De guardia cuando todos celebran: la vocación de servir
Cuando todos celebran y brindan en familia, ellos también lo hacen pero de una manera especial: trabajando con vocación para ayudar a los demás.
En esta Nochebuena y Navidad algunos esperarán el llamado en la guardia para salir a atender cualquier problema de salud, otros convocarán a los bomberos para apagar el fuego que algún incauto causó o activarán la sirena que anuncia la llegada del nuevo año. Brindarán con sus compañeros o en soledad, pero con la alegría de saber que desempeñan con gran vocación el servicio a la comunidad.
La doctora Grisel Marcuzzi de Cruz Verde, la enfermera Antonella Pérez de Ucemed y el despachador de emergencias del cuartel de Bomberos Voluntarios, Cristian Carle, estarán en sus puestos en la Nochebuena y Navidad, sin posibilidad de estar -como casi todo el mundo- en su casa junto a su familia.
En diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO relataron cómo viven la guardia en esta noche especial y también esperando el Año Nuevo.
Grisel Marcuzzi hace 14 años que es médica, trabaja desde hace seis en emergencias de Cruz Verde y cubrió varias guardias durante las fiestas.
"Me gusta la emergentología y es parte de mi trabajo, me tocó cubrir guardias de Navidad y Año Nuevo y es una experiencia muy linda porque se siente que es para servir a los demás. En la guardia compartimos con un grupo humano lindo, médicos, enfermeras, el chofer; hay entusiasmo, compartimos una cena y brindamos con jugo o gaseosa", comentó la doctora Marcuzzi.
Agregó que siempre "se espera que no pase nada porque es una tranquilidad para todos, pero todo el tiempo estamos atentos a lo que pueda llegar a pasar. Pasamos las fiestas lejos de los familiares, pero es el ritmo de vida y nuestro trabajo, que tiene mucho de vocación".
"No es una noche sola, es el día previo y la gente está más acelerada -advirtió-, salen a hacer las compras y empiezan los festejos, el calor se suma a la ingesta de alcohol y alimentos, ahí es donde ocurren los accidentes y comienzan a registrarse casos de cólicos en el hígado, también infartos, gente que se deprime".
Levantarán las copas y cruzarán en el brindis con un compañero de trabajo. "Lógicamente que se tiene una nostalgia propia de las fiestas, pero compartimos unidos"
Comentó también que alguna vez "me ha tocado un nacimiento, la ambulancia está preparada con todo lo necesario para atender un parto y es una sensación distinta, esperamos siempre que sea el primer niño que nace ya sea en Navidad y Año Nuevo".
"También está el tema de la pirotecnia y aunque vemos que últimamente la gente está más responsable, que ha tomado conciencia, siempre aparece algún quemado por pirotecnia y no son solamente niños sino que los adultos también llegan a la guardia con quemaduras", dijo.
Añadió: "En estas fiestas mi mensaje a la gente es que sean más sensibles, que no haya tanta tecnología, sino unión, que haya más contacto, diálogo, que vivan el minuto a minuto no tan acelerados. En cuanto a la prevención de accidentes recomiendola responsabilidad del adultos hacia los niños, cuidado en la ingesta de alcohol y las salidas después del brindis a saludar".
Un don que hace que todo sea más fácil
Antonella Pérez hace tres años que trabaja como enfermera en Ucemed y esta Nochebuena será la primera que le tocará salir con el médico en la ambulancia ante cualquier emergencia.
"En estos años ya trabajé para las fiestas pero desde otro lugar de trabajo, esta Nochebuena me tocará salir con la ambulancia", dijo entusiasmada.
Remarcó que el tener la vocación que se eligió "es lo que permite que sea más fácil hacer este trabajo. Estamos acostumbrados a pasar las fiestas, los feriados, a trabajar las noches, es algo propio de nuestra tarea. Lógicamente que se tiene una nostalgia propia de las fiestas, pero compartimos unidos con los compañeros de trabajo y es muy importante".
"Hay accidentes, descomposturas, hay menos casos de heridos por pirotecnia afortunadamente pero siempre hay alguno que aparece con alguna quemadura", señaló.
Finalizó diciendo que en estas fechas "es importante que todos traten de cuidarse, no solamente a los demás sino a ellos mismos, si bien es una época de celebración, es importante que se midan con el consumo de alcohol, que no conduzcan y designen a alguien que no tomó alcohol. Que eviten cosas tristes para que las fiestas sean felices".
Navidad y Año Nuevo en el cuartel
Cristian Carle es bombero desde hace 21 años y se desempeña como despachador de emergencias en el cuartel local desde hace 18, es el encargado de convocar a los bomberos ante cualquier incendio, accidente o siniestro que se produzca. Pasó muchas fiestas en su puesto, fue varias veces el responsable de accionar la tradicional sirena que anuncia la llegada del nuevo año y asegura que se siente feliz de poder servir a los demás.
"En el cuartel estoy solo, esperando el llamado que acciona la emergencia - expresó Cristian-. A veces no pasa nada y otras ocurrió que cinco minutos antes de la medianoche debo convocar a los bomberos voluntarios que están de guardia pasiva y reunidos con sus familias".
Explicó que los bomberos de guardia pasiva "no están en el cuartel, están en su casa pero si toca la alarma en la radio tienen que salir a cualquier hora para atender la emergencia. Hay un solo despachador, -en este caso yo, o alguno de mis otros tres compañeros- que es el que recibe la llamada y toca la alarma".
"Pero no todas las veces estamos solos, porque hubo ocasiones en que un compañero estaba solo en su casa y vino a cuartel a pasar las fiestas conmigo -destacó-. También la institución permite que la familia pueda ir a pasar las fiestas con el despachador de emergencias en el cuartel. Cada uno tiene su vocación y es lo que elegí para ayudar a los demás".
Accionar la sirena que anuncia un nuevo año, un privilegio
Cuando la sirena de los bomberos comienza a sonar anunciando el Año Nuevo, las copas se levantan en todos los hogares de la ciudad. Es una tradición muy esperada y que disfrutan grandes y chicos con emoción y alegría.
Cristian Carle fue muchas veces el responsable de accionarla y para él es un privilegio. "Es un privilegio poder tocar la sirena, aunque estoy solo en el cuartel yo puedo anunciar la llegada del año nuevo. Todos esperan la sirena de los bomberos para brindar y me permite concectarme con todos en la ciudad aunque yo esté solo, es una manera de celebrar", dijo.
La sirena "se acciona a la medianoche durante un minuto. Se hace desde nuestro puesto de manera manual, ya que la sirena toca también de modo automático pero para cuando hay un siniestro. En el caso de Año Nuevo se mantiene apretado el botón durante un minuto".
Cristian no es el único despachador de emergencias, comparte esta vocación con tres más que viven la misma experiencia. "Asi como a mi tocó estar de guardia varias veces en las fiestas, somos cuatro despachadores en total que hacemos turnos rotativos. También están todos los bomberos que están de guardia pasiva y que salen ante cualquier siniestro, muchas veces brindamos arriba del autobomba o cuando volvemos, también la gente nos regaló la sidra para brindar", destacó.
Finalizó dejando un mensaje para toda la comunidad afirmando: "Les digo a la gente que disfruten la Navidad y Año Nuevo en familia, que guarden grandes recuerdos y en lo que hace a prevención que traten de cuidarse de la pirotecnia que puede producir daños. Por suerte en San Francisco están prohibidos los globos aerostáticos pero todavía se ven algunos, por eso pedimos que tomen conciencia y sepan que cuando se consume el globo donde cae puede comenzar un incendio si cae en una media sombra o un baldío"
