Sociedad
De Colonia Marina a la pasarela nacional: Florencia Marchese va en busca la corona de Miss Universo Argentina
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/florencia_marchese_colonia_marina.jpeg)
Con 24 años y el título de Miss Sierras de Córdoba, la joven que creció entre San Francisco y Marina se prepara para la gala del 25 de mayo en Buenos Aires. Una historia sobre la superación de las inseguridades, el orgullo del origen rural y una carrera con proyección internacional.
En el mapa del departamento San Justo, Colonia Marina se erige como un símbolo de pertenencia y fortaleza. Es una localidad pequeña que conoce de cerca el esfuerzo, marcada por recuerdos de aquel temple que sus vecinos debieron mostrar ante las inundaciones, y hoy vuelve a ser noticia por un motivo que llena de orgullo a la región.
Florencia Marchese creció ahí, fue al primario en el Centro Educativo Fray Luis Beltrán y al secundario en el Instituto Manuel Dorrego. Y ahora, con 24 años, va a representar a las Sierras de Córdoba en la final de Miss Universo Argentina, que se celebra el próximo 25 de mayo en Buenos Aires.
No es frecuente que una joven de una localidad como Colonia Marina llegue a competir en un certamen nacional con alrededor de 38 candidatas. Pero Florencia llegó, y sin perder de vista de dónde viene. Sobre lo que busca con esta exposición, es directa: “Lo que yo siempre digo es que quiero llevar a todos lados y hacer conocer y aprovechar la visibilidad y la exposición para contarles cómo se vive por estos lados, en esta zona”.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/florencia_marchese_colonia_marina.jpg)
Técnicamente, nació en San Francisco el 11 de febrero de 2002. La razón es simple y muy de la zona: en Colonia Marina no hay clínica ni hospital. “Allá no tenemos clínica, ni hospital, así que nací en San Francisco en el año 2002”, aclara. Pero su identidad, la que ella misma reivindica, es la de su pueblo.
“Lo que a mí me gustaría expresar y lo que quiero transmitir es la esencia de llevar el pueblo a todos lados y la esencia de lo natural, de lo sencillo, de nunca olvidarte de tus raíces, del ir al campo”, dice, con la convicción de alguien que habla de algo concreto, no de un discurso armado. Sus recuerdos de infancia no tienen pantallas: fabricar champú de aloe vera para vender, pescar en la laguna, jugar en calles donde todos los vecinos se conocen por nombre y apellido.
Para ella, esa pertenencia es innegociable. Aunque actualmente reside en la ciudad de Córdoba por sus estudios universitarios y su actividad de modelaje profesional , regresa a su terruño cada quince días. “Al nacer en un pueblo, uno no deja nunca de pertenecer”, reflexiona, subrayando que esa sencillez es lo que planea llevar al escenario del 25 de mayo.
El espejo y la batalla contra la inseguridad
A pesar de su actual título como Miss Sierras de Córdoba, el camino de Florencia en el modelaje ha sido una lucha interna constante. En una industria que a menudo parece superficial, ella elige hablar de su salud mental y de cómo le costaba enfrentarse a su propia imagen.
“Me costaba mucho el tema de las fotos, me sentía más fea, más disconforme y no podía”, confiesa sobre sus inicios. Ser modelo y no querer verse en las producciones fotográficas fue su mayor desafío. El giro llegó gracias a una compañera durante el Miss Córdoba, que la hizo ver algo simple: si podés apreciar la belleza en los otros, ¿por qué no en vos?
Hoy, ese recorrido es parte de lo que quiere transmitir. “Nace todo desde adentro realmente, y como vos te percibas, es como te puede percibir el resto... si vos te creés vos mismo, tenés actitud y confiás en vos, la gente se va a ver encandilada”, explica. La corona, para ella, no es un fin sino una plataforma: mostrar que uno puede ser protagonista de su historia, no víctima de las circunstancias.
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/florencia_marchese.jpeg)
Una propuesta que la tomó por sorpresa
La historia de Florencia en los certámenes de belleza no empezó con una ambición de larga data. Tiene una agencia de modelaje en Rosario con proyección internacional, y el año pasado estaba concentrada en avanzar con la carrera cuando llegó una propuesta inesperada. “A mí me agarró como desprevenida. El año pasado me estaba enfocando más en la carrera y me llegó la propuesta de participar por la corona de Miss Universo Córdoba”, recuerda.
A partir de ahí, la preparación fue tomando forma: clases de oratoria, pasarela, inglés y redes sociales. También la búsqueda de sponsors, personas o empresas dispuestas a acompañar su camino. Ganó la instancia provincial como Miss Sierras de Córdoba y ahora el horizonte es Buenos Aires.
El 25 de mayo: más que un concurso
La gala final no es solo una competencia de belleza. Para Florencia, representar a la provincia y a su departamento significa llevar la alegría y el carisma federal a la capital. Su vestuario para la gran noche está siendo diseñado en Jujuy por Rodrigo Barbosa (su marca “btrajes”), un experto en bordados y transparencias de alta gama, su especialidad son los trajes de carnaval.
A pesar de la presión y el sacrificio de tiempo que implica esta carrera, Florencia mantiene los pies en la tierra. No ve el resultado como una cuestión de vida o muerte. “Si no me toca, mi vida seguirá normal, que sirva como experiencia y disfrutar el proceso”, asegura.
Que una joven del interior profundo de Córdoba llegue a competir en una final nacional no es un dato menor. Es la prueba de que el punto de partida no define el destino. Como ella misma resume: “Da un mensaje de aliento para cualquiera que sea tu rubro, se pueden cumplir los sueños y puede salir gente de todos lados.”
:format(webp):quality(40)/https://lvdsjcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/florencia_mrchese.jpg)
Belleza con propósito
El certamen para la elección de Mis Universos cambió en los últimos años, y Florencia lo señala con precisión. Antes no podían participar mujeres embarazadas, con hijos o casadas. Hoy sí. No hay límite de edad más allá de los 18 años ni condición de altura o físico. En el concurso provincial en el que participó pudieron competir mujeres trans y concursantes de hasta 50 años.
Pero el cambio más profundo, según ella, es conceptual. El lema que guía al Miss Universo hoy es “belleza con propósito”: las candidatas deben transmitir una historia propia, contar cómo superaron algo, inspirar desde la experiencia real. Sobre ese enfoque, Florencia explica que la idea es “no mostrarte desde el victimismo, sino desde una historia que pueda inspirar a otros y animar a otras personas.”
Cuando le preguntan qué pensará en el momento en que llegue al escenario en Buenos Aires representando a Córdoba, Florencia responde sin dudar: “Pienso en la alegría del cordobés, en el carisma, en esto de ser un lugar federal. De transmitir eso, la sencillez que seguimos conservando y todos los buenos valores que puede tener la gente de Córdoba.”
