De la agricultura, al feedlot productor santafesino logró una empresa “más segura”
Reconvertir la empresa, un concepto que llevó a la práctica Ariel Chiaramello, un productor agropecuario de la zona rural de Landeta, pasando a compartir la actividad agrícola con la ganadera, diversificando así el riesgo climático y financiero.
La experiencia personal de Ariel Chiaramello, un productor agropecuario de la zona rural de Landeta, provincia de Santa Fe demuestra que diversificar la producción permite contar con una empresa más segura desde el punto de vista económico.
Chamarello comparte la administración de su establecimiento agropecuario familiar junto a sus tres hermanos, quienes hace aproximadamente cinco años decidieron pasar del arrendamiento de campos y agricultura a introducir la ganadería como actividad complementaria. Con el paso del tiempo, la actividad ganadera logra intensificarse con la creación de un feedlots, siendo que hoy proyectan completar la cadena como matarifes, haciendo llegar la carne que producen a las carnicerías de la zona.
Además, desde la actividad agrícola producen los alimentos que demanda el ganado para el engorde en su feedlot.
"El cambio inició hace unos cinco años cuando notamos que la agricultura estaba expuesta cada vez más a los riesgos climáticos primero con la sequía que nos dio un susto importante (que fue cuando comenzamos empezamos a recortar una arte de las hectáreas) y después con las inundaciones, por lo que abandonamos otra parte del campo para concentrarnos en la producción ganadera", expresó a LA VOZ DE SAN JUSTO, el productor e integrante del grupo Crea Oeste santafesino, Ariel Chiaramello.
"Así pasamos de alquilar campos para la agricultura, a engordar animales, primero de manera extensiva y luego intensiva, hasta llegar al feedlot, que hoy tiene como principal fuente de alimentos, los granos que se producen de la agricultura", precisó el productor santafesino.
Asimismo anticipó que "seguimos pensando en crecer y convertirnos en matarifes, para hacer llegar nuestra carne a las carnicerías".
Consultado sobre los beneficios de esta reconversión técnica y empresarial, Chiaramello destacó que "la estabilidad de los flujos de fondos es la principal ventaja ya que no dependemos de un sólo ingreso semestral como antes, otorgado por la actividad agrícola, sino que contamos con las entradas de las ventas de carnes, que son continuas y estables".
"Realmente sumamos más trabajo pero estamos más tranquilos como empresa y no dependemos tanto de mirar el clima", agregó.
Sobre la elección de la ganadería como actividad mixta, el productor dijo que "la ganadería siempre nos apasionó y en el momento en que decidimos incorporarla al sistema productivo había caído bastante el stock, por lo que vimos la oportunidad de los buenos precios a futuro".
Posteriormente reconoció que "hemos pasado momentos muy duros con la ganadería, pero hemos sabido aguantar y esperar y hoy se ven los frutos. De hecho mucha gente está queriendo entrar al negocio y se complica porque los valores son mucho más altos".
En este sentido, Chiaramello destacó el asesoramiento técnico y empresarial como base para la toma de decisiones. "Hace casi 10 años que integramos los grupos Crea y los asesores nos han ayudado muchísimo a analizar los distintos negocios".
Luego aseguró que "El productor tiene que pensar en otras opciones y no quedarse sólo con la agricultura y hacer que esa actividad que elija para complementar, sea sustentable en el tiempo".
"Esto garantiza además la incorporación de mano de obra, creando nuevos puestos de trabajo", concluyó.
