Damián Balangione: “El arbitraje para mí es una pasión”
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El arbitro de básquet de nuestra ciudad se refirió al presente que vive la actividad, sobre todo para aquellos que no viven plenamente de este deporte, aunque lo hacen con una gran pasión.
El coronavirus obligó a la suspensión completa de las competencias deportivas y si bien en este último tiempo se habilitó el regreso en ciertas actividades, se hicieron todas de manera recreativa y para las individuales.
Al ser de esta forma, sabiendo que los deportes grupales están en espera, hay protagonistas que todavía no tienen participación: los árbitros. En este caso, uno de básquet como lo es el sanfrancisqueño Damián Balangione, quien espera el regreso.
Si bien el arbitraje no es su principal fuente de trabajo, es una profesión que desarrolla con pasión y admite que lo extraña, aunque destaca que quienes más sufren este parate son aquellos jóvenes que estaban dando sus primeros pasos y no pueden tener acción en el campo de juego.
Balangione, quien habitualmente dirige los cotejos de la liga local y de la Liga Provincial, habló con LA VOZ DE SAN JUSTO y se refirió al presente que vive la actividad.
El presente
- El arbitraje para mí es una pasión, no es mi actividad principal en cuanto a trabajo, ya que lo hago en la parte de telefonía. Hoy en día estamos complicados por estar parados, sobre todo el problema es para los chicos nuevos. Junto con Andrés Barbarini habíamos iniciado nuevamente con la escuela, teníamos ocho alumnos varones y una mujer que es de Devoto, que iba a ser la primera en la Asociación de San Francisco. Ellos son los que más sufren porque no tienen el incentivo de estar en una cancha, porque estuvieron un año entero haciendo la parte teórica y ahora cuando iban a comenzar se frenó todo. Quizás esto les pueda hacer perder el entusiasmo. A los árbitros más grandes que no lo tenemos como un trabajo, más allá de que los ingresos sirven, nos pone a pensar si vale la pena o no seguir. A mi me encanta, más allá de que es un sacrificio el que hacemos porque no hay días fijos ni horarios y tal vez los que más lo están disfrutando son nuestros familiares que están contentos por tenernos en casa todos los días.

Se cortaron los ingresos
- En mi caso, los ingresos del básquet era una forma de ahorrar. Lo hacía todo el año pensando en que al final tenía ese dinero para irme de vacaciones, u otras cuestiones familiares y que ahora no está. Es un sacrificio que hago todo el año para ganar ese dinero, que gracias a Dios no es de suma urgencia para subsistir, pero sin dudas que lo siento porque no tengo ese ahorro. Este año lo único que dirigí fue un partido amistoso que se jugó en Arroyito, nada más.
El contacto
- Todas las semanas la Escuela Argentina de Árbitros está haciendo reuniones por Zoom, donde hay charlas de árbitros de diferentes puntos del país y vamos repasando técnicas nuevas, ya que el básquet siempre se va actualizando. Después en nuestra provincia, hay "charlas de café" por Instagram, donde se habla con referentes de Córdoba que van contando sus experiencias y eso también ayuda a seguir en contacto. Este tema de no poder dirigir un año entero es nuevo para todos. Con los árbitros nuevos no se está haciendo mucho porque quizás no tienen tan metida la parte técnica, ya que la idea era que salgan a la cancha este año pero no se pudo.

El regreso
- Tuvimos una charla con la gente de la Federación Cordobesa en esta semana y la realidad es que no hay nada. Hoy en día se apuesta mucho a la vuelta del fútbol, que como sabemos es el deporte más popular y eso ayudaría, para después recién pensar en el básquet. La realidad es que se necesita del fútbol, ninguna otra disciplina tiene el mismo peso específico y por eso no queda más que esperar.
El físico
- Uno trata de mantener la forma física esperando el día que podamos volver a dirigir. De todas formas cuando se autoricen las practicas va a haber un periodo de adaptación antes de jugar y nosotros también lo vamos a tener que aprovechar. Desde ya que un árbitro no tiene el mismo desgaste que un jugador, pero se necesita tener una buena forma física para estar a la altura y más aún cuando nos tocan jornadas de dos o tres partidos seguidos en las categorías menores.
El arbitraje en San Francisco
- Nuestro principal referente es Adrián Romero, un árbitro de mucha experiencia. Está Andrés Barbarini, que es quien representa a la ciudad en el nivel más alto, que este año no tengo dudas iba a dar el salto a la Liga Nacional. En 2019 se retiraron dos buenos árbitros como Martín Morano y José Arroyo, por eso de los "grandes" quedamos solo 3, se sumaron Franco Torasso de Arroyito y Sergio Raviola de Las Varillas. Este era el momento para que los chicos de la escuela empiecen a dar sus primeros pasos. Estamos bien vistos en la zona y la provincia por suerte.
Un trabajo
- En lo personal, siempre me arrepiento de no haber hecho la carrera. Empecé de muy chico cuando tenía 15 años y te llevaban para los partidos de los más pequeños, donde al árbitro se lo llamaba "amigo". Cuando comencé a estudiar después de la secundaria lo dejé, hace seis años me fue a buscar Adrián Romero para que vuelva y la realidad es que me arrepiento de no haber seguido en su momento. es muy lindo el arbitraje, como todo tiene sus contras porque hay que tener un temple muy duro, sobre todo hoy por como está la sociedad. Es una actividad que se puede tomar como un buen trabajo pensando en el futuro. Hoy en día los árbitros de básquet contamos con un gremio (SArCoTeBa), lo cual es muy importante y fue algo por lo que se trabajó mucho. La idea para nuestra ciudad es en enero empezar de nuevo con la escuela, las clases las vamos a dar en la sede de la Asociación de Básquet y el que se quiera anotar lo puede hacer consultando a quienes estamos hoy dirigiendo.
