sportivo comenzaba a llegar y a hacer más entretenido el trámite en la ya fría tarde cordobesa.
Claro que Instituto también hacía lo suyo: primero un despeje corto de cabeza de Barbero le quedó a Braida, que disparó muy arriba y en la siguiente Vegetti la empujó a la red pero le cobraron posición adelantada.
Llegaron los cambios y el partido se fue desfigurando. Sportivo mantuvo el orden e Instituto buscó hasta el final evitar los penales, algo que no sucedió.
Otra vez Cosentino demostró su estirpe de atajador de penales y le contuvo el disparo a Vella y sus compañeros no fallaron. Así, este Sportivo que hace un culto del orden defensivo, llegó a la final del Súper 8 para verse las caras con el "9" de Morteros como en los viejos tiempos de Torneo Argentino B.
